Traumatología infantil: las lesiones más comunes en los niños

Numerosas personas están preocupadas porque sus hijos se lastiman practicando un deporte. Sus miedos no son infundados: los niños son especialmente proclives a sufrir lesiones deportivas. Así lo confirman los especialistas en ortopedia y traumatología. Vale la pena conocer las más comunes durante la infancia y saber cómo ayudar a prevenirlas.


En los últimos años, el aumento de actividad física competitiva durante la niñez creció, a la par que las lesiones deportivas infantiles. Las más frecuentes se dividen en tres tipos: agudas, por sobreuso y recidivantes (repetitivas).

Lesiones agudas. Se suelen asociar a traumatismos. A menudo, son causadas por el uso de equipamiento inadecuado. Ejemplos: lesiones del cartílago de crecimiento, fracturas y lesiones musculares. En adolescentes, son comunes las ligamentarias y meniscales.

Lesiones por sobreuso. Son producto de la sobrecarga del aparato osteomioarticular: huesos, cartílago de crecimiento, tendones, músculos, etcétera. Se asocian a un calentamiento precipitado, una actividad excesiva o una técnica inadecuada.

Lesiones recidivantes (repetitivas). Se producen cuando el niño o adolescente deportista retoma la práctica, antes de estar totalmente recuperado de una lesión. Ejemplo: luxación recidivante de rótula.

 ¿Cómo prevenir lesiones?

A continuación, algunas pautas a tener en cuenta para reducir las probabilidades de que un hijo se lesione.

+ Campo de juego seguro; en buenas condiciones.

+ Entre competencias debe mediar un período considerable de tiempo.

+ Equipo adecuado: calzado, protectores bucales, rodilleras, etcétera.

+ Evaluación médica, antes de iniciar una práctica deportiva.

+ No realizar deporte, si hay dolor. Es señal de que el cuerpo necesita un descanso.

+ Previa y postpráctica que incluyan calentamiento, elongación e hidratación y nutrición apropiadas.

+ Supervisión del entrenamiento a cargo de un entrenador.

Por último, una recomendación fundamental: si un hijo está lesionado, hay que acudir a clínicas de ortopedia y consultar a un profesional especializado en niños y adolescentes. Él podrá sugerir el uso de productos ortopédicos, de ser necesario.

Fuentes:

healthychildren.org

serpadres.com

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