¿Cómo corregir los dedos en martillo?

El dedo en martillo es de las deformidades del pie más comunes. Puede surgir por diversas causas, desde un desequilibrio muscular, pasando por el uso de un calzado inadecuado, por traumatismos u otras lesiones o problemas como la artritis o el Hallux Valgus o por causas de origen hereditario. En función de la gravedad se puede apostar por tratamientos no quirúrgicos, como un corrector del dedo de martillo, almohadillas o infiltraciones. En casos más graves (rigidez y dolor incapacitante) hay que acudir a la cirugía.

Diferencia entre dedos en garra y dedos en martillo

En la mayoría de los casos, el dedo de martillo afecta al segundo dedo del pie y su extremo esta doblado hacia abajo, girando hacia una posición similar a una garra. Suele aparecer por usar zapatos cortos y estrechos. Esto fuerza al dedo del pie a estar en una posición flexionada y provoca que los músculos y tendones del dedo se aprieten y se vuelvan más cortos. Otra causa de aparición del dedo martillo es el Hallux Valgus o juanetes. Una agravación del Hallux Valgus hace que el dedo gordo del pie se desvíe hacia el segundo dedo y provoca su deformidad.

Ambas causas están detrás de la aparición del dedo de martillo y de los dedos en garra y por eso muchas veces se confunden ambos conceptos. Aunque existen diferencias entre las dos deformidades.

  • En el dedo de martillo, la deformidad se ocasiona en la articulación que está más cerca del pie, produciendo una flexión duradera.
  • Mientras que en los dedos en garra esa deformidad afecta a las dos articulaciones, las del centro y extremo de los dedos del pie.

Otra diferencia es que el dedo de martillo suele aparecer de forma aislada en un solo dedo, con frecuencia en el segundo. Mientras que los dedos en garra afecta a los cuatro dedos pequeños del pie en su conjunto.

Pero a pesar de estas diferencias, el tratamiento para ambas deformidades es el mismo. Lo principal es cambiar el tipo de calzado y optar por zapatos amplios y evitar los tacones altos. Así el pie estará más cómodo y los dedos no estarán apretados. A ello se une el uso de almohadillas para aliviar la presión y enderezar el dedo. O el uso del corrector del dedo de martillo. También puede ser conveniente utilizar protectores de Hallux Valgus para evitar que provoquen esta deformidad.

Correctores de dedos en martillo

En Orliman contamos con dos productos para reducir la presión, aliviar el dolor y corregir el dedo de martillo. Por un lado está la Almohadilla para dedos en martillo, que separa y alinea los dedos y alivia el dolor. El otro producto es el Ratoncito en gel puro, que hidrata, suaviza, protege y amortigua la zona, aliviando el dolor. Además aporta confort al reducir la presión sobre los dedos del pie y las cabezas metatarsianas.

Y si el dedo del pie todavía no está rígido es conveniente hacer ejercicios de estiramiento suave. Con ello conseguiremos enderezar los pequeños músculos del pie. También es importante acudir al podólogo. Así tendremos el tratamiento adecuado y eliminará problemas como callos o durezas.

El dedo de martillo es una afección dolorosa y puede llegar a afectar a su calidad de vida. Por eso es importante tratarlo a tiempo para aliviar y corregir los síntomas. Porque si no se actúa para limitar la luxación, rigidez o deformidad de los dedos, la articulación se queda rígida, las molestias interferirán en su actividad diaria y habrá que recurrir a la cirugía para corregir la deformidad.

Comentarios cerrados.