Ortesis para el tratamiento de la hemiplejía espástica infantil

La hemiplejia espástica infantil es una de las presentaciones de la parálisis cerebral espástica, la cual representa el 60 a 70% de los casos de parálisis cerebral infantil.

En la parálisis infantil hemipléjica, hay afectación de las extremidades de un lado del cuerpo, siendo la extremidad superior la más afectada. Los niños pueden presentar retraso en el aprendizaje del habla, sin embargo su intelecto no suele verse afectado.

Causas de hemiplejia espástica infantil

La causa de la hemiplejia espástica pediátrica, al igual que las otras parálisis cerebrales, se basa en una lesión del cerebro inmaduro, de forma permanente y no progresiva, que afecta la fuerza y el tono muscular.

El daño cerebral puede ocurrir antes, durante o después del parto. Cuando el daño ocurre antes del nacimiento o durante el parto, se llama parálisis cerebral infantil congénita, que representa el 85-90% de los casos.

Si aparece en los primeros años de vida, se conoce como parálisis cerebral infantil adquirida y se asocia con infecciones o lesiones en la cabeza.

Factores de riesgo para parálisis infantil

Aunque la causa específica de la parálisis cerebral infantil o enfermedad de Little solo puede demostrarse en el 50% de los casos, existen algunos factores de riesgo para el desarrollo de la parálisis cerebral espástica. Entre ellos podemos mencionar:

  • Derrame cerebral fetal.
  • Niños prematuros, especialmente cuando se asocia a insuficiencia respiratoria, infecciones o convulsiones.
  • Bajo peso al nacer; la presencia de una circunferencia craneal inferior a lo esperado para las semanas de gestación, es indicador de afectación del crecimiento craneal.
  • Hipertensión durante el embarazo.
  • Diabetes gestacional.
  • Enfermedades de la tiroides en la madre.
  • Infecciones durante el embarazo, especialmente por rubéola, herpes simple, toxoplasmosis y citomegalovirus.
  • Embarazos múltiples.
  • Amenaza de parto prematuro.
  • Desnutrición durante el embarazo.
  • Consumo de alcohol o tabaco.
  • Trabajo de parto o parto complicado.
  • Hipotermia, hipoglicemia, hipoxia, ictericia, traumatismos e infecciones neonatales.

Signos y síntomas de la hemiplejia espástica infantil

Los músculos antigravitatorios son los afectados en la espasticidad, por lo que el brazo y la pierna adoptan una postura de flexión constante. En cada parte del cuerpo se pueden observar algunos signos:

En la extremidad superior

La constante contracción de los músculos flexores del brazo, impiden separarlo del tronco y girarlo hacia fuera, extender el codo y la muñeca, girar la palma de la mano hacia arriba y abrir la mano separando los dedos, incluyendo el pulgar, que queda unido a la palma de la mano.

Extremidad inferior

Por su parte la pierna presenta una extensión o flexión excesiva. La cadera generalmente está en flexión, por lo que el tronco se inclina hacia adelante. La rodilla suele estar en flexión (aunque también puede estar en extensión) y rotación interna. El pie en puntillas, girado hacia dentro, lo que dificulta el apoyo del talón.

Columna vertebral

La columna puede sufrir de escoliosis, ya que el lado afectado por la hemiplejia crece menos.

Todas estas posturas adoptadas por el cuerpo resultan en la marcha hemipléjica. Se caracteriza por el cruce de la pierna paralizada por delante de la sana, con la rodilla en rotación interna y apoyo del pie en la punta, mientras el brazo se mantiene flexionado unido al tronco.

Tratamiento de la hemiplejia espástica pediátrica

El tratamiento para la hemiplejia espática busca disminuir los efectos de la espasticidad, mejorando la postura, el movimiento y la coordinación. Se realiza con fisioterapia, asociado al uso de ortesis y fármacos relajantes, como la toxina botulínica.

En algunos casos es necesario utilizar la cirugía para mejorar la fuerza y la movilidad de los pacientes. Esta decisión debe ser evaluada por un equipo multidisciplinario de neurólogo, neurocirujano, fisiatra, fisioterapeuta y cirujano ortopédico.

Ortesis para la hemiplejia espástica infantil

Las ortesis apoyan a la fisioterapia para facilitar el estiramiento y estabilidad muscular, que deriva en una correcta alineación articular. Existen tanto para el miembro inferior como para el superior, hablemos de dos de ellas:

Ortesis para miembro inferior

La rotación interna del miembro inferior, puede ser corregida con la ayuda del realineador de miembro inferior, el cual dispone de una faja y dos musleras unidas entre sí por unas cintas elásticas, que realizan una tracción desde la cara interna de ambos muslos, hasta la parte posterior.

La idea es mantener el miembro inferior en abducción y rotación externa, para conseguir una correcta alineación de los mismos. Esto brinda un patrón de marcha más funcional y mayor autonomía para la actividad de la vida diaria.

Para evitar posibles irritaciones o rozaduras de la cincha, se puede utilizar la  funda protectora cincha elástica, hecha con algodón suave para mayor confort.

Ortesis para miembro superior

La férula inmovilizadora de muñeca, mano y dedos  se utiliza principalmente para prevenir las deformidades debidas a espasmos y contracciones, evitando la mano en garra. Mantiene las articulaciones de la muñeca, mano y dedos en ligera flexión.

Está confeccionada con aluminio maleable que permite la correcta adaptación y posicionamiento de la férula en función de las necesidades de cada paciente. Se puede utilizar un accesorio digital que permita la separación y alineación de los dedos.

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