¿Cuándo empezar a tratar el pie plano? Tratamientos, síntomas y plantillas ortopédicas

Cuando los niños empiezan a caminar, los padres se preocupan mucho por la salud de los pies de sus hijos y un motivo frecuente de consulta es el pie plano y cuándo empezar a tratarlo.

Pie plano en la infancia

Recordemos que todos nacemos con el pie plano y no es sino hasta los 3 a 4 años que el pie empieza a formar el arco plantar. La grasa presente en el pie y la elasticidad de los ligamentos durante los primeros años de vida hacen que el pie luzca plano.

Cuando los niños empiezan a caminar y su pie tiene contacto con el suelo, la musculatura del pie se va fortaleciendo, desaparece la grasa, disminuye la hipermovilidad articular y se forma el arco plantar.

¿Qué es el pie plano?

Lo podríamos definir como la ausencia o disminución del arco o bóveda plantar. Estos pacientes apoyan la planta del pie completa sobre el suelo.

La pisada normal es tripodal, formando una especie de cúpula, en donde se apoya la punta del pie, el borde externo y el talón. Por esta razón, una de las formas para identificarlo es la huella que deja el niño.

Síntomas

El pie plano comúnmente no provoca síntomas, pero existen una serie de signos que pueden sugerir su presencia:

  • El dolor, cuando se presenta, comúnmente se da en la planta del pie.
  • El bebé tarda en caminar hasta después de los 14 ó 16 meses.
  • Una vez que el niño camina, desgasta rápido los zapatos.
  • Corre con dificultad.
  • Tiende a caerse con facilidad.
  • Presenta dolor en las pantorrillas, la parte interna de las piernas y el tobillo.
  • Calambres en el pie, la pierna y la rodilla.
  • Inclinación del talón hacia fuera.
  • Puede ser causante de esguinces de tobillo a repetición.
  • Cansancio rápido en las actividades físicas.

Tipos de pie plano

Existen dos variedades: el pie plano flexible, que hasta cierto punto se considera normal, y el pie plano rígido, que amerita iniciar tratamiento al ser diagnosticado.

Pie plano flexible

En el pie plano flexible, el arco plantar desaparece cuando el pie entra en contacto con el suelo. Se caracteriza por ser un pie con una estructura esquelética normal, pero con hipermovilidad articular.

Cuando el niño está en bipedestación y su peso recae sobre el pie, el puente o arco plantar se hunde y el talón se desvía hacia afuera.

Es el tipo de pie plano más frecuente y se considera normal durante los primeros años de vida. Comúnmente el pie plano flexible desaparece en la adolescencia.

Pie plano rígido

En el pie plano rígido existen uniones anómalas entre los huesos del pie. Esto provoca que el arco plantar se hunda y el talón se desvía en valgo. Cuando el niño se coloca en puntilla, el arco plantar no se forma por la unión de los huesos que bloquea la movilidad.

Existen dos variedades de pie plano rígido: una en donde los huesos astrágalo y calcáneo se unen y la otra donde el calcáneo se une de forma anómala al escafoides.

Diagnóstico

Se debe realizar un examen músculo esquelético completo del niño, poniendo especial atención en el tobillo y el pie. Hay que descartar algún cuadro de hiperlaxitud ligamentosa, que pueda contribuir con la presencia del pie plano.

También se debe explorar el patrón angular y rotacional de las piernas y la marcha, para descartar otros componentes de mala alineación esquelética.

Maniobras para diagnosticar el pie plano

Dentro del examen físico para diferenciar la presencia del pie plano, están las maniobras de Jack test y pedirle al niño que se ponga de puntillas.

El Jack test consiste en extender el hallux, en un pie plano flexible el arco plantar aparece al hacer esta maniobra, mientras que en el pie plano rígido no se forma.

De igual forma cuando el niño se coloca en puntillas, en un pie plano flexible aparece el arco plantar y se alinea el talón. En el pie plano rígido la forma del pie no se modifica.

Si ambos test resultan positivos, por ausencia del arco plantar, se deben indicar radiografías o estudios de imágenes para determinar el tipo de malformación ósea.

Tratamiento para el pie plano

El pie plano se empieza a tratar a partir de los 4 a 6 años si hay síntomas o se trata de un pie plano rígido. Entre las medidas que se implementan están:

Se indican ejercicios que ayuden a fortalecer la musculatura de la planta de los pies como, caminar descalzo, caminar de puntillas y de talones, ejercicios circulares con las puntas de los pies, coger objetos con los dedos de los pies, etcétera.

Los zapatos deben ser flexibles y permitir que el pie se adapte al terreno. El calzado rígido como las botas o zapatos rígidos, que limitan el movimiento, son contraproducentes para los niños.

Plantillas ortopédicas para pie plano

El uso de plantillas pediátricas ortopédicas está indicado en niños que presentan dolor o síntomas de pie plano.

En Orliman contamos con las plantillas pediátricas, que son ortesis semirrígidas, con cavidad para el talón y soporte para el arco longitudinal interno, extendiéndose hasta la zona proximal de las cabezas metatarsianas. Controlan y realinean el pie en la fase de apoyo de la marcha.

Son livianas y de bajo perfil, lo que permite una fácil acomodación en los diferentes tipos de zapatos y adaptación para recibir cuñas adicionales. Está disponible en 3 versiones: neutra (0°), y con 3° o 5° de inclinación medial del talón.

Optimiza el ángulo de tensión del tendón de Aquiles y proporciona una base estable para las superficies articulares del astrágalo, navicular y cuboides.  También alivia la tensión en la fascia plantar, disminuyendo el dolor y optimizando el equilibrio durante la marcha.

Solo en pacientes donde persisten los síntomas, posterior al uso de las plantillas y los ejercicios, está indicada la cirugía.

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