Tratamiento del prolapso uterino ¿se puede revertir y mejorar?

El prolapso uterino afecta a millones de mujeres y causa un importante deterioro de la calidad de vida. Aparece por un fallo de las estructuras que sujetan los órganos pélvicos. Cuando los músculos, ligamentos o fascias fallan se produce en un descenso de uno o más órganos de la cavidad pélvica (útero, vejiga, vagina, uretra o el recto) hacia el exterior.  Cuanto antes se detecte más sencillo es de tratar, con solo un cambio en los hábitos de vida y con ejercicios.

¿Qué es el prolapso del suelo pélvico y cómo identificar los síntomas?

Existen muchas causas del prolapso del suelo pélvico. La llegada de la menopausia, embarazo y partos vaginales, factores genéticos, estreñimiento crónico, cirugías abdominales o pélvicas… si los músculos y ligamentos están dañados y no pueden ejercer su función los órganos caen y pueden salir al exterior.

Dependiendo de los órganos afectados, existen varios tipos de prolapso uterino y pueden ser:

  • Es el más frecuente. Se produce cuando la vejiga cae en la cara anterior de la pared vaginal.
  • El recto cae a la cara posterior vaginal.
  • Prolapso uterino. El útero desciende, asomando primero el cuello y luego el cuerpo uterino.
  • Las asas intestinales descienden por el hueco entre el recto y la parte posterior de la vagina.
  • Prolapso de cúpula vaginal. Suele ocurrir en mujeres a las que han extirpado el útero. La vagina, que es un saco ciego, se da la vuelta como un calcetín.

Todo esto puede provocar muchos problemas a las mujeres que lo sufren. Los síntomas más comunes del prolapso uterino son: dolores en el bajo vientre y en la zona sacrolumbar, incontinencia urinaria, estreñimiento, sensación de tener un bulto en los genitales, molestias al caminar o al realizar ejercicio, dolor en las relaciones sexuales, nauseas, etc.

Es importante conocer los síntomas para una detección precoz y no tener que recurrir a la cirugía. Aunque normalmente el 70% de los prolapsos son leves y pueden curarse con un tratamiento conservador.

Grados del prolapso uterino

Existen los siguientes cuatro grados de prolapso uterino a tratar:

  • Leve o Grado 1: hay un ligero descenso en el interior de la vagina.
  • Moderado o Grado 2: el descenso alcanza la entrada de la vagina.
  • Grave o Grado 3: cuando sobrepasa la entrada de la vagina. La mujer puede notar o tocar el bulto al caminar o al realizar esfuerzos.
  • Total o Grado 4: el órgano está completamente fuera.

Los dos primeros se pueden tratar y revertir con ejercicios de suelo pélvico y con un cambio en los hábitos. Por ejemplo, hay que llevar una dieta equilibrada, eliminar el tabaco, limitar el sobreesfuerzo físico y realizar ejercicios que no agraven el prolapso existente.

Estos mismos consejos son adecuados para prevenir el prolapso uterino. El entrenamiento y fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico es fundamental para evitar la caída de los órganos. Y también corregir ciertos factores, como el tabaco y el sobrepeso, evitar cargar peso o realizar deportes de alto impacto y mantener una buena higiene postural.

En los grados 3 y 4 se hace necesaria la cirugía para extirpar el órgano o para reconstruir las estructuras que sirven de sostén. Además puede ayudar el uso de un slip de contención para prolapso genitourinario como el de Orliman. Este slip ejerce una contención, regulada por velcros según las necesidades del paciente, y refuerza tanto la zona de los glúteos como la del abdomen.

El prolapso del suelo pélvico, a pesar de afectar a muchas mujeres, es una enfermedad desconocida. Por ello es importante informarse y conocer los síntomas. Y sobre todo prevenir.

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