La osteoporosis es una enfermedad sistémica, que se asocia a la pérdida de masa en los huesos, lo que provoca que se deterioren, sean más frágiles y vulnerables a las fracturas. En las clínicas de ortopedia y traumatología se reciben numerosas consultas relativas a productos ortopédicos con los que paliar los estados avanzados de esta enfermedad.
No obstante, es posible combatir la osteoporosis mediante una serie de hábitos saludables. En primer lugar, resulta esencial seguir una dieta equilibrada y, sobre todo, en la que haya una importante presencia de la vitamina D y del calcio. Contribuirán, sin duda, a fortalecer los huesos.
Por otro lado, realizar ejercicio físico moderado también mejora el estado de los huesos, ya que fomenta su desarrollo y el equilibrio y la agilidad (menos riesgo de fracturas). En este aspecto, se recomiendan los ejercicios relacionados con las cargas y descargas del propio peso. Se trata de los ejercicios en los que hay que soportar la carga del cuerpo con las propias fuerzas. Por ejemplo: correr, hacer senderismo, bailar o jugar a deportes de raqueta. El ciclismo o la natación no formarían parte de este grupo de ejercicios.
Además, los ejercicios de resistencia, tales como el levantamiento de pesas y la realización de flexiones, también están correlacionados con un mayor mantenimiento de la densidad ósea.
Como es obvio, hay que proceder, en función de las edades, a llevar a cabo estos ejercicios de manera gradual y moderada. Por ejemplo, treinta minutos al día de alguna de estas prácticas serían suficientes. Si se sienten molestias cardiovasculares o sobrecargas, hay que parar y poner el problema en conocimiento de los profesionales médicos.
En todo caso, se ha citado una gran cantidad de ejercicios físicos, por lo que resulta sencillo apostar por alguna práctica y prevenir esta enfermedad de los huesos cuya sintomatología se presenta, en ocasiones, de forma silenciosa.
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