¿Cómo tratar el pie diabético?

El 13% de la población mayor de 18 años en España, sufre de diabetes mellitus y a nivel mundial es una enfermedad que sigue aumentando su prevalencia con el pasar de los años. El pie diabético representa una de las consecuencias de la diabetes, se caracteriza por heridas o úlceras en los pies de estas personas.

Entre el 8 y el 13% de las pacientes con diabetes mellitus tienen pie diabético, en su mayoría personas entre 45 y 65 años. Las úlceras y amputaciones del pie diabético son las principales causas de morbilidad y mortalidad en personas con diabetes.

Cómo inicia el pie diabético

Los efectos sostenidos en el tiempo por la cronicidad de la diabetes, con la neuropatía periférica y la insuficiencia vascular, van creando el terreno para la aparición del pie diabético. A esto le sumamos las presiones intrínsecas y extrínsecas a las cuales pueden estar sometidos los pies.

La base del tratamiento está en corregir o mejorar estos factores, principalmente en disminuir la presión sobre el pie. La restitución de la circulación sanguínea también es importante para conseguir un mejor resultado.

Cuidado de los pies en pacientes diabéticos

Prevenir la aparición del pie diabético es uno de los objetivos del tratamiento de la diabetes. Estas son algunas acciones para evitar la aparición del pie diabético:

  • Reconocer y tratar temprano a pacientes con diabetes y pies en riesgo de úlceras y amputaciones; esto puede retrasar o prevenir resultados adversos.
  • Realizar una evaluación completa del pie al menos una vez al año, con el objetivo de identificar factores de riesgo para úlceras y amputaciones.
  • En pacientes con pérdida sensorial, ulceración o amputación previa, deben evaluarse los pies en cada visita.
  • Mantener un seguimiento comparativo de los síntomas previos con los actuales, de neuropatía y enfermedad vascular.
  • Evaluar cambios en la piel, deformidades en el pie, evaluación neurológica y vascular, que incluye pulsos de las piernas y los pies.
  • Los pacientes con claudicación o disminución de los pulsos deben ser derivados con el cirujano cardiovascular.
  • Educar a los pacientes diabéticos sobre el autocuidado preventivo de los pies. Esto incluye el lavado y secado correcto de los pies, una o dos veces al día, para prevenir la proliferación de bacterias y hongos.
  • Es importante recordarle al paciente que no debe caminar descalzo por el riesgo de sufrir heridas.

Protección para los pies de los diabéticos

El uso del calcetín para pie diabético, que no solo es bacteriostático, sino que además evita rozaduras en zonas delicadas, como la planta del pie, ayuda a prevenir la aparición de úlceras o infecciones por hongos y bacterias en el pie.

En pacientes con alto riesgo, se recomienda el uso de calzado terapéutico especializado, que se adapte al tamaño del pie y permita una óptima transpiración y excelente sujeción del pie, cómo el calzado terapéutico – rhuys® que puede usarse en combinación con el calcetín para pie diabético.

Tratamiento para el pie diabético

Tratar el pie diabético es una tarea multidisciplinaria, integrando la colaboración de ortopedistas, podólogo, endocrinólogo, cirujano cardiovascular, psicólogo y el personal de enfermería.

Uno de los pilares del tratamiento contra las úlceras del pie diabético es aliviar la presión plantar, lo cual puede conseguirse con el reposo en cama y evitando apoyar en la medida de lo posible el pie.

Desbridamiento de la úlcera del pie diabético

El desbridamiento regular de la úlcera, eliminando todo el tejido no viable, facilitará la formación de una herida con tejido de granulación sano. Esto garantiza que la cicatrización sea desde la base y no solo desde los bordes.

Se realiza antes de la cura, bajo normas de asepsia en la sala de curas. Cuando la úlcera es amplia o profunda el desbridamiento debe hacerse en quirófano.

Las curas que se realizan posterior al desbridamiento son importantes.  Deben hacerse con material antiséptico y posteriormente colocar un apósito que ayude a la cicatrización de la úlcera.

Disminución de la presión para tratar la ulcera del pie diabético

Una vez que sana la úlcera, es importante prevenir la reulceración, con una vigilancia constante, control de la glicemia y el uso de elementos de descarga y alivio de la presión diariamente.

El uso del walker fijo corto permite utilizar la plantilla especial para pie diabético/úlceras (especial walkers) para lograr disminuir la presión en la región plantar del pie.

La plantilla especial para pie diabético/úlceras (especial para zapatos postquirúrgicos)  también es eficaz para disminuir la presión del pie en pacientes con úlceras. Sus celdas móviles permiten retirar y reponer las celdillas para disminuir la presión en el lugar necesario.

Infección del pie diabético

Se debe descartar y tratar la infección. La mayoría de las infecciones del pie diabético son polimicrobianas con cocos gram positivos aeróbicos; los más comunes son el estafilococo y el estreptococo. En pacientes sin evidencia de infección no es necesario el tratamiento con antibióticos.

Las infecciones en ulceras leves pueden tratarse de forma ambulatoria con antibióticos orales, siempre y cuando la condición del paciente lo permita. Para los casos más graves, se debe hospitalizar al paciente y utilizar antibióticos por vía endovenosa.

El desbridamiento quirúrgico de tejidos necróticos y fragmentos de hueso comprometido es indispensable en caso de infección severa, para favorecer la cicatrización.

Terapia con oxigeno hiperbárico

La terapia con oxígeno hiperbárico para pacientes con pie diabético ulcerado tiene evidencia mixta, que respalda su uso como tratamiento complementario para la cicatrización de heridas y prevenir la amputación.

Sin embargo, el alto costo en relación con la efectividad y su baja evidencia, no justifica su uso de forma general.

Amputación del miembro inferior

El pie diabético se considera la primera causa de amputación no traumática de miembros inferiores. El 80% de las amputaciones inician con una úlcera, que a pesar del tratamiento no cicatriza o provoca una lesión extensa en los tejidos y huesos.

Esto puede desencadenar la amputación de un dedo del pie o incluso una parte de la pierna. Los pacientes con revascularización con evolución desfavorable debe considerarse la amputación parcial o total de la extremidad.

Otra razón por la cual el pie diabético termina en amputación es cuando la infección representa un riesgo de muerte para el paciente. Hablamos de ulceras extensas y osteomielitis, que desencadenen una sepsis por pie diabético.

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Ortesis para el tratamiento de la hemiplejía espástica infantil

La hemiplejia espástica infantil es una de las presentaciones de la parálisis cerebral espástica, la cual representa el 60 a 70% de los casos de parálisis cerebral infantil.

En la parálisis infantil hemipléjica, hay afectación de las extremidades de un lado del cuerpo, siendo la extremidad superior la más afectada. Los niños pueden presentar retraso en el aprendizaje del habla, sin embargo su intelecto no suele verse afectado.

Causas de hemiplejia espástica infantil

La causa de la hemiplejia espástica pediátrica, al igual que las otras parálisis cerebrales, se basa en una lesión del cerebro inmaduro, de forma permanente y no progresiva, que afecta la fuerza y el tono muscular.

El daño cerebral puede ocurrir antes, durante o después del parto. Cuando el daño ocurre antes del nacimiento o durante el parto, se llama parálisis cerebral infantil congénita, que representa el 85-90% de los casos.

Si aparece en los primeros años de vida, se conoce como parálisis cerebral infantil adquirida y se asocia con infecciones o lesiones en la cabeza.

Factores de riesgo para parálisis infantil

Aunque la causa específica de la parálisis cerebral infantil o enfermedad de Little solo puede demostrarse en el 50% de los casos, existen algunos factores de riesgo para el desarrollo de la parálisis cerebral espástica. Entre ellos podemos mencionar:

  • Derrame cerebral fetal.
  • Niños prematuros, especialmente cuando se asocia a insuficiencia respiratoria, infecciones o convulsiones.
  • Bajo peso al nacer; la presencia de una circunferencia craneal inferior a lo esperado para las semanas de gestación, es indicador de afectación del crecimiento craneal.
  • Hipertensión durante el embarazo.
  • Diabetes gestacional.
  • Enfermedades de la tiroides en la madre.
  • Infecciones durante el embarazo, especialmente por rubéola, herpes simple, toxoplasmosis y citomegalovirus.
  • Embarazos múltiples.
  • Amenaza de parto prematuro.
  • Desnutrición durante el embarazo.
  • Consumo de alcohol o tabaco.
  • Trabajo de parto o parto complicado.
  • Hipotermia, hipoglicemia, hipoxia, ictericia, traumatismos e infecciones neonatales.

Signos y síntomas de la hemiplejia espástica infantil

Los músculos antigravitatorios son los afectados en la espasticidad, por lo que el brazo y la pierna adoptan una postura de flexión constante. En cada parte del cuerpo se pueden observar algunos signos:

En la extremidad superior

La constante contracción de los músculos flexores del brazo, impiden separarlo del tronco y girarlo hacia fuera, extender el codo y la muñeca, girar la palma de la mano hacia arriba y abrir la mano separando los dedos, incluyendo el pulgar, que queda unido a la palma de la mano.

Extremidad inferior

Por su parte la pierna presenta una extensión o flexión excesiva. La cadera generalmente está en flexión, por lo que el tronco se inclina hacia adelante. La rodilla suele estar en flexión (aunque también puede estar en extensión) y rotación interna. El pie en puntillas, girado hacia dentro, lo que dificulta el apoyo del talón.

Columna vertebral

La columna puede sufrir de escoliosis, ya que el lado afectado por la hemiplejia crece menos.

Todas estas posturas adoptadas por el cuerpo resultan en la marcha hemipléjica. Se caracteriza por el cruce de la pierna paralizada por delante de la sana, con la rodilla en rotación interna y apoyo del pie en la punta, mientras el brazo se mantiene flexionado unido al tronco.

Tratamiento de la hemiplejia espástica pediátrica

El tratamiento para la hemiplejia espática busca disminuir los efectos de la espasticidad, mejorando la postura, el movimiento y la coordinación. Se realiza con fisioterapia, asociado al uso de ortesis y fármacos relajantes, como la toxina botulínica.

En algunos casos es necesario utilizar la cirugía para mejorar la fuerza y la movilidad de los pacientes. Esta decisión debe ser evaluada por un equipo multidisciplinario de neurólogo, neurocirujano, fisiatra, fisioterapeuta y cirujano ortopédico.

Ortesis para la hemiplejia espástica infantil

Las ortesis apoyan a la fisioterapia para facilitar el estiramiento y estabilidad muscular, que deriva en una correcta alineación articular. Existen tanto para el miembro inferior como para el superior, hablemos de dos de ellas:

Ortesis para miembro inferior

La rotación interna del miembro inferior, puede ser corregida con la ayuda del realineador de miembro inferior, el cual dispone de una faja y dos musleras unidas entre sí por unas cintas elásticas, que realizan una tracción desde la cara interna de ambos muslos, hasta la parte posterior.

La idea es mantener el miembro inferior en abducción y rotación externa, para conseguir una correcta alineación de los mismos. Esto brinda un patrón de marcha más funcional y mayor autonomía para la actividad de la vida diaria.

Para evitar posibles irritaciones o rozaduras de la cincha, se puede utilizar la  funda protectora cincha elástica, hecha con algodón suave para mayor confort.

Ortesis para miembro superior

La férula inmovilizadora de muñeca, mano y dedos  se utiliza principalmente para prevenir las deformidades debidas a espasmos y contracciones, evitando la mano en garra. Mantiene las articulaciones de la muñeca, mano y dedos en ligera flexión.

Está confeccionada con aluminio maleable que permite la correcta adaptación y posicionamiento de la férula en función de las necesidades de cada paciente. Se puede utilizar un accesorio digital que permita la separación y alineación de los dedos.

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¿Conoces el sistema de cierre Boa para ortesis?

El sistema de cierre y ajuste Boa fue creado para encontrar una forma sencilla y rápida de atarse las botas de snowboard, eliminando los cordones, ya que con el frío y los guantes resultaba bastante incómodo atarlos.

Desde entonces, está reinventando el rendimiento de los sistemas de ajuste de material deportivo, calzado y dispositivos médicos, como las ortesis. Ya son más de 25 millones de productos en todo el mundo, impulsados por este innovador sistema de cierre de Boa.

Gama Fixquick de Orliman

Dentro de la ortopedia, hemos decidido unirnos a esta revolución del sistema de cierre Boa, buscando aportar soluciones rápidas, cómodas y efectivas para los pacientes. El diseño y la tecnología de este sistema de ajuste permiten que, con el simple giro de una rueda, se consiga el ajuste perfecto.

Fixquick es una nueva línea de productos ortopédicos que brindan precisión, simplicidad, ligereza y confort. Está pensada para la nueva generación que busca la diferencia con resultados rápidos y efectivos, sin que se pierda la funcionalidad del producto ortopédico.

Características y componentes del sistema de cierre Boa

Nuestro objetivo es brindar a los pacientes ortesis polivalentes, que puedan utilizarse en cualquier entorno. Para esto las ortesis de Orliman Fixquick se han diseñado con los tres componentes del sistema BOA:

  1. El disco o Boa dial proporciona una sujeción y ajuste preciso, fácil de usar para cualquier paciente.
  2. Los cordones o Boa laces tienen una estructura interna de acero inoxidable ultra resistente y ligero, que ofrece una gran flexibilidad, además de un revestimiento en poliamida que permite desplazarlos por las guías sin producir roces y consiguiendo una presión homogénea.
  3. Las guías o Boa guides, están diseñadas para evitar la fricción entre los cordones y ofrecer un ajuste totalmente equilibrado, sin puntos de presión.

Características de los productos Orliman Fixquick

            Los productos de esta innovadora línea de ortesis con el sistema de cierre Boa, tienen en común las siguientes características, que los hacen perfectos para cualquier paciente y cualquier entorno:

  • Microajuste, el mecanismo de ajuste dentado y gradual, permite hacer microajustes con precisión milimétrica. Cada click es un milímetro más de ajuste o soltura, con lo cual el paciente podrá controlar la comprensión con la que se sienta cómodo.
  • Colocación fácil y rápida, solo se debe presionar el disco, girar para ajustar y listo. Gracias al sistema Boa, las ortesis Fixquick pueden ser utilizadas por cualquier paciente, sin necesidad de una segunda persona para colocarla.
  • Fácil de lavar, el material se puede lavar sin riesgo de sufrir daños.
  • Resistente, las ortesis y el sistema de cierre Boa están diseñados para soportar las actividades del día a día.
  • Cómodo. Los productos orliman Fixquick están diseñados con antelina y tejido elástico, que garantiza que la piel no se irrite, además de contar con un tejido interno acolchado para mayor comodidad.
  • Seguro, el sistema funciona presionando el disco y luego girándolo a la derecha para ajustar la presión o hacia la izquierda para disminuir el ajuste. Para desbloquear y retirar la ortesis, solo se debe tirar el disco hacia arriba. Una vez ajustado la presión se mantiene hasta retirarlo.

Indicaciones de las ortesis Fixquick de Orliman

Los productos de orliman Fixquick están diseñados para tratar patologías del día a día, causadas por sobrecarga, contusiones, esguinces tendinitis, etcétera.

Las ortesis disponibles están hechas de un tejido transpirable semirrígido y acolchado interno que les brinda resistencia y comodidad. Entre las opciones disponibles están:

Brazalete de epicondilitis Orliman Fixquick powered by Boa®

El cual incorpora una almohadilla de presión ajustable y extraíble. Está indicado en epicondilitis, epitrocleitis, prevención de lesiones deportivas y laborales que involucren el codo.

Muñequera semirrígida con férula palmar Fixquick powered by Boa® y muñequera semirrígida con férula palmar-pulgar Orliman Fixquick powered by Boa®

Están hechas de aluminio maleable, para facilitar la sujeción de la muñeca o el pulgar según el ángulo deseado. Cuenta con dos refuerzos dorsales rígidos de plástico. Están indicadas en:

  • Traumatismos de la muñeca
  • Traumatismos del pulgar
  • Esguince
  • Contusión
  • Tendinitis
  • Síndrome del túnel del carpo
  • Inmovilización post operatoria
  • Lesión de escafoides
  • Tendinitis de quervain

Tobillera estabilizadora Orliman Fixquick powered by Boa®

El sistema de cierre Boa, permite ajustar gradualmente la presión, con lo cual proporciona una adecuada protección y estabilización del tobillo. Incorpora refuerzo medial y lateral diseñado anatómicamente, con esto se consigue el control de la eversión e inversión del tobillo-pie.

Está indicada en traumatismo de tobillo, esguince, inestabilidad ligamentosa, inmovilización postoperatoria, reanudación de la actividad y prevención de lesiones del tobillo.

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Neuropatías periféricas, todo lo que debes saber

El término neuropatías periféricas se refiere a la afectación de los nervios que intercomunican todas las partes del cuerpo (sistema nervioso periférico) con el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central).

El cerebro y la médula espinal envían y reciben información de todas partes del cuerpo, a través de los nervios periféricos. Cuando se afecta alguno de ellos, esta información se pierde o se distorsiona, ocasionando los síntomas relacionados con la función del nervio dañado.

¿Cuáles son los síntomas de las neuropatías periféricas?

Los síntomas van a depender del tipo de nervio afectado, teniendo en cuenta que existen 3 tipos de nervios periféricos: sensitivos, motores y autónomos. Tomando como referencia los tipos de nervios, podemos establecer una clasificación de neuropatías periféricas y los síntomas asociados a cada una.

Neuropatía periférica motora

Existe afectación de un nervio motor. Los síntomas que presenta el paciente serán debilidad muscular, atrofia, falta de coordinación, caídas, calambres y disminución de los reflejos.

Neuropatía sensitiva 

Cuando el afectado es un nervio sensitivo, la gama de síntomas que pueden presentarse son mayores y dependen de la función del nervio. Así encontramos síntomas como:

  • Hormigueo, cosquilleo o entumecimiento de las manos o los pies, que puede avanzar hasta piernas y brazos.
  • Hiperestesia o sensibilidad aumentada en las zonas donde funciona el nervio.
  • Anestesia o pérdida de la sensibilidad. Los pacientes pueden lesionarse o quemarse, sin sentir dolor, lo que en ocasiones puede retrasar el tratamiento de las heridas.
  • Alodinia, dolor ante estímulos no dolorosos.
  • Dolor punzante, urente, agudo o pulsátil en las zonas de inervación.
  • Sensación de estar usando guantes o medias.

Neuropatías mixtas o motosensoriales

El paciente presenta síntomas motores y sensoriales al mismo tiempo, puede deberse a afectación de varios nervios o de un nervio que cumple las dos funciones.

Dependiendo del número de nervios afectados podemos clasificar las neuropatías en mononeuropatía, cuando hay afectación de un solo nervio, o polineuropatía al presentarse daño de varios nervios periféricos.

Neuropatía autonómica

Los nervios autónomos controlan las funciones involuntarias, por lo que su daño afecta el funcionamiento de algunos órganos. Pudiendo producirse alteración en las transpiración (en exceso o déficit), incontinencia urinaria, alteraciones intestinales (con diarrea o estreñimiento), disrritmias cardiacas, alteración de las cifras de presión arterial o disfagia.

Causas de neuropatía periférica

Las neuropatías periféricas pueden ser heredadas o adquiridas por enfermedades o traumatismos, sin embargo, en algunos casos no se puede determinar una causa específica y se les conoce como neuropatías periféricas idiopáticas.

Neuropatía secundaria a traumatismos

Es la causa más frecuente de neuropatías periféricas. Los traumatismos agudos, como los ocurridos en un accidente de tránsito, caídas, actividades deportivas o incluso en quirófano, pueden lesionar los nervios por compresión, estiramiento, aplastamiento o sección parcial o completa del nervio que impide la comunicación eficaz con el cerebro y la médula espinal.

Las fracturas o luxaciones de los huesos pueden lesionar los nervios cercanos; de igual forma, traumatismos leves en ocasiones pueden afectar a los nervios.

Trabajos repetitivos o posturas inadecuadas

Las actividades repetitivas, movimientos inadecuados o las malas posturas también pueden desencadenar una neuropatía periférica. Estas actividades causan inflamación en los tendones, músculos y ligamentos, que comprimen las vías por donde pasa el nervio.

La representación más frecuente es el síndrome del túnel del carpo donde hay compresión del nervio cubital en la muñeca. La muñequera elástica funcional Orliman therago es ideal para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano.

La epicondilitis o epitrocleitis en el codo, también conocidas como codo del tenista y del golfista, son otro ejemplo de neuropatía periférica, por compresión del nervio cubital en el codo, al inflamarse los tendones por movimientos repetitivos. Utilizar el brazalete epicondilitis transpirable, durante la actividad deportiva, previene este tipo de neuropatía.

Enfermedades metabólicas y endocrinas

Entre estas enfermedades hay que destacar a la diabetes mellitus como la principal causa de neuropatía periférica por enfermedades en adultos. Entre el 30 y el 66% de los pacientes con diabetes, presentaran algún grado de neuropatía periférica. Puede presentarse con afectación de cualquier tipo de nervio y con variaciones de los síntomas ya presentados.

Otras enfermedades endocrinas como el hipotiroidismo, donde hay acumulación de líquido por una disminución del metabolismo, o la acromegalia con crecimiento excesivo de los huesos y las articulaciones por exceso de hormona de crecimiento, hacen que los nervios queden atrapados o comprimidos.

Enfermedad de los vasos sanguíneos

Las vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) terminan en endurecimiento y cicatrización de la pared de los vasos, lo que disminuye el flujo de sangre y el aporte de oxígeno en la periferia. Los nervios periféricos se ven afectados al no recibir el aporte adecuado de sangre.

Estas vasculitis pueden producir un trastorno conocido como mononeuritis múltiple o mononeuropatía multifocal, en la cual se ven afectados dos o más nervios aislados en áreas distintas. La diabetes mellitus también altera el aporte de sangre a los nervios.

Enfermedades inmunológicas

Las enfermedades inmunológicas pueden afectar directamente a los nervios o atacar los músculos y huesos cercanos. La estructura de los músculos y los huesos se altera y pueden comprimir o atrapar las fibras nerviosas.

Enfermedades renales

La disminución en la tasa de filtración de los riñones, provoca una acumulación de sustancias tóxicas en la sangre que dañan los nervios periféricos. La mayoría de los pacientes con diálisis presenta polineuropatía periférica.

Cáncer

El crecimiento anormal de un tumor puede comprimir los nervios periféricos. Otra forma en que afecta el cáncer a las fibras nerviosas periféricas es el síndrome paraneoplásico, en donde la respuesta inmunitaria contra el tumor, en ocasiones puede dañar el sistema nervioso periférico.

La neuropatía periférica por la quimioterapia utilizada para tratar el cáncer es la causa más frecuente en pacientes oncológicos y es una de las razones por las cuales los pacientes abandonan el tratamiento.

Infecciones virales o bacterianas

Algunos virus, la mayoría perteneciente al grupo del herpes humano, y bacterias pueden producir un daño considerable en el tejido nervioso. La presentación más popular es la neuralgia posherpética, que ocurre por un daño de los nervios luego de un ataque de culebrilla o herpes zóster.

Toxinas 

Las toxinas presentes en algunos medicamentos o compuestos industriales pueden dañar los nervios y desencadenar una neuropatía periférica.

El consumo excesivo de alcohol es otra causa de neuropatía periférica. Se produce un daño directo sobre el nervio, que en ocasiones es irreversible, además se asocia con un déficit nutricional en donde hay disminución de la vitamina B12, tiamina y ácido fólico, fundamentales para la salud de los nervios.

Cómo se diagnostica la neuropatía periférica

Para el diagnóstico de la neuropatía periférica hace falta una historia clínica completa y un examen físico exhaustivo, además de contar con exámenes de laboratorio, que pueden orientar para encontrar la causa de la afectación de los nervios.

También pueden realizarse otros exámenes para orientarnos sobre la causa y el grado de afectación de la neuropatía periférica; entre ellos tenemos:

  • Las pruebas de velocidad de conducción nerviosa
  • Electromiografía
  • Diagnóstico por imagen: ecografía, tomografías y resonancias
  • Biopsia de nervio
  • Biopsia de piel

Cuál es el tratamiento para la neuropatía periférica

Lo principal es controlar las causas de la neuropatía con el tratamiento adecuado. La segunda finalidad del tratamiento va destinado al cambio de hábitos y estilo de vida: llevar una dieta saludable, hacer ejercicio, evitar malas posturas o movimientos inadecuados y repetitivos, control del peso, evitar la exposición a toxinas, corregir el déficit de vitaminas y disminuir o evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Medicamentos para el dolor

Para el manejo de los síntomas se pueden utilizar analgésicos como antiinflamatorios no esteroideos, para casos leves. Los casos más graves pueden requerir el uso de opiáceos para controlar el dolor.

 Los anticonvulsivantes y antidepresivos han sido utilizados para tratar el dolor neuropático con efectividad, teniendo en cuenta sus efectos secundarios,  como la somnolencia y mareos que pueden afectar el día a día del paciente.

Existen medicamentos de uso tópico como la lidocaína tópica, que pueden ayudar con el manejo de algunas neuropatías periféricas.

Otras alternativas para manejar las neuropatías periféricas

Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, en donde se utilizan los electrodos en la piel para administrar corriente eléctrica suave y mejorar la conducción nerviosa.

En algunos casos es necesario indicar ayudas mecánicas como férulas para las manos o los pies, como la muñequera con férula palmar rígida, que puede ayudar a disminuir el dolor y la discapacidad física, compensando la debilidad muscular o aliviando la compresión del nervio.

El calzado terapéutico – rhuys® además de mejorar alteraciones en la marcha, previene las lesiones en los pies, cuando se ha perdido sensibilidad, a causa de la neuropatía periférica.

Cirugía para la neuropatía

Cuando el tratamiento médico no logra calmar los síntomas, producto de una compresión nerviosa, como por ejemplo el síndrome del túnel del carpo o la presencia de tumores, puede ser necesaria la cirugía para descomprimir el nervio y mejorar la sintomatología.

La cirugía puede servir para reducir el dolor neuropático, al destruir completamente el nervio. Es necesario destacar que la cirugía es válida solo para mononeuropatías; cuando hay afectación difusa de varios nervios, como ocurre en la neuropatía diabética, no está indicada.

 

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