Neuropatías periféricas, todo lo que debes saber

El término neuropatías periféricas se refiere a la afectación de los nervios que intercomunican todas las partes del cuerpo (sistema nervioso periférico) con el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central).

El cerebro y la médula espinal envían y reciben información de todas partes del cuerpo, a través de los nervios periféricos. Cuando se afecta alguno de ellos, esta información se pierde o se distorsiona, ocasionando los síntomas relacionados con la función del nervio dañado.

¿Cuáles son los síntomas de las neuropatías periféricas?

Los síntomas van a depender del tipo de nervio afectado, teniendo en cuenta que existen 3 tipos de nervios periféricos: sensitivos, motores y autónomos. Tomando como referencia los tipos de nervios, podemos establecer una clasificación de neuropatías periféricas y los síntomas asociados a cada una.

Neuropatía periférica motora

Existe afectación de un nervio motor. Los síntomas que presenta el paciente serán debilidad muscular, atrofia, falta de coordinación, caídas, calambres y disminución de los reflejos.

Neuropatía sensitiva 

Cuando el afectado es un nervio sensitivo, la gama de síntomas que pueden presentarse son mayores y dependen de la función del nervio. Así encontramos síntomas como:

  • Hormigueo, cosquilleo o entumecimiento de las manos o los pies, que puede avanzar hasta piernas y brazos.
  • Hiperestesia o sensibilidad aumentada en las zonas donde funciona el nervio.
  • Anestesia o pérdida de la sensibilidad. Los pacientes pueden lesionarse o quemarse, sin sentir dolor, lo que en ocasiones puede retrasar el tratamiento de las heridas.
  • Alodinia, dolor ante estímulos no dolorosos.
  • Dolor punzante, urente, agudo o pulsátil en las zonas de inervación.
  • Sensación de estar usando guantes o medias.

Neuropatías mixtas o motosensoriales

El paciente presenta síntomas motores y sensoriales al mismo tiempo, puede deberse a afectación de varios nervios o de un nervio que cumple las dos funciones.

Dependiendo del número de nervios afectados podemos clasificar las neuropatías en mononeuropatía, cuando hay afectación de un solo nervio, o polineuropatía al presentarse daño de varios nervios periféricos.

Neuropatía autonómica

Los nervios autónomos controlan las funciones involuntarias, por lo que su daño afecta el funcionamiento de algunos órganos. Pudiendo producirse alteración en las transpiración (en exceso o déficit), incontinencia urinaria, alteraciones intestinales (con diarrea o estreñimiento), disrritmias cardiacas, alteración de las cifras de presión arterial o disfagia.

Causas de neuropatía periférica

Las neuropatías periféricas pueden ser heredadas o adquiridas por enfermedades o traumatismos, sin embargo, en algunos casos no se puede determinar una causa específica y se les conoce como neuropatías periféricas idiopáticas.

Neuropatía secundaria a traumatismos

Es la causa más frecuente de neuropatías periféricas. Los traumatismos agudos, como los ocurridos en un accidente de tránsito, caídas, actividades deportivas o incluso en quirófano, pueden lesionar los nervios por compresión, estiramiento, aplastamiento o sección parcial o completa del nervio que impide la comunicación eficaz con el cerebro y la médula espinal.

Las fracturas o luxaciones de los huesos pueden lesionar los nervios cercanos; de igual forma, traumatismos leves en ocasiones pueden afectar a los nervios.

Trabajos repetitivos o posturas inadecuadas

Las actividades repetitivas, movimientos inadecuados o las malas posturas también pueden desencadenar una neuropatía periférica. Estas actividades causan inflamación en los tendones, músculos y ligamentos, que comprimen las vías por donde pasa el nervio.

La representación más frecuente es el síndrome del túnel del carpo donde hay compresión del nervio cubital en la muñeca. La muñequera elástica funcional Orliman therago es ideal para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano.

La epicondilitis o epitrocleitis en el codo, también conocidas como codo del tenista y del golfista, son otro ejemplo de neuropatía periférica, por compresión del nervio cubital en el codo, al inflamarse los tendones por movimientos repetitivos. Utilizar el brazalete epicondilitis transpirable, durante la actividad deportiva, previene este tipo de neuropatía.

Enfermedades metabólicas y endocrinas

Entre estas enfermedades hay que destacar a la diabetes mellitus como la principal causa de neuropatía periférica por enfermedades en adultos. Entre el 30 y el 66% de los pacientes con diabetes, presentaran algún grado de neuropatía periférica. Puede presentarse con afectación de cualquier tipo de nervio y con variaciones de los síntomas ya presentados.

Otras enfermedades endocrinas como el hipotiroidismo, donde hay acumulación de líquido por una disminución del metabolismo, o la acromegalia con crecimiento excesivo de los huesos y las articulaciones por exceso de hormona de crecimiento, hacen que los nervios queden atrapados o comprimidos.

Enfermedad de los vasos sanguíneos

Las vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) terminan en endurecimiento y cicatrización de la pared de los vasos, lo que disminuye el flujo de sangre y el aporte de oxígeno en la periferia. Los nervios periféricos se ven afectados al no recibir el aporte adecuado de sangre.

Estas vasculitis pueden producir un trastorno conocido como mononeuritis múltiple o mononeuropatía multifocal, en la cual se ven afectados dos o más nervios aislados en áreas distintas. La diabetes mellitus también altera el aporte de sangre a los nervios.

Enfermedades inmunológicas

Las enfermedades inmunológicas pueden afectar directamente a los nervios o atacar los músculos y huesos cercanos. La estructura de los músculos y los huesos se altera y pueden comprimir o atrapar las fibras nerviosas.

Enfermedades renales

La disminución en la tasa de filtración de los riñones, provoca una acumulación de sustancias tóxicas en la sangre que dañan los nervios periféricos. La mayoría de los pacientes con diálisis presenta polineuropatía periférica.

Cáncer

El crecimiento anormal de un tumor puede comprimir los nervios periféricos. Otra forma en que afecta el cáncer a las fibras nerviosas periféricas es el síndrome paraneoplásico, en donde la respuesta inmunitaria contra el tumor, en ocasiones puede dañar el sistema nervioso periférico.

La neuropatía periférica por la quimioterapia utilizada para tratar el cáncer es la causa más frecuente en pacientes oncológicos y es una de las razones por las cuales los pacientes abandonan el tratamiento.

Infecciones virales o bacterianas

Algunos virus, la mayoría perteneciente al grupo del herpes humano, y bacterias pueden producir un daño considerable en el tejido nervioso. La presentación más popular es la neuralgia posherpética, que ocurre por un daño de los nervios luego de un ataque de culebrilla o herpes zóster.

Toxinas 

Las toxinas presentes en algunos medicamentos o compuestos industriales pueden dañar los nervios y desencadenar una neuropatía periférica.

El consumo excesivo de alcohol es otra causa de neuropatía periférica. Se produce un daño directo sobre el nervio, que en ocasiones es irreversible, además se asocia con un déficit nutricional en donde hay disminución de la vitamina B12, tiamina y ácido fólico, fundamentales para la salud de los nervios.

Cómo se diagnostica la neuropatía periférica

Para el diagnóstico de la neuropatía periférica hace falta una historia clínica completa y un examen físico exhaustivo, además de contar con exámenes de laboratorio, que pueden orientar para encontrar la causa de la afectación de los nervios.

También pueden realizarse otros exámenes para orientarnos sobre la causa y el grado de afectación de la neuropatía periférica; entre ellos tenemos:

  • Las pruebas de velocidad de conducción nerviosa
  • Electromiografía
  • Diagnóstico por imagen: ecografía, tomografías y resonancias
  • Biopsia de nervio
  • Biopsia de piel

Cuál es el tratamiento para la neuropatía periférica

Lo principal es controlar las causas de la neuropatía con el tratamiento adecuado. La segunda finalidad del tratamiento va destinado al cambio de hábitos y estilo de vida: llevar una dieta saludable, hacer ejercicio, evitar malas posturas o movimientos inadecuados y repetitivos, control del peso, evitar la exposición a toxinas, corregir el déficit de vitaminas y disminuir o evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Medicamentos para el dolor

Para el manejo de los síntomas se pueden utilizar analgésicos como antiinflamatorios no esteroideos, para casos leves. Los casos más graves pueden requerir el uso de opiáceos para controlar el dolor.

 Los anticonvulsivantes y antidepresivos han sido utilizados para tratar el dolor neuropático con efectividad, teniendo en cuenta sus efectos secundarios,  como la somnolencia y mareos que pueden afectar el día a día del paciente.

Existen medicamentos de uso tópico como la lidocaína tópica, que pueden ayudar con el manejo de algunas neuropatías periféricas.

Otras alternativas para manejar las neuropatías periféricas

Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, en donde se utilizan los electrodos en la piel para administrar corriente eléctrica suave y mejorar la conducción nerviosa.

En algunos casos es necesario indicar ayudas mecánicas como férulas para las manos o los pies, como la muñequera con férula palmar rígida, que puede ayudar a disminuir el dolor y la discapacidad física, compensando la debilidad muscular o aliviando la compresión del nervio.

El calzado terapéutico – rhuys® además de mejorar alteraciones en la marcha, previene las lesiones en los pies, cuando se ha perdido sensibilidad, a causa de la neuropatía periférica.

Cirugía para la neuropatía

Cuando el tratamiento médico no logra calmar los síntomas, producto de una compresión nerviosa, como por ejemplo el síndrome del túnel del carpo o la presencia de tumores, puede ser necesaria la cirugía para descomprimir el nervio y mejorar la sintomatología.

La cirugía puede servir para reducir el dolor neuropático, al destruir completamente el nervio. Es necesario destacar que la cirugía es válida solo para mononeuropatías; cuando hay afectación difusa de varios nervios, como ocurre en la neuropatía diabética, no está indicada.

 

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Pacientes con osteoporisis ¿Cómo les afecta el sedentarismo por el confinamiento?

Durante el confinamiento por el coronavirus, hemos pasado por largos periodos de inactividad y sedentarismo, lo cual ha impactado la salud de nuestros músculos, articulaciones y huesos. Los pacientes con osteoporosis son de los más afectados durante la cuarentena.

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa, que avanza con el paso de los años. La progresión puede detenerse o ralentizarse, pero los hábitos adquiridos durante el confinamiento probablemente le dieron ventaja a la enfermedad y muchos pacientes han sido afectados durante este tiempo.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es la disminución de la densidad ósea por debajo de las desviaciones estándar normales, en otras palabras, es la pérdida de la consistencia o fuerza del hueso, haciéndolo más débil y propenso a fracturarse que un hueso sano.

El tejido óseo, a través del tiempo, pasa por un proceso de recambio, en donde el hueso viejo es sustituido por hueso nuevo. Cuando esta ecuación de remodelación ósea se altera y existe mayor pérdida que reposición del hueso, aparece la osteoporosis.

¿Cuáles son los síntomas y como sé si ha empeorado?

En la etapa inicial la osteoporosis no suele dar síntomas, incluso en algunos casos, es descubierta cuando se presenta una fractura a causa de un pequeño golpe o una caída menor.

Este periodo largo de inactividad y sedentarismo por el confinamiento, acelera los daños ocasionados por la osteoporosis, pudiendo presentar síntomas como:

  • Dolor de espalda
  • Pérdida de estatura
  • Posición encorvada o joroba.
  • Fragilidad ósea, expresada por fracturas patológicas, que son las que se producen sin ningún traumatismo aparente o por uno incapaz de causar una fractura en un hueso sano.

Estos síntomas pueden ser tratados con la ortesis dorso lumbar dorsotech o el corsé rígido toraco-lumbosacro que mejoran la postura, estabilizan la columna vertebral y alivian el dolor de espalda.

Factores implicados en la disminución de la densidad ósea en personas con osteoporosis

Algunos hábitos pueden acelerar la pérdida de densidad en el hueso y por tanto acelerar la osteoporosis:

  • Consumo excesivo de alcohol
  • Fumar tabaco
  • Bajo peso o IMC bajo
  • Sobrepeso u obesidad
  • Inactividad y sedentarismo
  • Baja exposición solar
  • Dieta baja en calcio y vitamina D

La Vitamina D baja, a causa de la cuarentena

Una dieta rica en calcio y vitamina D es recomendable para disminuir el avance de la osteoporosis. La vitamina D, que contribuye al procesamiento del calcio en los huesos, la obtenemos en su mayoría de la exposición al sol pero también de comidas como pescados, lácteos y huevo.

Debido al confinamiento por el coronavirus, nos vimos obligados a quedarnos en casa, con lo cual la exposición a los rayos ultravioletas del sol disminuyó. Por tanto, la síntesis de vitamina D disminuye y la absorción del calcio en los huesos se hace deficiente, aumentado el daño de la osteoporosis.

A pesar de que el bajo peso corporal es un factor de riesgo para fracturas y algunos estudios incluso consideran el sobrepeso y la obesidad como protectores, hay evidencia que sugiere que la obesidad podría estar asociada a insuficiencia de vitamina D, así como a tener un impacto negativo en la resistencia del hueso, aumentando el riesgo de fracturas.

Complicaciones de la osteoporosis

Entre las complicaciones más graves de la osteoporosis están las fracturas óseas, en especial las de la columna vertebral, muñeca y cadera. Las fracturas de la columna vertebral pueden ocurrir sin traumatismo o caída.

Las vértebras van debilitándose hasta el punto de comprimirse, ocasionando dolores de espalda, disminución de la estatura y la temida hipercifosis lumbar o joroba. La cifosis es el signo más característico de la osteoporosis, producto del aplastamiento progresivo de las vértebras.

Los músculos del dorso pierden fuerza con la edad y la columna empieza a inclinarse hacia adelante, lo que favorece la aparición de nuevas fracturas vertebrales por compresión, aumentando la cifosis progresivamente. La cifosis disminuye el equilibrio y aumenta el riesgo de caídas y fracturas.

Ortesis para osteoporosis

A medida que la osteoporosis avanza y el hueso se hace más débil, las fracturas de la columna vertebral van apareciendo y deformando la postura de los pacientes. En algunos, esta afectación de la postura, lleva a que se hagan dependientes de terceras personas y disminuyan su calidad de vida.

Las ortesis han sido usadas para tratar este tipo de fracturas y mejorar la postura de los pacientes con buenos resultados. El marco de hiper-extensión jewett con adaptación esternal tridimensional y la Ortesis dorsolumbar modular taylor pueden ser usadas para mejorar los síntomas de los pacientes con osteoporosis grave.

Es importante señalar que al comienzo pueden resultar incomodas por las limitaciones del movimiento, pero después de unos días los pacientes evidencian la mejoría en su postura, alivio del dolor, independencia, estatura y calidad de vida.

Ejercicio y actividad física contra la osteoporosis

El ejercicio o la actividad física ayuda a mejorar la densidad mineral del hueso, la marcha, la coordinación, la fuerza muscular, la respuesta de protección y el tiempo de reacción frente a las caídas.

Ejercicios aeróbicos, combinados con ejercicios de resistencia y de carga, han demostrado aumentar la densidad mineral del hueso de la cadera y la columna. Caminar, trotar y hacer pesas, pueden beneficiar a las personas con osteoporosis, sin embargo es importante que consultes a tu médico para saber qué ejercicios son recomendables para ti antes de empezar una rutina.

Evita los ejercicios de alto impacto y que impliquen agacharse o doblarse, ya que pueden favorecer la aparición de fracturas en los huesos debilitados y fracturas por compresión en la columna vertebral.

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Cómo proteger la espalda en la vuelta al deporte tras del confinamiento

Consejos ortopédicos para proteger las articulaciones en la vuelta al deporte tras el confinamiento

 

Cómo proteger la espalda en la vuelta al deporte tras del confinamiento

Practicar deportes y hacer ejercicio físico de forma regular es una de las principales recomendaciones para mantener la salud de nuestro organismo. Y, en este sentido, después del confinamiento por el coronavirus, reiniciar las actividades deportivas es muy conveniente para recuperar la forma física que teníamos antes de la cuarentena.

No obstante, el retorno al deporte después de largos periodos de inactividad siempre representa un mayor riesgo de sufrir lesiones en las articulaciones. Y la mayoría de actividades físicas supone alguna tensión sobre la columna vertebral y la espalda, por lo que debemos tener en cuenta algunos consejos sobre cómo proteger la espalda al volver a hacer deporte.

Consulta con el especialista para evitar lesiones

Si durante la cuarentena sufriste dolores de espalda, sería bueno que consultes con un médico traumatólogo antes de realizar algún deporte. De igual forma, si has tenido cirugías previas, lesiones repetitivas, lesiones que ocasionaron debilidad muscular o lesión de algún nervio de la columna vertebral, también es recomendable que hables con tu médico para evitar lesiones futuras. El especialista te ayudara a conocer cuáles son los mejores ejercicios para evitarlas.

Las lumbalgias, por otra parte, son comunes después de largos periodos sentados o en posturas inadecuadas. Tu médico puede indicarte el uso de recursos como la faja sacrolumbar lumbitron elite para aliviar el dolor y prevenir lesiones por debilidad de la musculatura lumbar.

Regresa al deporte de forma progresiva

En la columna vertebral y los huesos de la pelvis se fijan los grandes músculos del abdomen y los glúteos, constituyendo los músculos del tronco o el core. Durante la actividad física y los deportes, estos músculos ayudan a estabilizar y proteger la columna vertebral al mantenernos de pie.

Después de un largo periodo de inactividad, como el causado por el confinamiento, estos músculos pierden fuerza y se hacen menos flexibles. Nuestro equilibrio y estabilidad será deficiente, con lo cual se aumenta el riesgo de lesionar las articulaciones, en especial en la zona lumbar o parte baja de la espalda.

Reinicia el deporte de forma progresiva: empieza lentamente, con una intensidad leve a moderada. Con el pasar de los días, puedes ir aumentando la intensidad y duración de los ejercicios, a medida que los músculos vayan recuperando la fuerza y flexibilidad necesaria para realizar la actividad deportiva.

Fortalece los músculos de la espalda y el tronco

Fortalecer los músculos del core, que comprenden los músculos abdominales, lumbares, de la pelvis, los glúteos y la musculatura profunda de la espalda, mejora la estabilidad de nuestro cuerpo y previene las lesiones articulares de la espalda.

Estos músculos aportan también mayor eficiencia al realizar los movimientos, ya que son utilizados, por ejemplo, para dar una patada a una pelota, levantar un objeto pesado y para mantenernos de pie.

Algunos ejercicios para el fortalecimiento de los músculos del tronco son:

  • Yoga
  • Pilates
  • Los abdominales
  • Puente
  • Rotaciones de la columna
  • Plancha y planchas laterales

Mantener una columna vertebral sana evitara lesiones en la espalda, por esto es importante que nuestros músculos y ligamentos se mantengan flexibles y fuertes antes de hacer deporte.

Mantén una postura correcta

La mayoría de las veces, la dorsalgia o dolor de espalda está ocasionada por problemas posturales al momento de realizar el deporte, el uso de la espaldera transpirable puede ayudarte a corregir la postura, recordando que no debe ser usada por más de 4 horas al día.

Tomar conciencia de tu postura y mejorarla a lo largo del entrenamiento disminuirá los dolores y las lesiones de las articulaciones de la espalda, que se presentan al momento de realizar el deporte. Llevar una postura erguida, evitando la postura encorvada, disminuirá estas afecciones.

Al fortalecer la musculatura del tronco, indirectamente, estamos ayudando a mejorar la postura, lo cual ratifica la importancia del fortalecimiento estos músculos.

Disminuye el impacto sobre la espalda

Utiliza el calzado adecuado que ayude a reducir el impacto producido por el choque de nuestro pie contra el suelo, ya que este suele ser devuelto con la misma intensidad con la que golpeamos el piso hacia nuestra columna.  Esto puede favorecer la aparición de lesiones en las articulaciones de la columna vertebral, utilizar el calzado adecuado e incluir la plantilla deportiva con descarga en talón y metatarsos disminuye este impacto y favorece la estabilidad de nuestro cuerpo.

Al correr o trotar sobre suelos duros, como el asfalto, el impacto en nuestra columna es mayor por lo que es recomendable que durante los primeros días realicemos las actividades deportivas en suelos acolchados o blandos, como la grama, para disminuir la fuerza del impacto sobre nuestra espalda.

Calienta y estira tus músculos antes de empezar

Antes de retornar a cualquier deporte es necesario realizar calentamiento y estiramiento de los músculos y ligamentos. Caminar es una buena opción, que ayudará aumentar el flujo de sangre a los músculos y ligamentos de tu espalda.

Al finalizar la actividad deportiva, también debes estirar tus músculos y ligamentos, y recuerda no parar de golpe el deporte, sino ir bajando la intensidad poco a poco hasta estar en reposo.

 

Consejos ortopédicos para proteger las articulaciones en la vuelta al deporte tras el confinamiento

Consejos ortopédicos para proteger las articulaciones en la vuelta al deporte tras el confinamiento

Durante estos días de confinamiento probablemente hayas subido un poco de peso o tu masa muscular se haya disminuido, o incluso una combinación de ambas. Por tanto las condiciones físicas que tenías antes de la cuarentena, no serán las mismas que tienes actualmente.

Al volver al deporte, luego de la cuarentena por el coronavirus, debemos tener especial cuidado en proteger nuestras articulaciones, que suelen ser las más afectadas luego de largos periodos de inactividad, en especial las del pie y del tobillo, que reciben el mayor impacto de energía, al sostener nuestro cuerpo en bipedestación.

Por esta razón, hoy te traemos algunas recomendaciones ortopédicas para proteger las articulaciones del pie y el tobillo a la hora de retornar tus actividades deportivas tras el confinamiento.

Consejos para proteger nuestras articulaciones en la vuelta al deporte

Nuestras rutinas de entrenamiento cambiaron a causa del COVID-19 y, ahora que ha llegado el momento de retomar los deportes, nuestras articulaciones están en peligro de sufrir lesiones, que pueden prolongar nuestro tiempo alejados de las actividades deportivas.

Los errores en el entrenamiento representan el 60% de las causas  de las lesiones por deportes. Y es que, después de tantos días de sedentarismo, es preciso que tengas mucho cuidado y sigas los siguientes consejos para proteger tus articulaciones:

  1. El retorno de las actividades deportivas debe hacerse de forma progresiva, teniendo en cuenta que nos tomará entre 1 y 2 meses recuperar la forma física que teníamos antes del confinamiento. Tener paciencia es fundamental para evitar las lesiones articulares.
  2. Si tienes lesiones previas, como esguinces o postoperatorios de fracturas, antes de reiniciar la actividad deportiva, deberías consultar con un médico  o un especialista en deporte. En caso de lesiones en el  tobillo, podrían recomendarte utilizar tobilleras que estabilizan la articulación como la Tobillera estabilizadora con cordones tobiplus.
  3. No pretendas realizar todo el ejercicio  que no hiciste durante la cuarentena el primer día. Incluso si realizaste actividad física en tu casa, tu cuerpo necesita un tiempo razonable para adaptarse nuevamente a las condiciones del exterior, por supuesto teniendo en cuenta también tu condición física, estado de salud y edad.
  4. No le exijas en exceso a tu cuerpo, lo ideal es empezar con ejercicios suaves. Caminar de 30 minutos a una hora de forma continua o en series de 10 minutos para evitar la sobrecarga es un buen comienzo. La frecuencia, duración e intensidad del deporte se irá aumentando progresivamente.
  5. Siempre realizar el calentamiento adecuado: este incluye estiramientos antes y después de la actividad física. También recuerda que no debemos parar el ejercicio de forma brusca, lo ideal es bajar la intensidad paulatinamente.
  6. Hacer deportes en suelos blandos ayuda a disminuir el impacto de energía que reciben nuestras articulaciones. La Plantilla deportiva con descarga en talón y metatarsos también ayuda a disminuir el impacto del choque del pie contra el suelo, además de brindar estabilidad y mejorar el equilibrio durante la práctica deportiva.
  7. Utilizar el calzado adecuado para hacer deporte evita que suframos caídas o tengamos sobrecargas, que puedan lesionar nuestras articulaciones.

Otras recomendaciones para iniciar los deportes tras el confinamiento

Es importante mantener una alimentación balanceada, que brinde los nutrientes necesarios para desempeñar la actividad deportiva correctamente. Los aportes de colágenos son beneficiosos para nuestras articulaciones, los encontramos en alimentos como carnes, pescado y gelatina.

La mayor composición de nuestras articulaciones es agua, por lo que mantenernos bien hidratados durante el deporte es fundamental para protegerlas del desgaste.

Nuestras articulaciones necesitan recuperarse después de la actividad física, por eso es necesario darles el reposo y descanso adecuado después de hacer deporte.

¿Puedo sufrir lesiones en pies y tobillos al practicar deporte?

Entre las lesiones articulares más frecuentes están las del tobillo y del pie. Los esguinces, torceduras, desgarros ligamentosos y la fascitis plantar son las más frecuentes en los deportistas.

Recordemos que estas estructuras, junto con las rodillas, soportan todo el peso de nuestro cuerpo al estar de pie. Las lesiones por sobrecarga, caídas o torceduras suelen afectar principalmente el tobillo, siendo el esguince el más temido y frecuente entre los deportistas.

Los esguinces de tobillos en su mayoría se suelen recuperar completamente, sin embargo, entre el 20 y 40% de los pacientes tendrán repercusiones crónicas.  Utilizar una ortesis para el tobillo como la Tobillera elástica funcional orliman therago previene de que  se presenten estas repercusiones.

La fascia plantar es la encargada de recibir el impacto al momento de caminar o correr. Cuando se lesiona, se caracteriza por presentar un dolor agudo en la zona interna del talón y se denomina fascitis plantar. Los deportistas con fascitis plantar leve presentarán dolor durante la mañana o después de hacer deporte.

Si no se toman las medidas necesarias el problema se va agravando, hasta el punto de limitar la vida normal de la persona. Si tu médico te diagnostica con esta patología, probablemente indique la utilización de una Ortesis para la fascitis plantar que te ayudará a aliviar los síntomas y volver a realizar tu actividad deportiva con normalidad.

En definitiva, el riesgo de lesiones ortopédicas aumenta, tras un periodo extenso de reducción de la actividad física como el que hemos vivido debido a la crisis causada con el coronavirus, pero siguiendo las pautas que te hemos contado, podrás recuperar tu forma física sin miedo a lesionarte.

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Lesiones traumatológicas en personas mayores tras el confinamiento ¿Cómo evitarlas?

Lesiones traumatológicas en personas mayores tras el confinamiento ¿Cómo evitarlas?

La desescalada ha comenzado y nuestros adultos mayores ya pueden salir a caminar, ir a la plaza y, en algunos lugares, a una terraza. Por esto es importante que sigan algunos consejos traumatológicos para evitar caídas y posibles lesiones traumatológicas en personas mayores.

Y es que, durante la cuarentena, a menos que hayan mantenido una rutina de ejercicios diaria, es muy probable que las personas mayores hayan perdido masa muscular por la falta de movimiento. Esto los hace más propensos a caerse y sufrir lesiones traumatológicas.

Cambios osteomusculares en los adultos mayores

A medida que nos hacemos mayores, el intestino va perdiendo la capacidad de absorber calcio de los alimentos y vitamina D, necesaria para usar el calcio. Como consecuencia, nuestros huesos se hacen menos densos y más frágiles, en especial, el fémur en el muslo, radio y cúbito en la muñeca y los huesos de la columna vertebral.

Otro cambio notable es el adelgazamiento del cartílago que reviste las articulaciones, provocado por los años de movimiento. En consecuencia el movimiento de la articulación puede ser más limitado que cuando éramos jóvenes.

Los ligamentos (que son estructuras de unión de las articulaciones) y los tendones (que unen los músculos con los huesos) se vuelven menos elásticos, lo que aumenta la rigidez de las articulaciones, favoreciendo la aparición  de desgarros musculares o rotura de los ligamentos.

Durante los periodos de inactividad, como el del confinamiento, las personas mayores pierden masa muscular y fuerza mucho más rápido que las personas jóvenes. Y el proceso de recuperación de esta masa muscular es mucho más lento.

El cuidado de los mayores empieza en el hogar

La mayoría de las caídas y los traumatismos, en las personas mayores, ocurren dentro del hogar. Ahora que volveremos al trabajo, probablemente los mayores se quedaran solos, por esto es importante tomar algunas medidas para disminuir los riesgos de caída en la casa como:

  • Mantener una buena iluminación en la casa.
  • Si hay escaleras en la casa, se puede instalar barandillas a ambos lados y asegurarse de contar con interruptor para encender las luces al principio y al final de la escalera.
  • Tener una lámpara o un interruptor cerca de la cama que pueda encender antes de levantarse.
  • Evitar dejar objetos u obstáculos en el suelo, que puedan causar la caída de la persona mayor.
  • Procure utilizar ceras antiderrapantes para el piso.
  • No deje superficies mojadas que puedan hacer que el adulto mayor se resbale.

¿Cómo disminuir el riesgo de fractura en personas mayores?

Las siguientes son algunas medidas de prevención que es conveniente adoptar:

  • Llevar una dieta balanceada, rica en calcio. Los suplementos de vitamina D y calcio pueden ayudar a prevenir el avance de la osteoporosis.
  • Realizar ejercicio moderado pero constante; lo ideal es que sea indicado por el médico.
  • Usar calzado adecuado con suela antiderrapante; se puede utilizar la plantilla biomecánica personalizada para reducir el dolor articular y aumentar el equilibrio al caminar o hacer ejercicio.
  • Utilizar un bastón o andadera si es necesario.
  • Al levantarse deben hacerlo despacio y no con un solo movimiento. Si están sentados, deben levantarse apoyando los brazos y quedarse unos segundos de pie y si no hay mareo comenzar a caminar. Si se están acostados, primero sentarse de lado apoyando una mano sobre la cama y esperar unos segundos antes de levantarse.

Si un adulto mayor ha caído es importante valorar el estado de consciencia, si está sangrando o ha sufrido golpes en la cabeza o columna. Si es así, es conveniente evitar que se levante,  llamar a una ambulancia para trasladarlo a un hospital y que sea evaluado por el traumatólogo.

Fracturas en adultos mayores 

A pesar de que la fractura de cadera es la más temida, la que ocurre con mayor frecuencia es la fractura de muñeca, por la tendencia de apoyar la mano al momento de una caída. En ese caso probablemente sea necesario usar una  muñequera inmovilizadora con férula palmar ambidiestra para inmovilizar la muñeca durante la recuperación.

La fractura de cadera ocurre por la ruptura de la cabeza del fémur, que es el hueso que está en el muslo. La mayoría de estos pacientes amerita hospitalización y cirugía. Probablemente necesiten usar producto ortopédico como  ortesis estabilizadora de cadera con abducción  para que la recuperación sea más rápida y favorable.

La fractura puede presentarse en cualquier momento, cuando camina o al momento de levantarse de la cama, incluso la fractura puede provocar la caída y no la caída ser la causa de la factura, esto por el daño ocasionado por la osteoporosis, que provoca que el hueso se fracture antes de la caída.

Las mujeres postmenopáusicas tienen mayor probabilidad de presentar fractura de cadera, debido a la disminución del estrógeno, que favorece la aparición de osteoporosis. En la mayoría de los casos se considera una fractura patológica, ya que se produce a causa de caídas o traumatismos, que en una persona sana no ocasionan más que un pequeño moretón.

El 60% de las personas mayores que sufren una fractura tienen riesgo de desarrollar alguna limitación que les impedirá realizar sus actividades cotidianas, quedando incapacitados para el trabajo y en ocasiones postrados en una cama. Siguiendo los consejos traumatológicos para mayores podemos evitar que esto suceda y permitir que las personas de la tercera edad sean autosuficientes.

 

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¿Cómo evitar lesiones traumatológicas tras el confinamiento? Consejos para padres con niños

Después de dos meses de cuarentena con los niños en casa, a causa del coronavirus, llega la fase 1 para iniciar el fin del confinamiento, y los niños podrán salir a jugar, saltar y correr en las calles y plazas cercanas a sus domicilios con uno de sus padres, que debe estar atento de la actividad del pequeño.

Probablemente tu hijo subió de peso y perdió masa muscular, a causa de la disminución de actividad física durante el confinamiento. Por esto los padres con niños deben prestar mucha atención y seguir algunos consejos , para evitar lesiones traumatológicas en nuestros pequeños durante el inicio de la actividad física.

Consejos para ayudar a padres con niños a que retomen la actividad física

La actividad física en los niños es importante para que su musculatura y huesos se desarrollen fuertes y sanos. Sin embargo, después de largos periodos de inactividad, es importante seguir algunas recomendaciones para evitar lesiones traumatológicas en los niños al reanudar las actividades comunes:

  • Usar calzado adecuado que amortigüe y absorba el impacto de la actividad física para evitar lesiones.
  • Hacer calentamiento y estiramiento previo, así preparamos las articulaciones y los músculos para el ejercicio.
  • Asegurar una buena hidratación del niño antes, durante y después de la actividad física. Esto evitara mareos y calambres que puedan desencadenar caídas y lesiones traumatológicas.
  • Realizar ejercicios junto a ellos. Así no solo lo guiaras con los movimientos correctos, también fomentaras la buena relación familiar y motivarás a tu hijo dándole el ejemplo.
  • En la medida de lo posible, es conveniente que los niños jueguen y corran sobre superficies blandas que disminuyen el impacto, como el engramado.
  • Estar pendiente de que el niño no exceda sus capacidades, ya que el ejercicio excesivo es peligroso y favorece la aparición de lesiones musculares y articulares. Los descansos entre actividades son beneficiosos para el niño.
  • Mantener una alimentación balanceada que aporte los nutrientes necesarios para su organismo al momento de realizar deporte, por ejemplo, asegurar el correcto aporte de calcio que favorece el fortalecimiento de los huesos.

 

Visitas al parque o plazas infantiles

Con el fin del confinamiento los niños probablemente querrán ir a las plazas o a los parques a jugar, pero antes de permitir que los niños jueguen libremente en estos sitios, es importante que los padres con niños se familiaricen con las distintas zonas de juego.

Es conveniente, por ejemplo, evaluar los riesgos que pueden existir en algunos sectores, como la presencia de vidrios o elementos peligrosos en el suelo o en las instalaciones y que no existan desniveles u obstáculos en el suelo que puedan afectar la seguridad del niño.

Hay que enseñar a los niños cuál es el comportamiento adecuado en el parque, para evitar lesiones, tanto de ellos como de otros niños. Los padres con niños deben estar pendientes de:

  • Que los niños jueguen en instalaciones adecuadas para su edad.
  • Que las instalaciones se encuentren en buen estado.
  • Que los niños no se empujen o forcejeen al momento de jugar en las estructuras para trepar, en los toboganes, sube y baja, columpios y otras instalaciones recreativas.
  • Que no usen las instalaciones cuando se encuentran mojadas, ya que son resbaladizas.
  • Que los niños utilicen la protección adecuada para cada actividad deportiva específica, como el uso de casco, codera y rodillera para patinar o andar en bicicleta. La rodillera acolchada es una excelente opción para proteger las rodillas.

Traumatismos en los niños

La vigilancia y el uso responsable de las instalaciones disminuyen el riesgo de que los niños sufran lesiones al momento de jugar, correr y saltar. Sin embargo, hay situaciones que se escapan de nuestras manos, como accidentes de tránsito o en actividades deportivas, en las cuales pueden presentar lesiones traumatológicas que ameriten tratamiento o dispositivo ortésicos adaptados a su tamaño.

De hecho, los traumatismos son la primera causa de mortalidad en los niños mayores de 1 año, además de ser una de las causas más importantes de incapacidad permanente. La causa más frecuente de los traumatismos son las caídas, accidentes de tránsito o deportivos.

Se estima que el 42% de los niños y el 27% de las niñas, entre 0 y 16 años, sufrirán al menos una fractura. Con un pico máximo a los 15 años para los niños y a los 12 años para las niñas.

¿Cómo identificar una fractura y cómo nos ayuda la ortopedia?

Existen algunas señales que indican la presencia de fractura, como dolor intenso, hematoma o sangrado, deformidad e incapacidad para movilizar un miembro. Ante la presencia de cualquiera de estos signos, debes acudir a urgencias lo antes posible para que el niño sea evaluado por el traumatólogo infantil.

En ocasiones puede tratarse de lesiones leves o puede ser una fractura que necesite cirugía, de una u otra forma el niño deberá guardar reposo y usar productos de ortesis para recuperarse y volver a sus actividades normales. Dependiendo del lugar de la lesión su ortopedista infantil indicará:

Estos son solo algunos de los productos que puede indicar el traumatólogo después de un traumatismo, pero si quieres conocer la lista completa puedes descargar nuestro catálogo de productos pediátricos.