Las personas deportistas especialmente , en ocasiones, hacen referencia indistintamente a los términos tendinitis, tendinosis y tendinopatía cuando tienen que hablar sobre alguna lesión producida por la práctica de ejercicio. Para sacar de dudas acerca de estas dolencias, que no llegan a precisar de visita al especialista de traumatología, y saber qué productos ortopédicos son necesarios, en su caso, a continuación se explica la diferencia.
Tendinitis
Se define como una inflamación, hinchazón o irritación de un tendón. Esta puede ser derivada de un sobreesfuerzo, pero hay que tener claro que no todas las lesiones producidas en el tendón son tendinitis.El término ha caído en desuso debido a que era (mal) utilizado habitualmente, pues no todas las lesiones presentan inflamación del tendón. Por lo que para hablar con precisión no es correcto referirse a tendinitis cuando la inflamación se presenta en la zona de alrededor del tendón.
La férula inmovilizadora de pulgar transpirable y la muñequera inmovilizadora con férula palmar ambidiestra favorecen la lesión aportando una mayor sujeción, estabilización e inmovilización.
Tendinosis
Este término hace referencia a una degeneración del tendón, la cual puede ser producida por la edad, microtraumatismos, sobreuso o problemas vasculares. De acuerdo con los expertos no tiene por qué haber degeneración en el tendón para hablar de tendinosis, ya que es posible que no afecte a la vida cotidiana ni a la práctica deportiva.
Tendinopatía
Este concepto es más amplio, pues abarca las lesiones del tendón y las de las estructuras que lo rodean. Por tanto incluye a las lesiones antes citadas. En el caso de no saber cuál es la dolencia, las clínicas de ortopedia indican que lo más correcto es hablar de tendinopatía.
Un producto de prevención para estas dolencias en las practicas deportivas (como tenis, padel, golg entre otras) y laborales es el brazalete epicondilitis transpirable . El diseño incorpora una almohadilla condilar que ejerce una comprensión selectiva que favorece una adaptación individualizada.
Es por ello que una vez concretada la dolencia puede requerirse, o no, el uso de un producto de ortopedia que ayude a tener una actividad diaria normal sin padecer los dolores derivados de la propia lesión. Para ello, será preciso la evaluación de un profesional que aconseje cuál es el producto que mejor se adapta.
Fuentes:
