Aunque la ortopedia y la traumatología se entienden como dos disciplinas del campo de la medicina enfocadas al tratamiento y mejora de la salud ósea de una persona, también pueden ser una buena ayuda en otros casos. Así, personas con problemas neurológicos pueden encontrar en las clínicas de ortopedia el asesoramiento y los productos ortopédicos necesarios para mejorar su calidad de vida.
Los padres de niños con TDAH no pueden limitarse a aceptar los síntomas de sus hijos y pueden trabajar para potenciar sus puntos fuertes. Desarrollar un tratamiento integral, que vaya más allá de la administración de medicamentos, proporciona a los niños diferentes estrategias para afrontar los problemas que representa este trastorno. Igualmente, deben ser conscientes de que al menos la mitad de estos niños tienen otro problema en comorbilidad, que debe también diagnosticarse correctamente.
Además del tratamiento adecuado impuesto por el médico, los padres de un niño con TDAH deben asegurarse de que su hijo crezca en un ambiente muy estructurado, en el que el control, las normas y el establecimiento de límites y consecuencias estén muy claros.
En el caso de niños con diagnóstico de discapacidad intelectual, los padres deben tener en cuenta que pueden llevar una vida plena, siempre que ellos entiendan los trastornos de desarrollo que padecen sus hijos.
Los padres deben informarse a fondo de la discapacidad de su hijo y procurar que sea lo más independiente posible. Adjudicarle tareas apropiadas para su edad y habilidades le ayudará a mejorar su autoestima y a querer desarrollar sus capacidades tanto como pueda. Eso sí, es importante enseñarle las tareas paso a paso e intentar aplicar las habilidades aprendidas en el colegio para poder reforzarlas.
Por supuesto, estos niños también necesitan ocio. Los padres deben buscar en su entorno cuantas actividades puedan desarrollar en grupo para divertirse y mejorar su sociabilización.
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