Férulas para juanetes, alivio y protección

Combinar las férulas para juanetes nocturnos y diurnos ayuda a corregir la posición de la articulación.

Es posible que jamás hayas oído hablar de Hallux Valgus. En cambio, si alguien hace referencia a los temidos juanetes, seguramente conozcamos a alguien que los haya padecido o puede que incluso los hayamos sufrido en nuestra propia piel. La protección de un juanete es la mejor forma para aliviar las molestias. Y las férulas para juanetes aportan corrección, alivio, y evitan males mayores.

Los juanetes son un problema de salud al que si no se le pone solución nos puede traer muchísimas complicaciones en el futuro. Pueden perjudicar gravemente nuestra movilidad. E incluso verse afectada nuestra calidad de vida. Por eso es recomendable acudir al especialista en traumatología y ortopedia lo antes posible para intentar corregir y buscar una solución.

¿Cómo podemos prevenirlos y tratarlos? Con el fin de poder aliviar y ofrecer una buena protección podemos utilizar, por un lado, las férulas para juanetes de uso nocturno. Estas nos ayudan a estirar los músculos que hay alrededor del dedo gordo del pie aportando flexibilidad. Posibilitará el mantener el dedo en una posición adecuada para ayudar a nuestras articulaciones a que se vuelvan más adaptables, y así los huesos más largos del pie puedan quedar alineados. Por otro lado, si le sumamos unas férulas para juanetes de uso diurno que nos ayude a mantener los dedos separados, el alivio del dolor será sintomático y muy significativo.

El objetivo es ofrecer un tratamiento que nos ayude a reducir los síntomas de dolor e incomodidad. Además, que aporte una protección de un juanete y disminuya la velocidad de su desarrollo o incluso detenerla y mejorar al mismo tiempo la flexibilidad de nuestras articulaciones.

Estos tratamientos dependen del grado de seriedad de la desviación o protuberancia, pudiendo diferenciarse varios niveles: el preventivo, el conservador y finalmente el más invasivo, el quirúrgico.

Las férulas para juanetes reducen el dolor y la incomodidad

En Orliman contamos con una amplia gama de modelos para aliviar y proteger nuestros pies. Las férulas para juanetes de uso nocturno son muy cómodas y las férulas para juanetes de uso diurno, que nos permiten reducir la presión sobre los otros dedos. Además se ajustan dentro del zapato al contorno del pie. Son un producto hipoalergénico y lavable, que además de reducir el dolor permite corregir y disminuir la dolencia ofreciendo protección de un juanete con un relleno suave.

Pero… ¿qué son exactamente los juanetes? Son protuberancias óseas que aparecen en las articulaciones de la base del dedo gordo del pie. Se producen por una desviación del primer metatarsiano. Y causan una deformación del hueso en su lado externo. Si esta anomalía no se corrige a tiempo, con las férulas para juanetes por ejemplo, puede afectar también al resto de los dedos. Provocan hinchazón, dolor y enrojecimiento, pudiendo incluso aparecer callosidades, si al final los dedos acaban superponiéndose.

A parte de este tipo que es el más común -en latín significa dedo grande desviado- hay otro tipo menos frecuente que es el llamado juanete de sastre, que es el que aparece entre el meñique y el quinto metatarso.

Los factores por los que pueden aparecer son diversos. Entre las causas más habituales:

– Origen genético. Al heredarse la forma de caminar, puede que esto desarrolle la afección.

– Artritis reumatoide.

– Pies planos o cavos.

– Pie egipcio. Es aquel en el que el dedo gordo es más alargado que el resto.

– Usar tacones altos o zapatos demasiado estrechos.

Aunque podemos afirmar que principalmente afecta a personas adultas y sobre todo a mujeres, también los niños pueden padecerlos. En ambos casos lo ideal es tratarlos a tiempo y de forma eficaz. Lo idóneo es aplicar un tratamiento que evite su complicación. Como unas férulas para juanetes que ofrezcan protección de un juanete ante roces y que así, el problema no vaya a mayores.

Deja un comentario