Hallux valgus pediátrico, cómo actuar

Uno de los motivos más frecuentes de consulta en rehabilitación pediátrica son las alteraciones de los pies. Estas se dividen en posiciones anormales malformaciones congénitas y deformaciones. Las más típicas son el hallux valgus pediátrico, el pie plano, el pie varo o el pie equino.

Algunos síntomas que pueden hacernos sospechar de esas alteraciones son que los niños caminan de forma extraña, se quejan de dolor o molestias, adoptan malas posturas o no quieren jugar o hacer deporte.

Hoy queremos analizar uno de ellos, el hallux valgus pediátrico. Es una deformidad en el primer dedo del pie que se desvía hacia fuera. A diferencia de cuando aparecen en los adultos (los conocidos juanetes), en los niños no suele ser doloroso y no presenta cambios degenerativos.

¿Por qué aparece en los niños? El hallux valgus pediátrico es más frecuente en las niñas preadolescentes y adolescentes y sus causas son variadas. Se asocia al pie plano, a la hiperlaxitud (aumento exagerado de la movilidad de las articulaciones) o a los antecedentes familiares. Otras causas pueden ser el uso de calzado inadecuado (con punta triangular o muy apretado en los dedos que puede deformarlos) o por el exceso de pronación del pie.

El ortopedista pediátrico recomendará el tratamiento adecuado después de realizar diversas pruebas (radiografías y mediciones). En la gran mayoría de los casos los pacientes mejoran con un tratamiento conservador, donde uno de los consejos más habituales es dejar de usar ese calzado inadecuado y utilizar un zapato que no apriete los dedos. A ello se une el uso de algún soporte para controlar la deformidad del hallux valgus pediátrico y disminuir los síntomas, como órtesis interfalángicas de silicona, calzado de horma ancha o férulas correctoras nocturnas, como el corrector de hallux valgus pediátrico nocturno de Orliman.

El corrector de hallux valgus pediátrico nocturno de Orliman está diseñado en dos versiones: la OP1192 para el pie derecho y la OP1193 para el pie izquierdo y en dos tallas que deberemos elegir en función de la edad del paciente. El ortopedista pediátrico le aconsejará cual es la adecuada para su hijo.

Consta de una férula abductora de aluminio maleable para regular la posición del primer dedo y se ajusta con dos cierres de microgancho situados en la parte dorsal y otro adicional adaptable a la medida del primer dedo. Posee una almohadilla interior que protege la cabeza del primer metatarsiano ante posibles rozaduras. El corrector de hallux valgus pediátrico nocturno de Orliman ayuda a relajar el músculo del pie durante la noche.

Pero además del uso de este corrector por la noche, hay una serie de consejos que pueden ayudar en la rehabilitación del hallux valgus pediátrico:

  • Ya lo hemos dicho antes, abandonar el calzado inadecuado y usar zapatos que no aprieten los dedos (este es uno de esos consejos aplicable tanto en niños como en adultos).
  • Es conveniente realizar ejercicios de movilidad para los dedos, para incrementar la activación y también de fortalecimiento, para trabajar los músculos del pie e incrementar su fuerza y movilidad para que frenen la deformidad.
  • Analizar con el ortopedista pediátrico la utilización de vendajes o prendas de compresión para mejorar la circulación y el drenaje linfático de la zona. También pueden practicarse tratamientos con corrientes y ultrasonidos.
  • Realizar ejercicios de reeducación de la marcha y propiocepción.

Además el corrector de hallux valgus pediátrico nocturno de Orliman puede usarse para la recuperación de una intervención quirúrgica, ya que en algunos casos es necesaria esa operación, cuando el tratamiento anterior no ha funcionado y el paciente sigue sintiendo dolor.

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