Las ortesis de tobillo mejoran la estabilidad y la marcha de pacientes con pie equino
La parálisis cerebral genera diversos trastornos que afectan a la capacidad de una persona para moverse, mantener el equilibrio y la postura. Por ello se hace necesario el uso de dispositivo de apoyo, como las órtesis de tobillo. La parálisis cerebral suele aparecer en los primeros años de vida. Va acompañada de problemas sensitivos, cognitivos, de comunicación y percepción. Es el trastorno motor más frecuente en los niños (se estima que dos de cada mil niños recién nacidos la desarrollarán). Es una enfermedad que no tiene cura y los tratamientos van dirigidos a mejorar la calidad de vida del paciente.
Esa mejora de la calidad de vida pasa por mejorar la movilidad del paciente. La limitación motora le priva de autonomía y de relacionarse con el entorno. Es importante realizar una programa de rehabilitación completo. Y contar con el apoyo de dispositivos ortopédicos, como las órtesis de tobillo, para que puedan desplazarse.
Las órtesis de tobillo, como Boxia de Orliman, elevan el antepié, permitiendo la flexión plantar en el apoyo del talón, inmediatamente después de la fase de despegue. Este dispositivo consiste en tres partes:
- una cincha (que se coloca por encima del tobillo).
- un soporte de unión (que se fija en el calzado).
- un elástico para la tracción y regulable.
Con Boxia, el paciente puede andar evitando del riesgo de tropiezos con elementos comunes como alfombras, bordillos e irregularidades de la superficie.
Por ejemplo, una de las deformidades más frecuentes en los pacientes con parálisis cerebral es el equinismo. Esta deformidad limita la flexión plantar y el movimiento hacia arriba del tobillo. Esto hace que aumente la inestabilidad y dificulta la marcha. El uso de una órtesis de tobillo como Boxia de Orliman ayuda a realizar ese movimiento. Además, al ser antiequino permite distribuir el peso adecuadamente y controla el desequilibrio existente.
La órtesis de tobillo antiequino Boxia cuenta con un almohadillado interior en gel para un mayor confort en el tendón de Aquiles. Además la zona del empeine está forrada para evitar fricciones y compresiones no deseadas. Y es que el confort es fundamental en estos productos. Al igual que es importante un uso correcto y un calzado adecuado.
Con respecto al uso de las órtesis de tobillo es fundamental acostumbrarse a ellas. Para ello nada mejor que empezar a utilizarlas de manera gradual e ir aumentando la cantidad de tiempo y frecuencia progresivamente hasta que se acostumbren a llevarlas todo el día. Por lo que respecta al calzado, este debe ser ancho, con cordones que queden bien ajustados, con una plantilla extraíble y un talón alto.
La rehabilitación de estos pacientes se apoya en estos productos ortopédicos, como órtesis de tobillo, sistema de marcha Walker u otros similares. Así se consigue optimizar y conseguir mejores y más duraderos resultados. Por ello es importante el trabajo conjunto de médicos especialistas, fisioterapeutas y ortopedia. Ese equipo analizará la biomecánica de las personas y utilizará el producto que mejor se adapte a sus necesidades.
