Los novedades y avances en biomecánica han dado lugar a prótesis más cómodas y más funcionales que permiten una mayor movilidad, con un sentido del tacto cada vez más preciso y están hechas con materiales biocompatibles (para evitar el rechazo) y más cómodos que mejoran la calidad de vida de quienes las necesitan.
Estos avances de la tecnología han permitido diseñar, por ejemplo, un nuevo sistema que conecta directamente una prótesis de pierna con el hueso de la extremidad amputada del paciente, lo que permite acabar con las infecciones y otras complicaciones que afectan a la piel de quienes usan prótesis convencionales. La investigación se ha desarrollado por científicos de la Universidad de Londres y del Hospital Ortopédico Royal National y también permite que se reproduzca más fielmente la sensación de caminar.
En la actualidad, la mayoría de las investigaciones van encaminadas a desarrollar una tecnología que permita dotar del sentido del tacto a las prótesis de manos. La Universidad Tecnológica de Chalmers en Gotemburgo (Suecia), en colaboración con el Hospital Universitario de Sahlgrenska y la compañía de implantes Integrum AB han creado una nueva prótesis de mano, conectada directamente con el hueso a través de un implante de titanio y gracias al sistema de electrodos que se conectan en músculo y los nervios se obtiene una señal estable de las peticiones cerebrales y es posible mover la mano solo con pensar, a la vez que proporciona sensaciones como si se tratara de una mano real.
Este avance en biomecánica, que utiliza la tecnología de osteointegración, pone fin a los problemas de inflamación, roce o malestar que causa una prótesis convencional lo que permite al paciente tener una mayor calidad de vida.
Otra de la novedades realizadas con tecnología biónica es una prótesis de pierna, llamada Linx y desarrollada por un grupo de ingenieros de Blatchford (Inglaterra), que conecta rodilla y tobillo como un sistema integrado que hace funcionar inteligentemente la prótesis como una pierna humana y donde el funcionamiento de los nervios se simula con sensores.
La impresión 3D también ha generado numerosos avances en la calidad y personalización de las prótesis, a la vez que ha reducido sus costes. Una de estas novedades son los corsés para tratar la escoliosis por impresión 3D. Este tipo de órtesis se ajustan a cada caso particular del paciente, gracias a una imagen escaneada del cuerpo del que lo tiene que usar, evitando así las molestias que los corsés tradicionales pueden causar, lo que ayuda a que el paciente sea constante en su tratamiento.
Otro ejemplo de novedades en órtesis es el dispositivo XoSoft, un nuevo exoesqueleto ligero y flexible para las piernas, para personas con movilidad reducida, desarrollado por un consorcio internacional de investigadores entre los que estaba el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Está compuesto por sensores integrados en textiles avanzados y materiales inteligentes que permiten crear articulaciones sensibles y con rigidez variable.
Como podemos comprobar los avances biomecánicos y las novedades en tecnología, tanto en prótesis como en órtesis, permiten mejorar la calidad de vida de los pacientes, así como una mayor libertad de movimientos. En Orliman, nuestro departamento de I+D trabaja para trasladar esas novedades a nuestros productos, para seguir manteniendo la calidad y para que los pacientes obtengan una mejora funcional.
