¿Cómo paliar los síntomas de la cerviartrosis?

El collarín alivia el dolor en la fase aguda de la cerviartrosis.

La cerviartrosis o artrosis cervical suele aparecer por una degeneración del cartílago de las articulaciones de la columna cervical. También por traumatismos agudos. Es muy frecuente en personas mayores de 50 años.

¿Como reconocer los sintomas de la cerviartrosis?

Los principales síntomas son el dolor de cuello, la rigidez y la limitación del movimiento. El dolor puede ser agudo, si la cervicalgia aparece por una contractura muscular. Si es un dolor de cuello sordo es porque la artrosis cervical se ha cronificado. También es posible que sea asintomática y pase desapercibida.
La columna cervical está compuesta por siete vértebras y discos intervertebrales. El desgaste se produce en las articulaciones entre cada dos vértebras. Esa degeneración provoca que se estreche el espacio entre discos y se ejerza una presión que afecta a los nervios. Éstos se inflaman y provocan dolor de cuello. Un dolor que se extiende a hombros y brazos. La frecuencia de la cerviatrosis es elevada. Se suele apreciar en el 75% de las radiografías de pacientes de más de 50 años. Y es la causa más frecuente de los dolores de columna cervical (cervicalgia).

Recomendaciones para tratar la cerviartrosis

El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor de cuello. Y también mejorar la calidad de vida. La artrosis de cuello produce alteraciones como inestabilidad, degeneración discal o hernias discales. Por ello es importante tratarla a tiempo. Para ello, la Sociedad Española de Reumatología recomienda tres medidas: físicas, fármacos y cirugía.

Por lo que respecta a las medidas físicas para tratar la cerviartrosis las opciones son tres:

  • Medidas posturales. Evitar posturas que obliguen a mantener mucho tiempo el cuello flexionado. Las medidas de higiene postural son muy importantes para evitar daños en la columna. Tanto a la hora de trabajar como en las actividades diarias. También es importante usar una almohada baja y cómoda para dormir. Y no coger pesos por encima de la cabeza.
  • Fortalecer la musculatura del cuello. Son ejercicios que deben realizar en la fase estable de la cervicalgia. Son movimientos que deben realizarse lentamente y su intensidad tiene que aumentarse gradualmente. Tienen que incluir estiramientos, ejercicios de tonificación muscular y de relajación. También es muy útil la natación.
  • Reposo cervical. Sobre todo en la fase de intensificación del dolor de cuello. Por ejemplo aplicándose calor local, durante pocos minutos y varias veces al día. Y también es conveniente el uso de un collarín como los de Orliman. Por ejemplo, el Collarín cervical bivalvo con apoyo occipitomentoniano que ayuda al reposo con la inmovilización. También es recomendable su uso como parte del tratamiento postoperatorio. Este collarín de Orliman puede ir acompañada de un soporte o extensión torácica. Esta extensión cuenta con un forro interior de foam acolchado y un forro exterior de velour que incrementa la sensación de confort. Y evita la aparición de rozaduras. Además permite la realización de radiografías con el collarín puesto.

A estas medidas hay que sumar el tratamiento farmacológico. Normalmente consiste en paracetamol y, en la fase aguda del dolor de cuello, la toma de antiinflamatorios. Y si se considera que la contractura muscular es importante se puede asociar relajantes musculares en la fase aguda de la cervicalgia.

La tercera medida, la cirugía, está indicada cuando el resto de tratamientos no logra controlar el dolor de cuello. O si el paciente se encuentra muy invalidado por la dolencia. La mayoría de los casos se tratan con un tratamiento conservador. Solo con un 1% de los pacientes se suele recurrir a la cirugía.

 

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