Almohadilla metatarsal, solución a los tacones

Las mujeres padecen hasta cuatro veces más problemas en los pies que los hombres. Dos son las causas principales de la mayoría de estas molestias, que en algunos casos suelen producir lesiones, los tacones y la estrechez de los zapatos. En la mayoría de los casos esos problemas pueden corregirse con dispositivos ortopédicos como una almohadilla metatarsal, pero son lesiones que de no corregirse a tiempo pueden causar problemas en tus articulaciones.

Los tacones desplazan el cuerpo hacia delante, aumentan la presión sobre los dedos y traslada los puntos naturales de apoyo. Pies, tobillos y rodillas son los más perjudicados. Según diversos estudios, más del 80% de las lesiones se dan en el tobillo y el pie y el resto en rodillas, tronco, cuello e incluso cabeza, ya que al tener que compensar el desequilibrio todas las articulaciones se resienten.

Una de las lesiones más comunes es la metatarsalgia, que engloba diferentes patologías que causan molestias en la planta del pie: solo al tejido blando, al tejido nervioso y otras que llegan a afectar a los huesos. Por ejemplo, el neuroma de Morton que produce un engrosamiento del nervio que provoca un dolor invalidante o la enfermedad de Freiberg que afecta a los huesos de la cabeza metatarsal provocando una mala irrigación de la zona e incluso se llega a deshacer parte del hueso.

El uso frecuente de tacones también puede causar lesiones en el hueso sesamoideo, unos huesos que se localizan en la región metatarsiana, debajo del dedo gordo, están incrustados en el tendón. El tratamiento no quirúrgico incluye diferentes opciones como el uso de dispositivos ortopédicos como la almohadilla metatarsal que protege la zona y ayuda a equilibrar la presión.

Otros de las lesiones comunes son la inflamación, irritación e hinchazón del tendón de Aquiles o la artrosis de la rodilla, debido a la fuerte presión que se produce en esta zona, que facilita el desgaste de los cartílagos.

Si a los tacones le unes la estrechez del calzado, algo que suele ser muy habitual que vaya unido, puedes sufrir los famosos juanetes o hallux valgus o los dedos de martillo, que se trata de un encorvamiento hacia arriba de los huesos de los dedos acompañado de la aparición de callos en las protuberancias que se forman.

Como es casi imposible dejar de usar tacones, el 48% de las mujeres prefieren sufrir las molestias que dejarlos en casa, lo mejor es seguir una serie de consejos para prevenir las lesiones comunes que pueden causar:

  • Usarlos solo cuando sea necesario. Es mejor combinar el ponernos tacones con el uso frecuente de calzado adecuado, para evitar agravar los problemas.
  • Compra con la cabeza. Si vas a comprar unos zapatos de tacón, fíjate en que tenga una suela gruesa, tacón ancho y con una altura no mayor de 7,5 centímetros. Y pruébatelos al final del día, porque el pie suele expandirse a lo largo de la jornada y es importante que los zapatos sean anchos.
  • Utilizar una almohadilla metatarsal. Como hemos visto la almohadilla metatarsal puede paliar diversas molestias y es el mejor complemento a los tacones. En Orliman tenemos dos modelos, Sofyplant GL 200 y Sofyplant GL 201, que protegen el área metatarsiana del pie contra la fricción y la abrasión. Además contribuye a aliviar las rozaduras de callos, pequeños neuromas y almohadillas adiposas tarsales. Sofyplant GL 200 y Sofyplant GL 201 también hidratan y suavizan la zona. La almohadilla metatarsal se puede usar con tacones porque su forma y composición amortiguan la compresión y previene la formación de callosidades.

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