El Parkinson afecta a más del 1% de la población mayor de 65 años. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa progresiva más prevalente en el mundo tras el Alzheimer. Aunque sigue sin tener cura, van apareciendo tratamientos para frenar ese deterioro y mejorar la calidad de vida de los enfermos. También se van produciendo grandes avances para conocer el origen de la enfermedad y poder detectarla a tiempo. Y a veces esas investigaciones dan resultados cuanto menos curiosos, como la posibilidad de que las lágrimas puedan contener pistas sobre si alguien tiene Parkinson.
El Parkinson, una enfermedad autoinmune
Conocer la causa o etiología de enfermedades como el Parkinson es fundamental para poder encontrar un tratamiento para prevenirla. Cada vez hay más avances en este campo. Y uno de los últimos es que el Parkinson podría ser una enfermedad autoinmune.
El origen del Parkinson podría estar en los intestinos
Doscientos años después de que se publicará el primer ensayo que describía la enfermedad del Parkinson se van haciendo avances para identificar su origen. Recientemente, un grupo de investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo han descubierto que podría originarse en los intestinos y propagarse al cerebro a través del nervio vago.
Realidad virtual, una herramienta contra la esclerosis múltiple y el Parkinson
La realidad virtual es un sistema informático que genera representaciones de la realidad. A través de unas gafas uno puede tener la sensación de entrar en esa ilusión e interactuar con lo que allí hay. Las aplicaciones son muchas, por ejemplo puede convertirse en una herramienta en la lucha contra el Parkinson y la esclerosis múltiple. Se está investigando la posibilidad de utilizar la realidad virtual para realizar un diagnóstico precoz de ambas enfermedades.

