Inmovilización y rehabilitación, claves ante una fractura de clavícula

Ante una fractura de clavícula, la opción más habitual es el tratamiento conservador

A pesar del dolor y de la impotencia funcional temporal que genera, en la mayoría de los casos una fractura de clavícula suele ser una lesión banal que solo precisa de un tratamiento conservador. Pero es importante seguir bien las pautas del tratamiento porque cuando una clavícula se rompe, se altera el equilibrio de los músculos que en ella se insertan (esternocleidomastoideo, parte del deltoides y del pectoral mayor) y deja de actuar como estabilizar entre el tórax y el hombro.

La fractura de clavícula es muy frecuente. Representa el 5% de todas las visitas a traumatología, el 40% de las fracturas del hombro y entre el 5-10% de todas la fracturas del adulto. Y en el caso de los niños el porcentaje es similar. Ocurre debido a traumatismos deportivos de moderada o alta energía o por caídas sobre el hombro. Esta ruptura se puede dar en tres partes distintas de la clavícula. La más habitual es hacia la mitad de la clavícula (el 75-80% de los casos). Le sigue la ruptura en la zona donde conecta con el hombro. Y la ruptura menos frecuente es la que se da en la zona donde la clavícula conecta con el esternón.

¿Cómo sabemos que se ha producido una fractura de clavícula? El dolor en la zona, que puede ser muy intenso, es el primer indicador. A ello se suma que el hombro parece caído y puede aparecer un bulto en la zona donde se ha roto el hueso. Además, aparece una hinchazón y es imposible mover o levantar el brazo.

¿Qué tratamiento es el adecuado?

Cómo hemos señalado, en el 90% de los casos basta con un tratamiento conservador. Solo en los caso más graves se recurre a la cirugía. Este tratamiento consiste básicamente en la inmovilización, durante entre seis y ocho semanas. Esto permite la curación de la fractura de clavícula, sin apenas pérdida funcional. ¿Cómo? Con un vendaje reductor en 8, como el Inmovilizador de clavícula de Orliman.

El Inmovilizador de clavícula de Orliman alinea los segmentos fracturados y a la vez sirve para tres objetivos: recordatorio postural, método reposo ya que limita la movilidad, obtener una posición funcional correcta. Además, este inmovilizador de clavícula presenta importantes mejoras tanto en confort como en diseño para su adaptación. Por ejemplo, reparte la presión y para un mayor confort está acolchado y permite una correcta transpiración. Además se puede posicionar a la altura deseada para ejercer la tracción necesaria.

Además de usar un inmovilizador de clavícula, ante una fractura de clavícula es importante ponerse en manos de un fisioterapeuta. El tratamiento de fisioterapia comenzará con masajes y pequeños movimientos activo-pasivos de rotación de brazo, antepulsión y retropulsión … para que se mantenga en una buena posición y evitar la pérdida funcional. Y una vez acabe la inmovilización, la fisioterapia te ayudará en el fortalecimiento muscular y en la recuperación de la funcionalidad.

Una fractura de clavícula se trata de una lesión que, salvo complicaciones, se cura bien y no tiende a dejar secuelas. Siempre que se siga el tratamiento marcado por el médico. Y se lleve a cabo una rehabilitación adecuada, sin forzar la recuperación. Por ejemplo, no debemos volver a la actividad deportiva antes de habernos recuperado por completo de la lesión. Y en ese caso, hay que hacerlo con precaución y de forma gradual. Así evitaremos recaídas y problemas mayores.

 

 

 

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