Rehabilitación y ortopedia para niños con lesiones medulares

Una lesión medular en niños causa un gran impacto en diferentes ámbitos, no solo en el paciente sino también en su grupo familiar más cercano. La traumatología centra especialmente su atención, por tanto, en la rehabilitación intensiva, mediante un equipo interdisciplinario con necesidad, en ocasiones, de la utilización de productos ortopédicos para recuperar la movilidad adecuada.

En este sentido, los pilares del tratamiento se basan en las movilizaciones pasivas de las articulaciones, la reeducación muscular y de la marcha o los ejercicios de equilibrio en posición sedente y posteriormente en bipedestación, tanto dinámica como estática.

Estos trastornos en el tono muscular interfirieren en actividades como caminar o mantenerse de pie, para ello el uso de productos ortopédicos , permiten aumentar la capacidad para ejercer movimientos voluntarios y mejorar las fases del ciclo en marcha de los niños.

También muchas veces deben tratarse efectos secundarios de la lesión, tales como las úlceras por presión, la escoliosis, la vejiga y el intestino neurogénicos o la depresión reactiva. Menos frecuentes son la trombosis venosa, la alergia al látex, la hiperhidrosis o la litiasis vesical.

Debido igualmente a que la musculatoria respiratoria se puede ver muy afectada, usualmente se recurre a la ortopedia en forma de fajas abdominales. Un colchón antiescaras, un adecuado cambio de posición y lubricación dermatológica resultan asimismo obligatorias. Una vez que el niño empiece a poder moverse, se deberá incidir particularmente en las técnicas de aseo básicas, el vestirse solo y todas aquellas actividades que impliquen el uso de las manos.

Otro factor esencial para conseguir una rehabilitación adecuada estriba en la correcta clasificación de la lesión en cinco grandes categorías en función del problema originario. Tras conocer el alcance de la lesión, el equipo de rehabilitación se formará por diferentes profesionales de la medicina, desde fisiatras, pediatras y urólogos hasta kinesiólogos, terapeutas ocupacionales o fonoaudiólogos.

A causa de la delicada naturaleza de este tipo de pacientes, se puede necesitar también la concurrencia de asistentes sociales, psicólogos o enfermeros varios. Las clínicas de ortopedia desempeñan igualmente un papel fundamental mediante prótesis, sillas de ruedas o mascarillas respiratorias. Fisioterapia e hidroterapia pueden resultar asimismo recomendables.

Fuentes de referencia:
sciencedirect.com

terapia-fisica.com

 

Deja un comentario