Neuropatía cubital, nuevos tratamientos en camino

La neuropatía cubital o parálisis del manillar (por ser una patología muy típica de ciclistas ya que los golpes y las vibraciones se transmiten directamente desde el manillar a los brazos, provocando la irritación del nervio cubital) es una enfermedad que afecta a todo el área sensitiva y motora de este nervio del brazo, produciendo un trastorno del movimiento de flexión y/o de la sensibilidad en la muñeca, dedos y en la mano.

Esta patología es más frecuente en hombres que en mujeres y las causas más frecuente de estas lesiones es la compresión a nivel del canal cubital en el codo, debido a que es muy superficial y se estrecha durante los movimientos de flexión del codo. También puede influir en su aparición fracturas anteriores, microtraumatismos repetitivos sobre la mano o el codo (esta es la causa fundamental de que la neuropatía cubital aparezca en deportistas), y padecer hipotiroidismo, artritis reumatoide o diabetes.

El tratamiento normalmente consiste en reposo y la prescripción de medicamentos antiinflamatorios por su médico. También se recomienda la utilización de una férula para disminuir el movimiento del codo, como las coderas de Orliman, que inmovilizan y ajustan el miembro superior, incluso en aquellos casos que se necesita controlar o bloquear los grados de flexión y extensión.

Si este tratamiento no mejora la neuropatía cubital entonces hay que optar por la cirugía. Hasta ahora, la técnica más moderna era la cirugía endoscópica, donde la incisión es mucho más pequeña, menos invasiva y menos arriesgada que la cirugía abierta. Además, esta técnica permite una recuperación más rápida del paciente y menos dolor. En la actualidad se está estudiando como mejorar esta técnica para seguir avanzando en disminuir el daño y la estancia hospitalaria y reducir ese periodo de recuperación.

Pero las novedades en el tratamiento de la neuropatía cubital no se quedan solo en la mejora de las técnicas de la cirugía endoscópica. Estas novedades están relacionadas con el uso de técnicas basadas en la cirugía ecoguiada. En ellas las ecografías permiten localizar la zona dañada y centrar en ella todo el tratamiento.

El uso del ecógrafo puede convertirse en una herramienta indispensable para crear una nueva forma de operar. En la actualidad su uso como instrumento de diagnóstico y tratamiento está creciendo en reumatología, atención primaria, rehabilitación y fisioterapia, por lo que los expertos creen que su aplicación en cirugía ortopédica también se generalizará. De momento donde más se está utilizando esta cirugía es en las extremidades inferiores, pero se está ampliando la lista de indicaciones para poder aplicarla en muchas operaciones.

La principal ventaja de estas novedosas técnicas es que se trata de cirugía ultramínimamente invasiva, lo que permite realizar la intervención sin que sea necesario dejar el miembro sin riego. Además los pacientes que eran descartados en otras intervenciones por sufrir otras enfermedades (como diabetes o hipotiroidismo), pueden ser operados sin riesgo con la cirugía ecoguiada.

Así, los pacientes con parálisis del manillar tienen más cerca la posibilidad de lograr una recuperación más rápida, con menos peligros y menos daños. Las novedades en el campo de la cirugía ortopédica son cada vez mayores y avanzan rápido.

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