Aparatos de ortopedia en el hogar: la solución para los mayores
La ortopedia y la traumatología se dan, hoy en día, la mano para el tratamiento y rehabilitación de muchas patologías, desde un dolor de espalda a una hernia discal. Además, la evolución que ha experimentado la ortopedia en los últimos años permite la mejora de la vida de las personas mayores, para las que moverse por su propio hogar puede convertirse, muchas veces, en un verdadero problema.
Las estadísticas del INE dicen que más de la mitad de las personas mayores de 65 años viven solas y más del 30% de ellas se cae, al menos, una vez al año. Estas caídas no tienen por qué significar un problema físico importante, pero sí que tienen consecuencias a nivel psicológico. Por lo tanto, la aportación de la ortopedia doméstica es clave en estos casos.
Se pueden aplicar soluciones de ortopedia doméstica a, prácticamente, todos los espacios de una casa. En el dormitorio, las opciones pasan por unos asideros que se instalan al lado de la cama, para facilitar la incorporación. Asimismo, también se encuentra en el mercado una silla con respaldo removible, que ayuda a levantar a las personas con movilidad más reducida.
El cuarto de baño es otro de los espacios donde más se recurre a la ortopedia doméstica. Además de asideros que dan seguridad a los ancianos que quieren moverse por la habitación, también hay que tener en cuenta el uso de elevadores para inodoro, que facilita la incorporación de las personas mayores. Los asientos para duchas y bañera evitan resbalones y dan seguridad a los ancianos en el momento del baño.
Finalmente, es necesario valorar el uso de andadores para las personas mayores con dificultades de desplazamiento. Existen, incluso, modelos con asiento y una cesta metálica para llevar cosas, que garantizan la comodidad e independencia del anciano. En casos más extremos, se puede optar por grúas, sillas de ruedas y plataformas para escaleras.
