¿Qué diferencia la epitrocleitis del codo de tenista?

La epitrocleitis o codo de golfista se produce en la cara interna del codo.

Muchos conocemos el llamado codo de tenista. Es la afección más frecuente del codo. Su prevalencia es de entre el 1-3% de la población adulta. Sin embargo pocos conocen, y a veces confunden, la otra dolencia que sufre esta zona, el codo de golfista o epitrocleitis. ¿Qué diferencia estas tendinitis?

Principalmente, la diferencia entre el codo de golfista y el de tenista es la zona de la lesión. En el codo de tenista se produce en la cara externa, donde los músculos del antebrazo se unen al hueso lateral del codo. Aparece por el uso excesivo de estos músculos. Bien por deportes como el tenis o por trabajos que exigen movimientos repetitivos.

Por su parte la epitrocleitis, codo de golfista o epicondilitis medial, se produce en la cara interna. Es una inflamación de los tendones (tendinitis) de los músculos que flexionan o doblan la palma de la mano hacia la muñeca. Suele aparecer por la flexión de la muñeca hacia la palma con excesiva fuerza. El movimiento repetitivo de los músculos que facilitan el giro de muñeca y la función de agarre de los dedos de la mano puede causar la lesión.

Por ejemplo, cuando se golpea la pelota de golf con una mala técnica. Y es que los golfistas son los que más sufren esta lesión en el codo. Pero no son los únicos. También se da en otros deportistas como jugadores de béisbol, lanzadores de peso o jabalina o levantadores de peso. Y fuera del deporte, profesiones como carpintero, pintor, operario de una cadena de montaje, albañil o los usuarios de ordenador pueden sufrir esta tenidinitis.

¿Cuáles son los síntomas de la epitrocleitis? El dolor en la zona interna del codo y antebrazo. Este dolor se acentúa cuando se flexiona la palma hacia la muñeca. También al sujetar algún objeto o al presionar sobre la parte interior del codo. Además puede sentirse hormigueo o adormecimiento en el antebrazo, llegando incluso a los dedos meñique y anular.

¿Qué hacer ante una epicondilitis medial? Al ser una tendinitis debe tratarse como tal. Es decir, el tratamiento es similar al del codo de tenista. Lo primero es reposo y reducir la inflamación y el dolor con frío y antiinflamatorios no esteroideos. Posteriormente se deberá pautar un programa de fisioterapia para fortalecer los músculos. Y además volver a utilizar el brazo pero apoyándose en una órtesis como el Brazalete epicondilitis de Orliman. Diseñado para aliviar los síntomas del codo de tenista y del codo de golfista, este brazalete ejercen cierta presión sobre las fibras del tendón dañado. Así se consigue que se relajen y no reciban toda la fuerza del músculo. Además aporta calor y compresión al codo. Con todo ello se consigue acelerar el proceso de recuperación. Y también poder retomar antes la actividad diaria y deportiva.

Tampoco difieren los consejos para prevenir una epicondilitis o una epitrocleitis. Los deportistas que sufran una de estas tendinitis deben revisar su técnica. Algo están haciendo mal. O hay que corregir el agarre a la empuñadura de la raqueta, al palo de béisbol, al punto de agarre de la jabalina o al puño del palo de golf, o la técnica de golpeo o lanzamiento no es la adecuada… Con ayuda de profesionales conseguiremos corregir los fallos. Así conseguiremos evitar movimientos repetitivos inadecuados que provocan la lesión.

A ello hay que sumar la necesidad de fortalecer los músculos. Y también el hacer estiramientos y calentamiento de estos para protegerlos. Sin olvidar la importancia de elegir bien el material deportivo. A veces el modelo de raqueta o palo de golf no es el adecuado para ti y eso provoca problemas.

Y si la epicondilitis medial aparece por malas posturas laborales es importante corregirlas.

Por último queremos insistir en la importancia de seguir el tratamiento y la rehabilitación hasta el final. El tratamiento de la epitrocleitis tiene éxito entre el 85-90% de los casos. El 10-15% restante es porque no han realizado una rehabilitación completa o no han cumplido con las medidas preventivas.

 

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