Esguince de tobillo, la lesión del verano

La falta de preparación y un calzado inadecuado provocan el esguince de tobillo

Si no se trata bien, el esguince de tobillo puede ser crónico

En esta época del año es difícil no sucumbir a la tentación de practicar multitud de actividades deportivas y al aire libre. El problema es que esta motivación no suele venir acompañada de una preparación adecuada. Además sometemos a nuestro cuerpo a exigencias a las que no está acostumbrado. Es entonces cuando, según los especialistas, se producen la mayoría de las lesiones. El esguince de tobillo es la más común durante los meses de verano.

Los traumatólogos aseguran que esto se debe a la falta de preparación física específica, a la inactividad mantenida durante el resto del año y al uso de un calzado inadecuado.

Senderismo, escalada, padel, surf, voleibol… No importa. Lo más probable es que durante su práctica pongamos en marcha más de un grupo de músculos que teníamos olvidados, y sometamos a nuestras articulaciones a un nivel de rendimiento superior al habitual.

La principal recomendación para evitar lesiones es preparar nuestro cuerpo de forma progresiva. Los músculos necesitan fortalecerse poco a poco. Sobre todo si venimos de no hacer ejercicio durante mucho tiempo. Además, no hay que olvidar los calentamientos y estiramientos para preparar la musculatura.

Y si sufro un esguince de tobillo, ¿qué debo hacer? Los especialistas insisten en la importancia de seguir correctamente el tratamiento del esguince de tobillo. Dentro de los consejos sobre cómo curar un esguince destaca aplicar el método R.I.C.E, o lo que es lo mismo: reposo, hielo, compresión y elevación.

Uno de cada cinco esguince de tobillo suele evolucionar de forma incorrecta y provocar lo que se denomina un problema de inestabilidad crónica. Los pacientes afectados por este tipo de lesión suelen acudir a la consulta a causa del dolor persistente, esguinces recurrentes e inestabilidad subjetiva. Saber cómo curar un esguince puede evitar esa inestabilidad y recurrencia.

El esguince de tobillo más habitual es el que se produce en el ligamento lateral externo. El píe tiende a doblarse y apoyarse sobre ese lado cuando pierde la estabilidad de manera brusca.

En función de la severidad, las lesiones de tobillo se clasifican en grado I, cuando hay una distensión; grado II, cuando hay rotura parcial de ligamentos; y grado III, cuando hay una rotura completa.  Solo en las lesiones de grado III se valora la posibilidad de realizar una intervención quirúrgica. Para el resto de los casos, y mientras dure el periodo de rehabilitación, en el tratamiento del esguince de tobillo se recomienda el uso de órtesis y tobilleras ortopédicas que sujeten y refuercen la articulación.

Como la Tobillera elástica con almohadilla para el Tendón de Aquiles y talonera Achillosil de Orliman. Este modelo incorpora una almohadilla de silicona que mejora abraza el tendón de Aquiles aliviando la tensión. El tejido con el que está confeccionada y su diseño permiten acompañar los movimientos del tobillo mientras caminamos o practicamos deporte. Incluye dos taloneras en silicona para un efecto mejorado de descarga en el tendón de Aquiles. Muy recomendable por su eficacia, confort y sensación de alivio.

 

Las lesiones en el voleibol playa más habituales

Para evitar lesiones en el voleibol playa hay que realizar un calentamiento básico

La rodilla, el tobillo, hombros y muñeca son las zonas más habituales de lesiones en el voleibol playa

Uno de los deportes más practicados durante el verano es el voleibol playa. Deporte en equipo, divertido y rápido, que permite a tanto a jóvenes como a adultos, pasar un rato divertido en la playa. Incluso sin tener grandes conocimientos sobre el juego. Pero por eso mismo no debemos olvidar las posibles lesiones en el voleibol playa.

Por ese motivo, antes de practicar el voleibol playa hay que realizar un calentamiento básico. Con ejercicios de estiramiento, esenciales para evitar tirones, desgarramientos y otras posibles lesiones en el voleibol playa. El calentamiento básico que se puede realizar para evitar males mayores es sencillo. Es bueno empezar con estiramientos de hombros, brazos, espalda y piernas atendiendo especialmente a las articulaciones.

Y es que, precisamente, debido a que el voleibol playa involucra movimientos repetitivos de arriba, como el remate y el bloqueo, los jugadores son propensos a tener lesiones en el hombro por uso excesivo. Y también debido a los movimientos rápidos que ciertas jugadas, como los saques, exigen en la articulación. El Soporte de hombro unilateral de Orliman ofrece termocompresión y soporte de la articulación. Así se consigue reducir las lesiones en el hombro y además alivia el dolor.

También las lesiones en el tobillo son las lesiones en el voleibol playa más comunes. Por ejemplo, los esguinces de tobillo. Por lo general, las lesiones en el tobillo pueden ser tratadas sin cirugía, con refuerzos y rehabilitación.  La Tobillera elástica con almohadillas en gel de Orliman suele ser muy útil. Está confeccionada en tejido elástico de punto transpirable sin costuras, lo que evita rozamientos molestos. Es muy resistente y suave y cuenta con un ajuste anatómico en 3D; además incorpora almohadillas visco-elásticas que redistribuyen la compresión del vendaje desde los maléolos prominentes hacia las partes blandas de alrededor.

Otra de las lesiones en el voleibol playa más comunes son las lesiones en la rodilla. Ocurren por dos motivos. En voleibol playa los jugadores suelen mantener las rodillas constantemente flexionadas. Eso les permite reaccionar más rápidamente, pero también produce bastante dolor. El otro motivo es cuando un jugador cae torpemente después de saltar. En estos casos es muy recomendable utilizar la Rodillera de rótula cerrada con articulaciones policéntricas de Orliman. Esta rodillera incorpora almohadilla visco-elástica en forma de anillo que dirige el control de la rótula y que, a modo de topes, evita o reduce los desplazamientos de ésta, en el sentido lateral superior o inferior. Durante el movimiento, la presión ejercida alrededor de la rótula sobre los tejidos blandos mejora intermitentemente el metabolismo celular y favorece la reabsorción de edemas, derrames y hematomas.

Además, los jugadores de voleibol playa son particularmente susceptibles a las lesiones en los dedos y a los esguinces en las muñecas (por movimientos forzados).  En este sentido, la Muñequera elástica graduable de Orliman ayuda a prevenir y a tratar una de las principales lesiones en el voleibol playa. Confeccionada en tejido elástico de punto transpirable, resistente y sin costuras evita rozamientos molestos y sujeta la muñeca con precisión.

El voleibol playa es un deporte muy completo y divertido. Pero como cualquier deporte, hay que tomar ciertas precauciones para prevenir lesiones en el voleibol playa y disfrutar con tus amigos.