Nuevos descubrimientos para el tratamiento de la esclerosis múltiple

Las investigaciones médicas avanzan para dar solución a muchas de las enfermedades actuales. Una de ellas la esclerosis múltiple. Hasta ahora se desconocían las causas de esta enfermedad lo que hacía que las opciones para el tratamiento de la esclerosis múltiple sean aún limitadas. Sin embargo una reciente investigación ha descubierto unas moléculas que podrían actuar como marcadores inmunológicos en las formas más graves de esta enfermedad. Este descubrimiento podría ayudar a personalizar los tratamientos para los pacientes con más riesgo.

El tratamiento de la esclerosis múltiple depende del grado de la enfermedad

Los nervios están recubiertos por una capa cerosa llamada mielina. Esa capa es esencial para la transmisión de mensajes por el sistema nervioso. En las personas con esclerosis múltiple ese recubrimiento de mielina se degrada con el tiempo. Esto provoca que se detenga la transmisión de señales por el sistema nervioso. Y aparecen problemas como debilidad muscular, falta de coordinación y de equilibrio. Además hay dificultad para caminar, problemas de visión temblor, fatiga y depresión.

Esa degradación puede ser progresiva o directa. El tratamiento de la esclerosis múltiple depende del grado de la enfermedad. Es una enfermedad autoinmune que varía desde relativamente beningna a discapacitante. La mayoría de las personas tienen la forma remitente recidivante, en la que atraviesan fases de recaída y remisión. De ellos, más de la mitad pasan a desarrollar una esclerosis múltiple progresiva, en la que los síntomas empeoran gradualmente sin fases de recuperación prolongada. Además, hay personas que directamente van a esta fase, sin pasar por la primera.

Para entender por qué ocurre esto, científicos de la Universidad de Yale, Oregon Health & Science University de Portland y la Universidad de California examinaron a más de cien personas con esclerosis múltiple y realizaron un análisis de más de 500 muestras de ADN y plasma.

Con una prueba genética podría determinarse el mejor tratamiento de la esclerosis múltiple

En esta investigación se descubrieron dos moléculas que asociaron con una progresión rápida a la forma más grave de la enfermedad, las citocinas. Son un amplio grupo de proteínas, involucradas en la señalización celular y que son particularmente importantes para la función inmune. Estos marcadores inmunológicos son el factor inhibidor de la migración de macrófagos (glóbulos blancos que eliminan cualquier cuerpo extraño del organismo, como las bacterias) y la D-DT, una enzima que se encuentra en los cromosomas. Ambos están relacionados con el aumento de la inflamación y se han asociados con el empeoramiento de ciertas enfermedades autoinmunes.

La investigación descubrió que la variante genética que aparece con mayor frecuencia en los pacientes que sufren la forma progresiva de la esclerosis múltiple también se está presente en personas con el factor inhibidor de la migración de macrófagos aumentado, sobre todo en hombres.

Este descubrimiento es fundamental para el tratamiento de la esclerosis múltiple. Con una prueba genética simple se puede determinar si la enfermedad es probable que avance más rápido. Así se podrá comenzar más pronto el tratamiento de la esclerosis múltiple, con lo que será más efectivo.

Además, si se actúa sobre esos factores el desarrollo de medicamentos se podría acelerar, se reducirían los costes, se minimizarían los riesgos y se proporcionaría un tratamiento de la esclerosis múltiple genéticamente adaptado al paciente.

Esta investigación se une a otras para encontrar el mejor tratamiento de la esclerosis múltiple. Por ejemplo, con células madre, que tratan de reconstruir el sistema inmunitario. El objetivo, mejorar la calidad de vida de estos pacientes y reducir las limitaciones a las que tienen que hacer frente.

 

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