Osteoporosis de columna vertebral media y avanzada

La osteoporosis ha sido llamada la epidemia silente del siglo XXI, ya que en muchos casos cursa de forma asintomática, pero cada día son más las personas afectadas por esta enfermedad. Alrededor del 33% de las mujeres mayores de 50 años tienen osteoporosis, especialmente mujeres postmenopáusicas.  

¿Qué es la osteoporosis?

Se define como una disminución de la masa ósea y un aumento de la fragilidad de los huesosLa osteoporosis es una enfermedad frecuente, responsable de una gran parte de las fracturas que se producen en personas mayores de 50 años.  

La osteoporosis hace que los huesos sean más propensos a fracturarse, siendo la fractura vertebral la más frecuente de las fracturas osteoporóticas, seguida por la fractura de cadera y de muñeca. Estas fracturas terminan provocando dolor y deformidades en los huesos.  

Osteoporosis de columna vertebral

El dolor de espalda es frecuente en las personas con osteoporosis, este suele aparecer en la columna dorsal y lumbar, en ocasiones de forma brusca, con pequeños esfuerzos como reírse, toser o sentarse. Otras veces la aparición del dolor es progresiva y más lenta.  

La contractura muscular o el colapso de las vértebras debido a las pérdidas de calcio son las dos posibles causas de dolor de espalda por osteoporosis. Se ubica en la línea media de la columna vertebral y puede irradiarse hacia las costillas, cuando hay irritación de los nervios intercostales o hacia las piernas en caso de irritar el nervio ciático.  

Fractura vertebral por osteoporosis

Las microfracturas de las vértebras pueden dar origen a un dolor sordo y más continuo, que suele ser el síntoma más frecuente para detectar la enfermedad y realizar su diagnóstico. Este dolor tiende a aumentar con el esfuerzo y los movimientos. 

La estatura se puede ver reducida por el aplastamiento vertebral progresivo, calculando alrededor de 1 cm por cada vértebra aplastada. A medida que se pierde la altura en la columna lumbar, las costillas se van acercando a la pelvis y empieza a curvarse el cuerpo hacia adelante dando origen a la joroba o giba, frecuente en las mujeres ancianas. 

Tratamiento para la osteoporosis de columna

El objetivo del tratamiento para la osteoporosis está dirigido a disminuir el riesgo de fractura y minimizar el avance de la enfermedad. Aparte de los medicamentos que indicara el médico tratante, se deben realizar cambios en el estilo de vida para disminuir la pérdida ósea y prevenir las caídas: 

  • No fumar, ya que aumenta la tasa de pérdida ósea y por tanto la posibilidad de fracturas. 
  • Evitar el alcohol en exceso, con más de 2 bebidas alcohólicas al día, disminuye la formación de hueso. Además, estar bajo los efectos del alcohol aumenta el riesgo de sufrir caídas.  
  • Usar zapatos de tacón bajo y suela antideslizante para prevenir caídas. 
  • Retirar cables eléctricos, alfombras u obstáculos que puedan causar caídas. 
  • Mantener bien iluminada la habitación y la casa para evitar tropiezos. 
  • Asegurarse que pueda acostarse y levantarse fácilmente de la cama. 
  • Practicar ejercicios adecuados a la edad y al grado de osteoporosis media o avanzada. 
  • Si presenta disminución de la visión debe ser valorado por un oftalmólogo, para corregir cualquier alteración en la medida de lo posible.  
  • Utilizar ortesis dorsolumbares para mejorar la postura y evitar fracturas vertebrales. 

Gama de ortesis dorsolumbar Bodyostec®  

En Orliman somos conscientes del problema que causa la osteoporosis y de su evolución, con un mayor número de fracturas vertebrales. Por lo que hemos decidido renovar nuestra gama Bodyostec® mejorando las prestaciones funcionales de la placa posterior de estabilización vertebral, optimizando la rigidez necesaria de este componente de la ortesis para una mayor protección.  

La gama la conforman las siguientes ortesis dorsolumbares:  

En todas ellas se ha incorporado una placa metálica posterior que: 

  • Estabiliza la columna vertebral. 
  • Ayuda a restringir movimientos que puedan ser dañinos para las vértebras. 
  • Mejora la movilidad funcional, aumentando la independencia del usuario. 
  • Y se adapta a las curvaturas de la espalda de forma personalizada, gracias a su característica moldeable, con lo que se controla debidamente la alineación de la columna vertebral. 

Como complemento de los bodys, para aportar mayor rigidez e inmovilización en la zona dorsolumbar en la cara dorsal del corsé/body está disponible la placa body aluminio.  

Se compone de 2 pletinas de aluminio maleable, ensambladas entre sí mediante 5 placas de polipropileno removibles, que permiten ajustar la longitud de la placa a la altura de cada paciente. Las placas están diseñadas para liberar presiones sobre las apófisis espinosas, ejerciendo la compresión sobre las apófisis transversas. 

¿Cómo tratar el pie diabético?

El 13% de la población mayor de 18 años en España, sufre de diabetes mellitus y a nivel mundial es una enfermedad que sigue aumentando su prevalencia con el pasar de los años. El pie diabético representa una de las consecuencias de la diabetes, se caracteriza por heridas o úlceras en los pies de estas personas.

Entre el 8 y el 13% de las pacientes con diabetes mellitus tienen pie diabético, en su mayoría personas entre 45 y 65 años. Las úlceras y amputaciones del pie diabético son las principales causas de morbilidad y mortalidad en personas con diabetes.

Cómo inicia el pie diabético

Los efectos sostenidos en el tiempo por la cronicidad de la diabetes, con la neuropatía periférica y la insuficiencia vascular, van creando el terreno para la aparición del pie diabético. A esto le sumamos las presiones intrínsecas y extrínsecas a las cuales pueden estar sometidos los pies.

La base del tratamiento está en corregir o mejorar estos factores, principalmente en disminuir la presión sobre el pie. La restitución de la circulación sanguínea también es importante para conseguir un mejor resultado.

Cuidado de los pies en pacientes diabéticos

Prevenir la aparición del pie diabético es uno de los objetivos del tratamiento de la diabetes. Estas son algunas acciones para evitar la aparición del pie diabético:

  • Reconocer y tratar temprano a pacientes con diabetes y pies en riesgo de úlceras y amputaciones; esto puede retrasar o prevenir resultados adversos.
  • Realizar una evaluación completa del pie al menos una vez al año, con el objetivo de identificar factores de riesgo para úlceras y amputaciones.
  • En pacientes con pérdida sensorial, ulceración o amputación previa, deben evaluarse los pies en cada visita.
  • Mantener un seguimiento comparativo de los síntomas previos con los actuales, de neuropatía y enfermedad vascular.
  • Evaluar cambios en la piel, deformidades en el pie, evaluación neurológica y vascular, que incluye pulsos de las piernas y los pies.
  • Los pacientes con claudicación o disminución de los pulsos deben ser derivados con el cirujano cardiovascular.
  • Educar a los pacientes diabéticos sobre el autocuidado preventivo de los pies. Esto incluye el lavado y secado correcto de los pies, una o dos veces al día, para prevenir la proliferación de bacterias y hongos.
  • Es importante recordarle al paciente que no debe caminar descalzo por el riesgo de sufrir heridas.

Protección para los pies de los diabéticos

El uso del calcetín para pie diabético, que no solo es bacteriostático, sino que además evita rozaduras en zonas delicadas, como la planta del pie, ayuda a prevenir la aparición de úlceras o infecciones por hongos y bacterias en el pie.

En pacientes con alto riesgo, se recomienda el uso de calzado terapéutico especializado, que se adapte al tamaño del pie y permita una óptima transpiración y excelente sujeción del pie, cómo el calzado terapéutico – rhuys® que puede usarse en combinación con el calcetín para pie diabético.

Tratamiento para el pie diabético

Tratar el pie diabético es una tarea multidisciplinaria, integrando la colaboración de ortopedistas, podólogo, endocrinólogo, cirujano cardiovascular, psicólogo y el personal de enfermería.

Uno de los pilares del tratamiento contra las úlceras del pie diabético es aliviar la presión plantar, lo cual puede conseguirse con el reposo en cama y evitando apoyar en la medida de lo posible el pie.

Desbridamiento de la úlcera del pie diabético

El desbridamiento regular de la úlcera, eliminando todo el tejido no viable, facilitará la formación de una herida con tejido de granulación sano. Esto garantiza que la cicatrización sea desde la base y no solo desde los bordes.

Se realiza antes de la cura, bajo normas de asepsia en la sala de curas. Cuando la úlcera es amplia o profunda el desbridamiento debe hacerse en quirófano.

Las curas que se realizan posterior al desbridamiento son importantes.  Deben hacerse con material antiséptico y posteriormente colocar un apósito que ayude a la cicatrización de la úlcera.

Disminución de la presión para tratar la ulcera del pie diabético

Una vez que sana la úlcera, es importante prevenir la reulceración, con una vigilancia constante, control de la glicemia y el uso de elementos de descarga y alivio de la presión diariamente.

El uso del walker fijo corto permite utilizar la plantilla especial para pie diabético/úlceras (especial walkers) para lograr disminuir la presión en la región plantar del pie.

La plantilla especial para pie diabético/úlceras (especial para zapatos postquirúrgicos)  también es eficaz para disminuir la presión del pie en pacientes con úlceras. Sus celdas móviles permiten retirar y reponer las celdillas para disminuir la presión en el lugar necesario.

Infección del pie diabético

Se debe descartar y tratar la infección. La mayoría de las infecciones del pie diabético son polimicrobianas con cocos gram positivos aeróbicos; los más comunes son el estafilococo y el estreptococo. En pacientes sin evidencia de infección no es necesario el tratamiento con antibióticos.

Las infecciones en ulceras leves pueden tratarse de forma ambulatoria con antibióticos orales, siempre y cuando la condición del paciente lo permita. Para los casos más graves, se debe hospitalizar al paciente y utilizar antibióticos por vía endovenosa.

El desbridamiento quirúrgico de tejidos necróticos y fragmentos de hueso comprometido es indispensable en caso de infección severa, para favorecer la cicatrización.

Terapia con oxigeno hiperbárico

La terapia con oxígeno hiperbárico para pacientes con pie diabético ulcerado tiene evidencia mixta, que respalda su uso como tratamiento complementario para la cicatrización de heridas y prevenir la amputación.

Sin embargo, el alto costo en relación con la efectividad y su baja evidencia, no justifica su uso de forma general.

Amputación del miembro inferior

El pie diabético se considera la primera causa de amputación no traumática de miembros inferiores. El 80% de las amputaciones inician con una úlcera, que a pesar del tratamiento no cicatriza o provoca una lesión extensa en los tejidos y huesos.

Esto puede desencadenar la amputación de un dedo del pie o incluso una parte de la pierna. Los pacientes con revascularización con evolución desfavorable debe considerarse la amputación parcial o total de la extremidad.

Otra razón por la cual el pie diabético termina en amputación es cuando la infección representa un riesgo de muerte para el paciente. Hablamos de ulceras extensas y osteomielitis, que desencadenen una sepsis por pie diabético.

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Neuropatías periféricas, todo lo que debes saber

El término neuropatías periféricas se refiere a la afectación de los nervios que intercomunican todas las partes del cuerpo (sistema nervioso periférico) con el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central).

El cerebro y la médula espinal envían y reciben información de todas partes del cuerpo, a través de los nervios periféricos. Cuando se afecta alguno de ellos, esta información se pierde o se distorsiona, ocasionando los síntomas relacionados con la función del nervio dañado.

¿Cuáles son los síntomas de las neuropatías periféricas?

Los síntomas van a depender del tipo de nervio afectado, teniendo en cuenta que existen 3 tipos de nervios periféricos: sensitivos, motores y autónomos. Tomando como referencia los tipos de nervios, podemos establecer una clasificación de neuropatías periféricas y los síntomas asociados a cada una.

Neuropatía periférica motora

Existe afectación de un nervio motor. Los síntomas que presenta el paciente serán debilidad muscular, atrofia, falta de coordinación, caídas, calambres y disminución de los reflejos.

Neuropatía sensitiva 

Cuando el afectado es un nervio sensitivo, la gama de síntomas que pueden presentarse son mayores y dependen de la función del nervio. Así encontramos síntomas como:

  • Hormigueo, cosquilleo o entumecimiento de las manos o los pies, que puede avanzar hasta piernas y brazos.
  • Hiperestesia o sensibilidad aumentada en las zonas donde funciona el nervio.
  • Anestesia o pérdida de la sensibilidad. Los pacientes pueden lesionarse o quemarse, sin sentir dolor, lo que en ocasiones puede retrasar el tratamiento de las heridas.
  • Alodinia, dolor ante estímulos no dolorosos.
  • Dolor punzante, urente, agudo o pulsátil en las zonas de inervación.
  • Sensación de estar usando guantes o medias.

Neuropatías mixtas o motosensoriales

El paciente presenta síntomas motores y sensoriales al mismo tiempo, puede deberse a afectación de varios nervios o de un nervio que cumple las dos funciones.

Dependiendo del número de nervios afectados podemos clasificar las neuropatías en mononeuropatía, cuando hay afectación de un solo nervio, o polineuropatía al presentarse daño de varios nervios periféricos.

Neuropatía autonómica

Los nervios autónomos controlan las funciones involuntarias, por lo que su daño afecta el funcionamiento de algunos órganos. Pudiendo producirse alteración en las transpiración (en exceso o déficit), incontinencia urinaria, alteraciones intestinales (con diarrea o estreñimiento), disrritmias cardiacas, alteración de las cifras de presión arterial o disfagia.

Causas de neuropatía periférica

Las neuropatías periféricas pueden ser heredadas o adquiridas por enfermedades o traumatismos, sin embargo, en algunos casos no se puede determinar una causa específica y se les conoce como neuropatías periféricas idiopáticas.

Neuropatía secundaria a traumatismos

Es la causa más frecuente de neuropatías periféricas. Los traumatismos agudos, como los ocurridos en un accidente de tránsito, caídas, actividades deportivas o incluso en quirófano, pueden lesionar los nervios por compresión, estiramiento, aplastamiento o sección parcial o completa del nervio que impide la comunicación eficaz con el cerebro y la médula espinal.

Las fracturas o luxaciones de los huesos pueden lesionar los nervios cercanos; de igual forma, traumatismos leves en ocasiones pueden afectar a los nervios.

Trabajos repetitivos o posturas inadecuadas

Las actividades repetitivas, movimientos inadecuados o las malas posturas también pueden desencadenar una neuropatía periférica. Estas actividades causan inflamación en los tendones, músculos y ligamentos, que comprimen las vías por donde pasa el nervio.

La representación más frecuente es el síndrome del túnel del carpo donde hay compresión del nervio cubital en la muñeca. La muñequera elástica funcional Orliman therago es ideal para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano.

La epicondilitis o epitrocleitis en el codo, también conocidas como codo del tenista y del golfista, son otro ejemplo de neuropatía periférica, por compresión del nervio cubital en el codo, al inflamarse los tendones por movimientos repetitivos. Utilizar el brazalete epicondilitis transpirable, durante la actividad deportiva, previene este tipo de neuropatía.

Enfermedades metabólicas y endocrinas

Entre estas enfermedades hay que destacar a la diabetes mellitus como la principal causa de neuropatía periférica por enfermedades en adultos. Entre el 30 y el 66% de los pacientes con diabetes, presentaran algún grado de neuropatía periférica. Puede presentarse con afectación de cualquier tipo de nervio y con variaciones de los síntomas ya presentados.

Otras enfermedades endocrinas como el hipotiroidismo, donde hay acumulación de líquido por una disminución del metabolismo, o la acromegalia con crecimiento excesivo de los huesos y las articulaciones por exceso de hormona de crecimiento, hacen que los nervios queden atrapados o comprimidos.

Enfermedad de los vasos sanguíneos

Las vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) terminan en endurecimiento y cicatrización de la pared de los vasos, lo que disminuye el flujo de sangre y el aporte de oxígeno en la periferia. Los nervios periféricos se ven afectados al no recibir el aporte adecuado de sangre.

Estas vasculitis pueden producir un trastorno conocido como mononeuritis múltiple o mononeuropatía multifocal, en la cual se ven afectados dos o más nervios aislados en áreas distintas. La diabetes mellitus también altera el aporte de sangre a los nervios.

Enfermedades inmunológicas

Las enfermedades inmunológicas pueden afectar directamente a los nervios o atacar los músculos y huesos cercanos. La estructura de los músculos y los huesos se altera y pueden comprimir o atrapar las fibras nerviosas.

Enfermedades renales

La disminución en la tasa de filtración de los riñones, provoca una acumulación de sustancias tóxicas en la sangre que dañan los nervios periféricos. La mayoría de los pacientes con diálisis presenta polineuropatía periférica.

Cáncer

El crecimiento anormal de un tumor puede comprimir los nervios periféricos. Otra forma en que afecta el cáncer a las fibras nerviosas periféricas es el síndrome paraneoplásico, en donde la respuesta inmunitaria contra el tumor, en ocasiones puede dañar el sistema nervioso periférico.

La neuropatía periférica por la quimioterapia utilizada para tratar el cáncer es la causa más frecuente en pacientes oncológicos y es una de las razones por las cuales los pacientes abandonan el tratamiento.

Infecciones virales o bacterianas

Algunos virus, la mayoría perteneciente al grupo del herpes humano, y bacterias pueden producir un daño considerable en el tejido nervioso. La presentación más popular es la neuralgia posherpética, que ocurre por un daño de los nervios luego de un ataque de culebrilla o herpes zóster.

Toxinas 

Las toxinas presentes en algunos medicamentos o compuestos industriales pueden dañar los nervios y desencadenar una neuropatía periférica.

El consumo excesivo de alcohol es otra causa de neuropatía periférica. Se produce un daño directo sobre el nervio, que en ocasiones es irreversible, además se asocia con un déficit nutricional en donde hay disminución de la vitamina B12, tiamina y ácido fólico, fundamentales para la salud de los nervios.

Cómo se diagnostica la neuropatía periférica

Para el diagnóstico de la neuropatía periférica hace falta una historia clínica completa y un examen físico exhaustivo, además de contar con exámenes de laboratorio, que pueden orientar para encontrar la causa de la afectación de los nervios.

También pueden realizarse otros exámenes para orientarnos sobre la causa y el grado de afectación de la neuropatía periférica; entre ellos tenemos:

  • Las pruebas de velocidad de conducción nerviosa
  • Electromiografía
  • Diagnóstico por imagen: ecografía, tomografías y resonancias
  • Biopsia de nervio
  • Biopsia de piel

Cuál es el tratamiento para la neuropatía periférica

Lo principal es controlar las causas de la neuropatía con el tratamiento adecuado. La segunda finalidad del tratamiento va destinado al cambio de hábitos y estilo de vida: llevar una dieta saludable, hacer ejercicio, evitar malas posturas o movimientos inadecuados y repetitivos, control del peso, evitar la exposición a toxinas, corregir el déficit de vitaminas y disminuir o evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Medicamentos para el dolor

Para el manejo de los síntomas se pueden utilizar analgésicos como antiinflamatorios no esteroideos, para casos leves. Los casos más graves pueden requerir el uso de opiáceos para controlar el dolor.

 Los anticonvulsivantes y antidepresivos han sido utilizados para tratar el dolor neuropático con efectividad, teniendo en cuenta sus efectos secundarios,  como la somnolencia y mareos que pueden afectar el día a día del paciente.

Existen medicamentos de uso tópico como la lidocaína tópica, que pueden ayudar con el manejo de algunas neuropatías periféricas.

Otras alternativas para manejar las neuropatías periféricas

Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, en donde se utilizan los electrodos en la piel para administrar corriente eléctrica suave y mejorar la conducción nerviosa.

En algunos casos es necesario indicar ayudas mecánicas como férulas para las manos o los pies, como la muñequera con férula palmar rígida, que puede ayudar a disminuir el dolor y la discapacidad física, compensando la debilidad muscular o aliviando la compresión del nervio.

El calzado terapéutico – rhuys® además de mejorar alteraciones en la marcha, previene las lesiones en los pies, cuando se ha perdido sensibilidad, a causa de la neuropatía periférica.

Cirugía para la neuropatía

Cuando el tratamiento médico no logra calmar los síntomas, producto de una compresión nerviosa, como por ejemplo el síndrome del túnel del carpo o la presencia de tumores, puede ser necesaria la cirugía para descomprimir el nervio y mejorar la sintomatología.

La cirugía puede servir para reducir el dolor neuropático, al destruir completamente el nervio. Es necesario destacar que la cirugía es válida solo para mononeuropatías; cuando hay afectación difusa de varios nervios, como ocurre en la neuropatía diabética, no está indicada.

 

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Consejos para la prevención de lesiones en verano

En la prevención de lesiones en los deportes de verano hay que utilizar el sentido común

Las ortesis de Orliman te ayudan en la prevención de lesiones este verano

En verano se incrementa el riesgo de sufrir lesiones deportivas. Fractura, sobrecarga muscular o esguince suelen ser las más habituales. La falta de preparación física, no tener la técnica apropiada o la utilización de material inadecuado suelen ser las causas principales. Para que eso no ocurra, hay que seguir unos consejos para la prevención de lesiones en verano. Y así disfrutar de los beneficios de hacer deporte.

  • Cuidado con el cuello. Una de las lesiones más habituales son las de cuello. Las zambullidas en ríos, playas o piscinas desde ciertas alturas, sin conocer la profundidad puede provocar una fractura vertebral, latigazos o lesiones medulares irreversibles.
  • El ciclismo, mejor con protección. Muchos se animan a coger la bici en verano. Es uno de los deportes más frecuentes, pero es importante tomar medidas para la prevención de lesiones, ya que las caídas son muy frecuentes. Es aconsejable utilizar el casco y también muñequeras para protegerse de un esguince. En Orliman contamos con dos modelos. La Muñequera elástica y la Muñequera elástica graduable. Son cómodas de llevar, transpirables y ofrecen sujeción y estabilización.
  • Prevención de lesiones de codo. Otros deportes que se practican habitualmente en verano son el tenis y el golf. Lesiones como el codo de tenista y el de golfista son muy frecuentes en esta época del año, debido a una sobrecarga muscular por errores en la técnica o el uso de un material inapropiado. Además de hacer ejercicios de calentamiento y buscar asesoramiento profesional, el uso de la Codera elástica con almohadillas en gel te ayuda a eliminar tensiones y el dolor en la zona.
  • Realiza calentamientos y estiramientos. Es la mejor manera de prevenir una sobrecarga muscular, una esguince o una fractura. Sobre todo en actividades de impacto como correr o deportes de contacto. En estos casos, también es conveniente proteger las piernas para evitar lesiones. Por ejemplo con la Muslera elástica de Orliman, indicada para la prevención de desgarros musculares, ya que aporta soporte y compresión. Otros productos para la prevención de lesiones en la pierna son la Pantorrillera elástica o la Rodillera elástica con estabilizadores laterales y almohadilla en gel. A ellos se unen la Tobillera elástica con almohadillas en gel y la Tobillera elástica graduable. Todos ellos aportan soporte y protección en las actividades deportivas.
  • El ejercicio físico, mejor con moderación. Esta muy bien hacer deporte. Pero si no estás acostumbrado lo mejor es ir poco a poco. Así el cuerpo se va adaptando y disminuyes riesgos. No solo de lesiones, sino también de problemas más graves. Y si estás cansado, para. En la prevención de lesiones, la mejor manera de actuar es escuchar a tu cuerpo. Si te pide que descanses, hazlo. Las lesiones por la fatiga son mucho más frecuentes de lo que pensamos.
  • Cuidado con los golpes de calor. Es uno de los problemas más graves en verano. Altas temperaturas, exceso de ejercicio físico, ropa inadecuada y falta de forma física son una combinación mala. Por ello es importante mantenerse hidratado, no cometer excesos, llevar la ropa adecuada y escoger bien la hora a la que hacemos deporte.
  • Utiliza el material apropiado. Cada actividad física requiere una indumentaria. Es importante que la ropa sea transpirable y que las zapatillas sean las apropiadas. Y puede ser conveniente utilizar la Plantilla deportiva con descarga en talón y metatarsos de Orliman. Está diseñada para absorber los impactos y dar estabilidad.

Así debes cuidarte de la protusión discal

La protusión discal suele aparecer por el envejecimiento de los discos vertebrales

El dolor y las contracturas musculares son los principales síntomas de una protusión discal

Una protusión discal puede aparecer por dos causas. Bien por el envejecimiento de los discos o bien debido a un traumatismo o un golpe fuerte. No todas causan dolor de espalda. De hecho, la gran mayoría de los adultos mayores de 40 años tienen al menos una protusión discal producida por la edad que no supone molestia. Sin embargo, hay que tratarlas para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

La columna está formada por vértebras y discos intervertebrales. Estos hacen la función de almohadilla, evitando el roce de las vértebras, amortiguando el peso y estabilizando la columna. Esos discos están formados por un anillo fibroso que protege un núcleo gelatinoso (núcleo pulposo). Con los años, el anillo fibroso de los discos intervertebrales pierde elasticidad y resistencia. Eso hace que el núcleo pulposo se desplace y provoque una protusión discal. Esa protusión se puede convertir en una hernia discal cuando el anillo fibroso se rompe y deja libre el núcleo pulposo.

¿Qué síntomas tiene? Lo más habitual es el dolor. Principalmente suele aparecer en la zona cervical y lumbar y suele ir acompañado de contracturas musculares. Ese dolor puede irradiarse al brazo si se da en la zona cervical o a la pierna si se da en la zona lumbar.

¿Cuál es el tratamiento de la protusión discal? ¿Y el tratamiento de la hernia discal? En la actualidad, la mejor opción es el tratamiento conservador. Un tratamiento de la protusión discal eficaz suele contemplar la toma de antiinflamatorios o analgésicos y cambios en los hábitos de vida. Por ejemplo, haciendo ejercicio físico para potenciar los músculos de la espalda y abdominales y perdiendo peso. También es importante una correcta posición postural, para la correcta alineación de la columna. Y nunca es aconsejable el reposo total.

Y en el caso de que la protusión haya degenerado en una hernia discal, se aconseja seguir un tratamiento de la hernia discal similar: medicación (analgésicos, relajantes musculares…) y fisioterapia. Todo ello dirigido a minimizar el dolor de la hernia de disco.

Además, tanto en el tratamiento de la protusión discal como en el tratamiento de la hernia discal, el uso de ortesis como las de Orliman ayuda a aliviar el dolor y mejorar la posición postural. Como por ejemplo, las Faja sacrolumbar con almohadilla unisex- Faja sacrolumbar semirrígida unisex. Su vendaje elástico tridimensional, junto con la almohadilla de fricción viscoelástica produce compresión y un micro masaje en la zona lumbar y lumbosacra. Así se eliminan las tensiones. Y además aportan un efecto analgésico en las vértebras.

Otra ortesis de gran utilidad en el tratamiento de la protusión discal o en el tratamiento de la hernia discal es el Marco de hiper-extensión Jewett. Esta ortesis alivia el dolor vertebral, ofrece estabilización de la columna y permite controlar los movimientos, algo fundamental en casos que necesiten recurrir a la cirugía.

Precisamente la cirugía es el tratamiento más eficaz, porque elimina el problema. Pero siempre es preferible optar por opciones más conservadoras. En la actualidad, los tratamientos van encaminados a probar antes la efectividad de alternativas como la fisioterapia, corrección postural, cambio de hábitos de vida y fortalecimiento de los músculos, que por opciones más radicales y con más complicaciones.