A menudo es complicado evitar las fracturas en los pies, ya que pueden deberse a caídas, sobrecargas y traumatismos difícilmente predecibles. Sin embargo, sí que es posible tener en cuenta los consejos para la prevención de sus dolores que ofrecen tanto en las clínicas de ortopedia como en las de traumatología.
Las fracturas pueden ser desplazadas, no desplazadas, conminutas y abiertas.
Los síntomas que hay que considerar, antes de ir al médico, son los relacionados con inflamaciones, dolores, sensibilidades, secreción de líquidos y deformaciones. Los doctores, por otro lado, pueden comprobar qué tipo de fractura se ha producido mediante radiografías, tomografías computerizadas, resonancias magnéticas y escáneres óseos.
Entre las soluciones que pueden ofrecer, destacan el yeso, la bota y la férula, aptas para inmovilizar la zona. También se suelen suministrar medicamentos como los analgésicos para el dolor, los antibióticos y la vacuna antitetánica. En cuanto a la cirugía, cabe la posibilidad de llevar a cabo la fijación externa, reducción abierta y fijación interna, fijación con clavo y tracción.
Además de estos cuidados asociados a las visitas a los profesionales médicos, existen algunas medidas de apoyo que uno puede llevar a cabo por su cuenta y contribuirán a mejorar los procesos de curación de las fracturas en el pie. A grandes rasgos, son las siguientes:
– Descansar y no forzar la zona lesionada.
– Aplicar hielo en la inflamación.
– Elevar el pie y dejarlo en reposo.
– Acudir al fisioterapeuta.
En definitiva, información esencial para que las fracturas del pie no empeoren.
Fuentes de referencia:
allinahealth.org
