Una cuestión que suscita una gran cantidad de preocupaciones en la mayoría de personas es la alimentación. Alimentarse adecuadamente es importante, en todos los casos, pero hay situaciones en las cuales la nutrición cobra especial relevancia. Sobre todo, en relación a los deportistas.
No se trata solamente de que, durante el ejercicio, se estarán quemando más calorías, sino de que, además, el organismo necesita recibir una serie de nutrientes indispensables para hacer frente al sobreesfuerzo físico. En las clínicas de ortopedia son recibidos, con frecuencia, los pacientes derivados de traumatología y ortopedia con lesiones que pudieron haberse evitado, si el cuerpo hubiera estado más preparado para el entrenamiento, y no hubieran dado lugar a la necesidad de productos ortopédicos. Sencillamente, alimentándose bien.
Qué comer para entrenar mejor:
Hay una serie de alimentos que procuran al organismo la energía y los nutrientes que este necesita:
El boniato: los hidratos de carbono no solo proceden de la pasta. Para quienes prefieren los sabores dulces o vegetales, el boniato es la opción más aconsejable. Aporta gran cantidad de hidratos de carbono y nada de grasa.
La quinoa: posee muchos nutrientes y destaca por un índice glucémico muy bajo. También contiene proteínas de alto valor biológico y mucha fibra.
El arroz integral es ideal para el desayuno, ya que aporta proteínas, fibra y nutrientes reguladores.
También son importantes las verduras (en especial, las de hoja verde), tales como las espinacas, los canónigos, la rúcula, el brécol y otras de color verde. Son ricas en magnesio, que ayuda a relajar los músculos; ácido fólico, que contribuye a generar glóbulos rojos; vitamina K; y hierro.
Tampoco pueden faltar en la dieta del deportista los pescados azules, fuentes de ácidos grasos; la proteína magra; y los lácteos desnatados, que aportan calcio. Los frutos secos y la fruta fresca son las meriendas ideales.
Fuentes:
uned.es
