La artrosis es una enfermedad muy frecuente en las mujeres (un 52% frente al 29% de los hombres) españolas. Se estima que más de siete millones de españoles de más de 20 años sufren de artrosis de rodilla, mano o cadera. Aunque la más común es la de cadera, le sigue muy de cerca la gonartrosis o artrosis de rodilla, que es la causa más típica de entre los ancianos en España.
La gonartrosis produce dolor en la articulación, que puede aumentar al caminar o estando en movimiento y ceder cuando se está en reposo. Ese dolor puede ir acompañado de hinchazón en la rodilla o incluso de un leve crujido al mover la articulación. El uso de rodilleras permite reducir el movimiento de la articulación para favorecer la recuperación de lesiones y dolores.
Si la enfermedad está más avanzada significa que el cartílago que rodea los huesos de la rodilla está desgastado. Eso puede producir choque entre los huesos que causa más dolor o inflamación incluso en reposo e impide llevar una vida normal.
Para realizar un tratamiento correcto de la gonartrosis, el especialista debe realizar una exploración física y una radiografía para conocer el estado de la rodilla y si es necesario se puede pedir un TAC o una resonancia magnética para comprobar el grado de la enfermedad y decidir que pasos hay que dar.
Uno de los primeros puntos de ese tratamiento es perder peso. Junto con la edad, la obesidad es uno de los factores más importantes de aparición de la artrosis de rodilla, porque es la articulación que más sufre debido a su uso y a la presión de aguantar casi todo el peso del cuerpo.
También se recomienda realizar deportes aeróbicos, que permiten mantener la movilidad y la fuerza en los músculos y evitar los deportes de contacto o el running. Muchos deportistas padecen gonartrosis porque han sufrido lesiones de menisco y no se han curado bien. Por eso es importante el uso de rodilleras a la hora de practicar deportes, porque así se evitan movimientos que pueden causar dolor, sin llegar a inmovilizar la zona.
En Orliman contamos con un modelo de rodilleras, Gonartec 6121D, especialmente indicado para tratar la gonartrosis. Son unas rodilleras transpirables, con silicona para evitar los movimientos de la ortesis y que están indicadas para la artrosis de la rodilla, así como para las lesiones de menisco medial o lateral. Está en dos modelos, rodillera varo para la pierna derecha y rodillera valgo para la izquierda.
La rehabilitación controlada por un especialista ayuda porque así también se tonifica la musculatura y se estira la articulación.
Otro tratamiento complementario es la ingesta de suplementos nutricionales, analgésicos y antiinflamatorios. El especialista es el que tiene que valorar si es necesario para que se produzca un avance más lento de la enfermedad y para controlar el dolor y la inflamación.
En caso de que la gonartrosis está muy avanzada e impide realizar una vida normal se puede plantear la intervención quirúrgica de sustitución protésica de rodilla, artroplastia. Una artroplastia corrige la gonartrosis y permite recuperar la movilidad normal de la articulación.
