Parálisis espástica, ¿qué es y cómo hacerle frente?

La parálisis espástica es un tipo de parálisis cerebral caracterizada por la imposibilidad de relajar los músculos o tenerlos rígidos. Se produce porque las células nerviosas de la capa externa del cerebro no funcionan correctamente. Es la clase más frecuente, ya que se da en el 60-70% de las personas con parálisis cerebral. Estas personas encuentran dificultad para controlar algunos o todos sus músculos. Y estos tienden a estirarse y debilitarse, lo cual dificulta el movimiento.

Tipos de parálisis espástica

Existen diversos tipos de parálisis espástica, dependiendo de la zona afectada. En el caso de las piernas se llama diaplejía espástica y es la forma más frecuente. En este caso, los músculos rígidos de las caderas y las piernas hacen que estas se tuerzan hacia dentro y se crucen a la altura de las rodillas. Esto provoca dificultades para caminar.

Si el problema se detecta en un lado del cuerpo se conoce como hemiplejia espástica. Aquí suele ser el brazo el que está más afectado que la pierna y sus movimientos están muy limitados. Por último, la más grave entre los tipos de parálisis espástica es la tretaplejia espástica. En ella están afectados todas las extremidades y a menudo los músculos que controlan la boca y la lengua. En estos casos, a la falta de movilidad y del control de la postura se une la dificultad con el lenguaje y la cognitiva.

La parálisis espástica, al igual que el resto de parálisis cerebrales suele producirse durante el embarazo. Las causas pueden ser muy variadas. Desde infecciones intrauterinas hasta causas genéticas, pasando por malformaciones cerebrales, entre otras opciones. También puede ocurrir en el momento del parto (por falta de oxígeno, prematuridad o traumatismos) o durante los dos primeros años de vida, mientras su cerebro se está desarrollando, debido a traumatismos o infecciones.

El tratamiento de la parálisis espástica va encaminado a lograr el mayor grado posible de desarrollo físico e integración social del paciente. Aunque existen diversas investigaciones para estudiar la posibilidad de utilizar las células madre del cordón umbilical para mejorar las conexiones cerebrales y experimentar mejoras para caminar y hablar.

De momento, la rehabilitación y el uso de productos ortopédicos son las opciones que tienen los pacientes con parálisis espástica para mejorar su situación. En este sentido, los videojuegos se han incorporado como una herramienta fundamental para la rehabilitación. Mejoran la movilidad de los pacientes y su interacción con los demás.

A ellos se unen los productos ortopédicos. En el Orliman contamos con diversas opciones para mejorar la movilidad, como las órtesis dinámicas de tobillo y pie. Estas permiten ejercer movimientos voluntarios de equilibrio postural y de marcha. Otros ejemplos son el realineador de miembro inferior, el desrotador tibiofemoral o el apoyo antequino Boxia.

Pero no solo contamos con productos ortopédicos para las extremidades inferiores. En el caso de la parálisis espástica también puede haber problemas de movilidad en las extremidades superiores. En estos casos Orliman cuenta con dos productos: la férula inmovilizadora de mano palma-pulgar en aluminio maleable y la muñequera de abducción pulgar.

La primera ayuda a la alineación articular de la muñeca, mano y dedos en posición funcional y oposición del pulgar. Por su parte la muñequera ayuda a estabilizar la articulación metacarpofalángica. Y también contamos con cascos protectores craneales. Estos cascos sirven para proteger y prevenir golpes en niños con parálisis espástica.

Deja un comentario