¿Puedo hacer deporte tras sufrir lesiones meniscales?

El grado de las lesiones meniscales marcará el tipo de deporte que se puede practicar.

Las lesiones meniscales son muy frecuentes entre deportistas. Sobre todo entre gente joven. Y una de las consultas más habituales cuando ocurren es si pueden continuar la práctica deportiva. La respuesta es sí, pero adaptando el ritmo y la frecuencia al tipo de lesión y al tratamiento.

Estamos hablando de una de las lesiones meniscales más frecuentes, la del menisco de la rodilla. Porque el menisco también son piezas que aparecen en otras articulaciones como el hombro, muñeca y en la mandíbula. Los meniscos amortiguan los impactos y mantienen estable la articulación.

Normalmente las lesiones meniscales en las rodilla suele aparecer por torsiones o compresiones violentas. De hecho, muchas de estas lesiones se producen al bajar de un coche. La pierna, en el momento de apoyo en el suelo, se encuentra rotada y en flexión, provocando una torsión que comprime el menisco y puede llegar a romperlo. Aunque los traumatismos y los desgastes (principalmente en gente mayor) también afectan a esta región.

¿Cuáles son los grados de lesiones meniscales?

  • Desgarro o rotura menor. Aparece dolor e hinchazón, aunque desaparece en poco tiempo.
  • Rotura o desgarro moderado. Provoca dolor, hinchazón y rigidez en la rodilla, limitando la capacidad de flexión. Si no se trata bien, es posible que el dolor se haga crónico.
  • Desgarro o rotura grave. Se produce cuando oyes un chasquido y tu rodilla se traba y no puedes estirarla. Además se siente inestable, hay rigidez, hinchazón y dolor.

Cada uno de ellos puede tener diversos patrones de rotura (radiales, verticales, las llamadas asa de cubo o pico de loro, oblicuas, horizontales) y el tratamiento tendrá que adecuarse a esas características. Algunas necesitan solo un tratamiento conservador, basado en terapias rehabilitadoras y físicas para estabilizar la rodilla. Y otras es preciso optar por la cirugía.

Deportes de bajo impacto ayudan a la rehabilitación de las lesiones meniscales

En ambos casos hacer deporte puede ser beneficioso para la recuperación. Esto se debe a que así aumentas la fuerza muscular. Eso sí hay que evitar deportes que puedan agravar las lesiones meniscales. Por ejemplo, estas lesiones están relacionadas con deportes de impacto repetitivo, como correr o saltar. También con actividades que implican giros, cambios de direcciones y caídas con giro o inestables. Estos deportes puede ser conveniente evitarlos, pero se puede practicar otros como nadar, ciclismo, patinar o realizar ejercicios de fuerza.

Eso sí, hay que estudiar cada caso para saber qué se puede hacer y cómo. Para ello es fundamental consultar con el especialista, el fisioterapeuta y con un preparador físico. Ellos te indicarán que tipo de actividad puedes realizar. Además fijarán el grado de progresión y la intensidad de ese ejercicio. También si necesitas usar algún tipo de protección en la zona, como una rodillera.

En Orliman contamos con la Rodillera flexo- extensión corta y también la Rodillera flexo- extensión larga/ abierta. Ambas estas diseñadas para ofrecer compresión, soporte y estabilización medio-lateral. También aportan control de la amplitud de movimientos de flexo-extensión. Además se adaptan perfectamente a la zona y al estar realizadas con tejido transpirable son cómodas de llevar.

Otra ortesis de Orliman para las lesiones meniscales de rodilla es la Rodillera Gonartec Advance. Sus materiales textiles aseguran comodidad y eficacia. Ofrece una gran protección, estabilización, restricción de la amplitud articular y alivio del dolor. Y a la vez su elasticidad permite una perfecta adaptación anatómica.

Con ellas se pueden controlar los factores de riesgo y el control motor. Así podrás practicar deporte de forma segura, mientras te recuperas de una lesión de menisco.

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