Tratamiento de la displasia, la efectividad del arnés

La rapidez en el diagnóstico y en el inicio del tratamiento de la displasia son fundamentales para una recuperación sin secuelas

La displasia de cadera en recién nacidos es una dislocación de esta articulación que se produce al nacer. Las causas se desconocen, pero los factores de riesgo más típicos son los bajos niveles de líquido amniótico durante el embarazo, ser el primero y de sexo femenino, posición de nalgas del bebé durante el embarazo, antecedentes familiares o pesar mucho al nacer. Para el tratamiento de la displasia de cadera lo más efectivo es utilizar un arnés para mantener las piernas separadas y volteadas hacia fuera.

Eso sí, lo más importante es empezar ese tratamiento de la displasia cuanto antes, porque el arnés es efectivo si se utiliza antes de los seis meses de edad. Si se empieza después puede no funcionar y necesitar cirugía. Los exámenes periódicos que realizan los pediatras son fundamentales para detectar a tiempo esta afección y poder aplicar el tratamiento de la displasia antes de que el bebé comience a gatear y andar para una rápida mejoría.

¿Cómo detectar si el bebé tiene displasia de cadera? En esas exploraciones del pediatra se hacen las maniobra de Ortaloni y Barlow, que comprueba si la movilidad de la cadera es normal o si tiene tendencia a qué el fémur se salga del sitio. También se comprueban si los pliegues de las nalgas y muslos son simétricos en ambas piernas.

Si hay sospecha de displasia se puede confirmar con unas ecografías y radiografías de cadera. Si las pruebas confirman la displasia, dependerá de la gravedad para iniciar el tratamiento adecuado, que deberá ser controlado por un ortopedista pediátrico. En algunos niños esa inestabilidad desaparece de forma espontánea durante las primeras semanas de vida, mientras que otros necesitan un tratamiento con un arnés.

En Orliman Pediatric contamos con el Arnés de Pavlik, perfecto para recién nacidos y hasta los dos años. Da libertad de movimientos a la vez que mantiene las caderas en abducción para ayudar a su reducción y para que se mantengan en la posición adecuada. Al colocar las caderas en una posición alineada y estabilizada se consigue un crecimiento normal de la articulación. Además los tirantes están almohadillados para evitar rozaduras y se pueden adaptar a la medida de cada paciente.

El arnés de Orliman Pediatric está pensado para una fácil y sencilla colocación, pero es conveniente seguir una serie de consejos para que su uso sea cómodo para el bebé y para sus padres:

  • Llevar ropa suave y delgada. Aunque el arnés de Orliman Pediatric tenga almohadillas para evitar rozaduras, la ropa previene de cualquier lesión en la piel.
  • Revisar todos los días los pliegues de rodillas, ingles y cuello por si aparecen rozaduras.
  • La ropa de una sola pieza con cierre en la parte inferior para facilitar el cambio de pañales funcionan adecuadamente con el arnés.
  • Cuando se cambie de ropa al bebé se debe retirar solo una sección del arnés, para mantener la posición lo mejor posible.
  • Al acostar al bebé no lo ponga de costado, porque no es una posición adecuada. Lo mejor es que duerma boca arriba.

El ortopedista pediátrico hará un seguimiento de la evolución de la cadera del bebé y le dará consejos de cómo bañarlo, cómo jugar y cómo retirar el arnés durante unas horas cuando llegue el momento. Es importante seguir esos consejos durante el tratamiento de la displasia para conseguir una correcta reducción sin recurrir a la cirugía y para evitar una artrosis precoz.

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