La articulación sacroilíaca son en realidad dos articulaciones que juntas forman la conexión entre el hueso sacro y el hueso ilíaco. Se encarga de transmitir el peso entre la parte superior del cuerpo a la parte inferior. Las tensiones que soporta, caídas o lesiones producidas por un movimiento brusco, como el esguince de la articulación sacroilíaca o la pubalgia, pueden provocar inflamación o desgastes. Estas causan un gran dolor que puede irradiar hacia la pelvis o los glúteos e incluso a las piernas. Ese dolor se puede aliviar con el cinturón sacro-iliaco de Orliman. Una opción de tratamiento muy cómoda y sencilla de aplicar. Leer más
