El calzado terapéutico está diseñado para personas que tienen problemas en los pies. Pies muy anchos, empeines pronunciados, dedos en garra, dedos en martillo, durezas, callos, hallux valgus o juanetes, enfermedades de la uña, pie reumático y/o artrítico, metatarsalgía o edemas postoperatorios son algunos de esos problemas. También el uso de vendajes gruesos que impiden llevar los zapatos que normalmente usamos.
