¿Qué hacer en caso de lumbago y ciática?

El lumbago, como se conoce popularmente a la lumbalgia, es el dolor que se presenta en la zona baja de la espalda, entre las últimas costillas y la zona glútea. Por su parte la lumbociática o ciática, se refiere al dolor en la zona lumbar que se irradia, por la parte posterior o lateral de la pierna, hasta el talón o el pie.

Aproximadamente el 80% de la población sufrirá una lumbalgia en algún momento de su vida, siendo en la mayoría de las veces algo pasajero. A continuación vamos a ver qué hacer en caso de temer lumbago y ciática

¿Cuál es la causa del lumbago?

Las causas del lumbago las podemos dividir en mecánicas e inflamatorias. Las causas mecánicas son las más frecuentes, se presentan por alteraciones en la estructura y la posición de la columna, ya sea por fracturas, contractura muscular o degeneración de los discos vertebrales.

Las causas inflamatorias son las que producen inflamación de las estructuras de la columna vertebral. La más conocida es la espondilitis anquilosante, en donde se inflaman las vértebras de la columna vertebral. Otras causas inflamatorias son los tumores y las infecciones.

El sedentarismo, posturas inadecuadas, la obesidad y algunas actividades laborales, como levantar objetos pesados, pueden predisponer a las personas a presentar un lumbago.

Otras causas de dolor lumbar

Cuando hablamos de lumbago, normalmente nos referimos al dolor ocasionado por alteraciones en las estructuras que forman la columna vertebral, como ligamentos, músculos, discos vertebrales y vértebras. Pero la lumbalgia también puede deberse a otras causas menos frecuentes, como:

  • Infecciones o cálculos renales.
  • Cáncer, tumores o metástasis
  • Enfermedades gastrointestinales
  • Enfermedades del sistema reproductor femenino

Estas enfermedades normalmente se acompañan de otros síntomas específicos, que sirven para diferenciarlas de un lumbago. Si su médico sospecha la presencia de alguna de ellas, probablemente solicite algunos estudios para confirmar el diagnóstico.

¿A qué se debe la lumbociática?

La lumbociática se presenta por una lesión en las raíces nerviosas que salen de la columna lumbar. Estas llevan sensibilidad y controlan los músculos de los miembros inferiores, a través del nervio ciático.

La presencia de hernias discales, en donde una parte del disco intervertebral protruye y se desplaza, ocasiona la compresión de las raíces nerviosas que pasan a su lado. Esta presión lesiona el nervio y produce la lumbociática.

¿Cuáles son los síntomas de un lumbago?

La lumbalgia mecánica empeora al estar mucho tiempo de pie o cuando se mantienen posturas inadecuadas por largo tiempo y mejora con el reposo. Cuando el dolor se produce por inflamación, aparece generalmente durante la noche o en reposo y mejora cuando se realizan actividades físicas.

En cuanto a la lumbociática, el dolor se presenta en la región lumbar y se irradia a la cara posterior y lateral de la pierna. También puede acompañarse de sensación de hormigueo y algunas veces, con disminución de la fuerza en la pierna afectada.

El diagnóstico de la lumbalgia se hace con el examen físico y las características del dolor, sin embargo, si el dolor persiste más de 3 semanas o está asociado a traumatismo, su médico podrá indicarle una radiografía o una resonancia magnética.

¿Cómo se trata el lumbago?

  • El tratamiento se realiza con analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares. 
  • Se debe guardar reposo físico los primeros dos días, luego comenzar a hacer actividades de nuevo de forma progresiva, a medida que el dolor vaya desapareciendo, para evitar la pérdida del tono muscular.
  • Aplicar terapia con calor en la región lumbar para relajar la musculatura.
  • No debe levantar cosas pesadas durante la recuperación.
  • Utilizar faja lumbar los primeros días y para realizar actividades que ameriten el uso de la musculatura lumbar.
  • En pocas ocasiones, es necesario recurrir a la cirugía para resolver la lumbalgia. Se reserva para aquellas en las que no se responde al tratamiento conservador.

¿Por qué usar faja lumbar?

La faja lumbar colabora junto con la musculatura lumbar a mantener la posición de la columna lumbar. Además brinda otras ventajas como:

  • Aporta seguridad al movimiento y reduce el miedo, al comprimir la zona y favorecer la estabilización de la columna.
  • Mantiene la zona caliente con lo que ayuda a relajar la musculatura.
  • Rompe el círculo vicioso de dolor – contractura muscular – espasmo dolor.

Faja lumbar para el lumbago

Elegir la faja adecuada es de suma importancia para acelerar la recuperación. La evotec Faja sacrolumbar transpirable está indicada en caso de lumbalgia, hernias discales y lumbociática.

  • Está hecha con una técnica de costuras sin hilos, que evita rozamientos molestos. 
  • Permite una perfecta adaptación anatómica gracias a las ballenas de acero incorporadas.
  • La elasticidad le permite realizar sus actividades diarias sin mayores contratiempos.
  • Otra característica es la transpirabilidad de la faja sacrolumbar, con lo cual su espalda se mantendrá seca a pesar de las actividades realizadas.

Cómo colocar la faja sacrolumbar

La Evotec Faja sacrolumbar transpirable es de fácil colocación, incluso para personas con dificultades o pacientes geriátricos, gracias a los pasadores que trae incorporados.

  1. Primero tome las medidas por perímetro de trocánter, para elegir la talla adecuada.
  2. Coloque la faja alrededor del cuerpo e introduzca sus dedos en los pasadores.
  3. Cierre las cinchas superiores y verifique que está colocada correctamente.

En este vídeo te mostramos como colocar la faja lumbar de forma sencilla.

Cuándo usar la faja lumbar

  • Está indicada en los primeros días de la aparición del dolor, o en pacientes con lumbalgia crónica, que ameritan realizar un esfuerzo excesivo, como levantar objetos pesados.
  • Cuando existe una lumbalgia por contracción muscular importante
  • Para evitar el reposo absoluto y que la persona pueda realizar sus actividades y tareas lo antes posible.
  • En personas mayores con dolor intenso, en donde la debilidad muscular puede retrasar su regreso a las actividades diarias.
  • No debe usarse de forma constante, ya que, al disminuir el trabajo de los músculos lumbares, puede hacer que estos se atrofien y se hagan más débiles, por lo tanto debe utilizarse con cuidado y siguiendo las indicaciones del médico.

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Lesiones de rodilla en niños durante el verano

Durante el verano los niños pueden sufrir distintos tipos de lesiones cuando están jugando o entrenando. Las rodillas de los niños están entre las más afectadas, ya que pueden lesionarse al momento de practicar deporte, posterior a un traumatismo o por sobrecarga.

Las lesiones musculares y ligamentosas de la rodilla son las más frecuentes en los niños, ya que la estabilidad de esta articulación depende, principalmente, del soporte que le brindan estos elementos.

¿Cuál es la función de la rodilla?

La rodilla es la articulación más grande y compleja del cuerpo. Esta une el hueso del muslo, llamado fémur, con la parte superior del hueso de la pierna (tibia). Además integra la articulación de la rótula con el fémur, importante para apoyar el movimiento del cuádriceps femoral.

Se encarga de sostener el peso del cuerpo mientras se corre, camina o se está de pie y facilita el movimiento de la pierna. La rodilla está compuesta por hueso, cartílago, ligamentos, músculos y tendones, que pueden lesionarse con facilidad en los niños por la inmadurez.

Lesiones de rodilla más frecuentes en niños

Son numerosas las lesiones de rodilla en los niños durante el verano, que pueden aparecer tras traumatismos directos, sobrecargas, torsión o por problemas congénitos. Estas son las lesiones de rodilla que ocurren con mayor frecuencia en el verano:

Esguince de rodilla en niños.

Ocurre cuando uno de los ligamentos de la rodilla se estira demasiado y se desgarra. Puede afectar a uno o varios ligamentos.

Distensión muscular

Los movimientos bruscos o traumas directos pueden ocasionar que uno de los músculos o los tendones, que se insertan en la rodilla, se rompan o desgarren de forma parcial o completa.

Tendinitis de rodilla

Si tu niño realiza actividades de forma inadecuada o somete la articulación a una sobrecarga constante, puede irritarse o inflamarse uno de los tendones que se insertan en la rodilla.

Rotura de meniscos

Los meniscos representan el cartílago que hay entre los huesos del fémur y la tibia, y pueden lesionarse por un traumatismo o movimientos bruscos.

Luxación de la rótula

Ocurre cuando la rótula se sale fuera de su sitio habitual. En algunos casos, esto ocurre más de una vez y es necesaria la corrección quirúrgica para evitar nuevos episodios. En el postoperatorio el niño puede requerir usar la rodillera pediátrica de palumbo para mantener la rótula en su sitio.

Enfermedad de Osgood-Schlatter

Afecta en su mayoría a adolescentes en etapa de crecimiento, consiste en la inflamación del tendón que va de la rótula a la tibia, por uso excesivo y repetitivo de la articulación.

Osteocondritis disecante

Aunque no está clara la causa, se sospecha que los microtraumatismos pueden lesionar los pequeños vasos sanguíneos, dejando sin sangre un fragmento del hueso, que muere y puede desprenderse.

Bursitis de la rodilla

 Ocurre por inflamación de las bursas, que son bolsas de líquido que se ubican cerca de la articulación de la rodilla. Su función es reducir la fricción y amortiguar la presión entre los huesos y tendones.

Fractura de rodilla

La rodilla se compone de tres huesos, el fémur, la tibia y la rótula. Cualquiera de ellos puede romperse posterior a un traumatismo o un movimiento brusco.

¿Cómo sé si mi hijo se lesionó la rodilla?

Los signos y síntomas de las lesiones de rodilla en niños van a depender de la estructura lesionada. Pero en la mayoría de los casos provocan dolor en la rodilla, que aumenta con el movimiento y mejora con el reposo. También puede escuchar o sentir un crujido doloroso y ver la rodilla inflamada o con moretones.

Otro signo, que puede notar en la rodilla de su niño, es que la rótula esté fuera del sitio, que se desplace con facilidad o se bloquee. Si su hijo presenta cualquiera de estos signos debe acudir al médico lo más antes posible.

¿Qué pruebas son necesarias para el diagnóstico?

Antes de realizar algún estudio, el médico de su niño interrogará el motivo de la consulta y los síntomas del niño, luego examinará la rodilla, para buscar signos que orienten a una determinada causa.

Para diagnosticar una lesión en la rodilla, el traumatólogo infantil puede requerir de una radiografía, una tomografía computada o una resonancia magnética. Incluso en algunos casos puede ser necesaria una artroscopia de rodilla, para observar el interior de la articulación y buscar la lesión en la rodilla.

¿Cuál es el tratamiento para lesiones de rodilla infantiles?

El tratamiento de la lesión de rodilla en los niños va a depender principalmente de la causa que la ocasionó. Pero básicamente van a requerir lo siguiente:

  • Antiinflamatorios: ayudan a disminuir el dolor y la inflamación de la articulación.
  • Reposo: una rodilla lesionada va a causar dolor, que puede agravarse con los movimientos. Lo ideal es que se guarde el reposo adecuado y no se afinque la pierna de la rodilla lesionada.
  • Frío local: aplique hielo, cubierto por una toalla, sobre la rodilla del niño por unos 15 a 20 minutos cada hora. El frío evita que se dañe el tejido y ayuda a disminuir el dolor y la inflamación.
  • Compresión: se utiliza para evitar el exceso de movimiento de la rodilla mientras se sana.
  • Elevación de la rodilla: esto ayuda a disminuir la inflamación y el dolor. Puede usar almohadas o mantas en la pierna, para que esté cómoda; no deben colocarse almohadas debajo de la rodilla.
  • Rodilleras ortopédicas pediátricas: estas limitan el movimiento y estabilizan la rodilla mientras se recupera. La rodillera pediátrica con flejes y rodillera pediátrica con articulación son ideales para contusiones leves, postoperatorio de rodilla, rehabilitación o cualquier enfermedad que amerite centrar y descargar la rótula.
  • Fisioterapia: en algunos casos es necesario realizar terapias funcionales para recuperar la fuerza y los movimientos de la rodilla.
  • Cirugía: está reservada para los casos que no se puedan manejar de forma conservadora o en los que el tratamiento no ha resultado.

¿Cómo prevenir lesiones de rodilla en los niños?

  • Protege la articulación con rodilleras, cuando el niño haga deporte o actividades que puedan lesionar la rodilla.
  • Vigila que el calzado de los niños sea el adecuado para la actividad que realiza. Los zapatos inadecuados pueden causar sobrecarga sobre la rodilla
  • Realizar ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de empezar el entrenamiento y luego de acabar la actividad.
  • El sol de verano es más fuerte que en otras estaciones del año, por tanto es importante una buena hidratación del niño en todo momento.
  • El descanso adecuado es necesario para evitar las sobrecargas y permitir que las rodillas se recuperen.
  • Después de una lesión de rodilla, el retorno a las actividades físicas debe ser lento y progresivo para evitar una nueva lesión.

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Elegir el zapato adecuado para los mayores es fundamental para su salud

Cuando hablamos de la salud del adulto mayor normalmente pensamos en enfermedades cardiovasculares, metabólicas o degenerativas y descuidamos otros apartados de la salud, como los pies. Elegir los zapatos adecuados para los mayores es la principal acción terapéutica que podemos hacer para cuidar la salud podálica de los adultos mayores.

Utilizar zapatos inadecuados puede acarrear deformidades en los pies, que terminarán causando dolores en tobillos, piernas, rodillas e incluso cadera y espalda, lo que ratifica la importancia de elegir zapatillas adecuadas para los mayores.

¿Qué ocurre con los pies del adulto mayor?

El envejecimiento trae consigo la debilidad en los huesos y los músculos, lo que dificulta mantener el equilibrio al andar. También existen otros problemas como la artritis, la visión borrosa y en ocasiones la capacidad de concentrarse que pueden favorecer las lesiones y caídas.

La piel de las personas mayores se hace más reseca, dura y su capacidad sensorial se reduce. La presencia de una herida o una rozadura en el pie, en ocasiones no es percibida, lo que retrasa el tratamiento y las agrava.

El pie aumenta de tamaño y puede deformarse a medida que pasan los años, con la aparición de espolones, hallux valgus, pie reumático o dedos en martillo, entre otras.

Las personas mayores frecuentemente sufren de problemas circulatorios que afectan los miembros inferiores. Al disminuir el aporte de sangre, se favorece la aparición de úlceras y retrasa la sanación de heridas.

La presencia de pie diabético altera la sensibilidad en los pies, aumentando las probabilidades de formación de úlceras o heridas de difícil curación. Un mal manejo del pie diabético, puede desencadenar infecciones graves, dolores o en casos graves amputaciones de los dedos o el pie.

Los zapatos adecuados mejoran la salud de los mayores

La elección del calzado adecuado puede disminuir las probabilidades de que ocurran caídas, heridas, rozaduras, deformidades y lesiones en los pies de los mayores. Además brindan seguridad y estabilidad en la marcha, con la consecuente independencia y mejora en la calidad de vida del adulto mayor.

Un estudio en personas mayores, del equipo de investigación multidisciplinar del pie, biomecánica, patología, ortopedia y cirugía de la Universidad de Extremadura demostró que el 83% de los pacientes analizados usaban zapatos inadecuados. Lo más probable es que se deba al desconocimiento y descuido a la hora de elegir el calzado de los mayores.

Cómo deben ser los zapatos para los mayores

El aspecto más importante para escoger el zapato para los mayores es que ellos se sientan cómodos y les brinden seguridad al caminar al mejorar el equilibrio y la estabilidad de los pasos.

El material utilizado para confeccionar los zapatos debe ser resistente y fácil de lavar, para evitar la aparición de hongos, escaras, exceso de sudoración y mal olor. Se deben evitar los zapatos de plástico o materiales sintéticos porque tienen mala transpiración y favorecen las rozaduras.

Las suelas deben ser antiderrapantes y antideslizantes para prevenir las caídas, es importante que la suela se agarre firmemente a cualquier superficie incluso estando mojadas o resbaladiza. También es necesario que sean livianas y flexibles para acompañar el movimiento del pie y absorber el impacto al caminar.

El tamaño del zapato es importante

Se debe elegir el tamaño adecuado del zapato para evitar deformidades y caídas en las personas mayores. Lo ideal es que se los prueben a la última hora del día, que es cuando los pies suelen estar más hinchados y hacerlo con las medias  de uso diario, si es el caso.

El dedo más largo del pie debe quedar aproximadamente a un centímetro de la puntera del zapato y los dedos no deben tocar la parte superior de la puntera. El dedo pequeño no debe estar oprimido, si está muy apretado deberá elegir la talla siguiente o un modelo distinto con puntera más ancha.

Se debe tener en cuenta que un pie puede ser más grande que el otro por lo que debe probarse los dos zapatos y caminar un poco con ellos, para asegurarse que no molestan, sean cómodos y mejoren la estabilidad.

Zapatos ajustables al pie del adulto mayor

Se debe asegurar la buena sujeción del pie, por lo que es recomendable escoger zapatos con cordones, correa o velcros que faciliten la postura y se ajusten según el grosor del pie, los calcetines o las plantillas. Los cordones deben ser cortos para evitar tropiezos.

Si utiliza plantilla, debe llevarlas en el momento de comprar los zapatos para adultos mayores y comprobar que se adapten correctamente con el zapato.

En algunas condiciones donde el pie sufre cambios morfológicos, como el edema, mala circulación, hinchazón, postoperatorio o pie diabético puede servir utilizar el Calzado terapéutico – molène summer o Calzado terapéutico – groix® summer que es fácil de ajustar y retirar.

Los zapatos terapéuticos de los mayores pueden ser bonitos

A pesar de que una de las características más importantes, a la hora de seleccionar el zapato de nuestros mayores, debe ser la funcionalidad de los mismos, la estética y el buen gusto también representan algo importante para ellos.

Nadie quiere utilizar zapatos feos y que no se puedan combinar con la ropa, por el calzado terapéutico – oleron® summer y Calzado terapéutico – bréhat® summer combina la protección del pie con un estilo moderno, atractivo y presente en varios colores.

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Probadores higiénicos como medidas de protección en la ortopedia

Tres meses han pasado desde que inició la cuarentena y, después de las fases de desescalada, llega la hora de la nueva normalidad. Las medidas de protección aún son obligatorias para evitar nuevos brotes de coronavirus, por esto la ortopedia se adapta a los cambios y ayuda a sobrellevar la nueva normalidad con probadores higiénicos.

Esta nueva fase de la pandemia de COVID-19, trae alegría y libertad, para despejar un poco la mente del confinamiento, pero también  llena de incertidumbre y miedo. La ortopedia ha buscado la forma de ayudar a la población para que cumpla las medidas de protección y se sienta segura en estos días.

Medidas de protección en la nueva normalidad

La distancia para la seguridad interpersonal sigue siendo una de las medidas principales para evitar el contagio por coronavirus. Durante la nueva normalidad, se deberá guardar al menos 1.5 metros de distancia entre las personas.

El uso de mascarilla es obligatorio en el transporte público y espacios cerrados o abiertos, donde no se pueda guardar la distancia de protección. Los niños menores de 6 años y las personas con dificultad respiratoria o enfermedad que pueda empeorar con el uso de mascarillas no tienen que llevarla.

Se debe realizar el lavado de manos frecuente, con agua y jabón o gel con alcohol al 70%. También se debe evitar tocarse ojos, nariz y boca y se recomienda toser o estornudar sobre la flexura del codo, para evitar esparcir partículas de saliva.

¿Cuántas personas pueden estar en el mismo lugar en la nueva normalidad?

El aforo en lugares cerrados no podrá sobrepasar el 75%. Por su parte, los lugares abiertos podrán cumplir con el 100% del aforo, tomando siempre en cuenta la distancia de 1.5 metros y el uso de la mascarilla cuando no se pueda respetar.

De igual forma los dispensadores de artículos de primera necesidad o artículos médicos, como mercados, ortopedias y farmacias podrán tener un aforo del 100% mientras se respeten las medidas de protección.

Medidas de seguridad en la ortopedia

Recordemos que el virus se propaga fundamentalmente a través de las gotas de saliva y el contacto directo con secreciones infectadas. Estás gotas pueden caer en nuestra ropa y ser trasladadas a los lugares y objetos con los cuales tengamos contacto.

Por esta razón se deben extremar las medidas higiénicas para preservar la salud de los pacientes y los profesionales sanitarios.

Los probadores higiénicos desechables en polietileno, facilitan la protección de ambos y pueden ser usados en la ortopedia, durante visitas hospitalarias o incluso en la asistencia domiciliaria.

Probadores higiénicos en la ortopedia

Estos probadores higiénicos están disponibles para miembros superiores e inferiores y tronco.  Pueden ser usados en cualquier fase de contacto físico con el paciente, como exploración anatómica, toma de medidas y al momento de probar las ortesis.

Cuando sea necesario medir y probar coderas, muñequeras, férulas de mano, o algunas ortesis de miembro superior, se puede utilizar el probador higiénico para miembro superior.

En el caso de fajas sacrolumbares y dorsolumbares, bandas abdominales, espalderas, corsés y otras ortesis del tronco está disponible el probador higiénico para tronco. Y para las rodilleras, pantorrilleras, tobilleras, calzado y otras ortesis del miembro inferior está el probador higiénico para miembro inferior.

El probador higiénico se puede recortar en caso de ser necesario y luego de ser utilizado debe ser desechado bajo las normas legales aplicables.

Antes de acudir a la ortopedia ten esto en cuenta:

  • Solicita una cita previa con la ortopedia, para que te indiquen el momento y el día que puedes acudir, para evitar la aglomeración de personas.
  • Espera tu turno, se debe respetar el aforo dentro del establecimiento. Si hay un cliente en la tienda, lo ideal es que los demás esperen afuera respetando la distancia social.
  • Utilice soluciones alcoholadas para la desinfección de las manos y evite tocar los productos del establecimiento.
  • La mascarilla es obligatoria; dentro de la ortopedia todas las personas deben usarlas. Sin embargo, es conveniente recordar que el uso de las mascarillas por sí solas no es efectivo, siempre debe acompañarse por las medidas de higiene y distanciamiento social que se han recomendado antes.
  • Si está presentando síntomas de COVID-19 o ha estado en contacto con alguien infectado, debe informar a las autoridades competentes, abstenerse de visitar la ortopedia y de ser posible demorar el tratamiento ortopédico.

¿Cuánto durará la nueva normalidad?

Mientras la vacuna o un tratamiento efectivo para COVID-19 no aparezcan, el tiempo de duración de esta nueva normalidad es incierto. De momento debemos esperar que los científicos descubran la cura para el coronavirus y seguir acatando las medidas de protección para prevenir la propagación del virus.

Esta nueva normalidad viene con cambios en nuestras vidas y no podremos hacer todas las cosas que hacíamos antes del estado de alarma. Para evitar o al menos postergar lo más posible un rebrote de contagios, las medidas de protección deben ser acatadas por todos.

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Neuropatías periféricas, todo lo que debes saber

El término neuropatías periféricas se refiere a la afectación de los nervios que intercomunican todas las partes del cuerpo (sistema nervioso periférico) con el cerebro y la médula espinal (sistema nervioso central).

El cerebro y la médula espinal envían y reciben información de todas partes del cuerpo, a través de los nervios periféricos. Cuando se afecta alguno de ellos, esta información se pierde o se distorsiona, ocasionando los síntomas relacionados con la función del nervio dañado.

¿Cuáles son los síntomas de las neuropatías periféricas?

Los síntomas van a depender del tipo de nervio afectado, teniendo en cuenta que existen 3 tipos de nervios periféricos: sensitivos, motores y autónomos. Tomando como referencia los tipos de nervios, podemos establecer una clasificación de neuropatías periféricas y los síntomas asociados a cada una.

Neuropatía periférica motora

Existe afectación de un nervio motor. Los síntomas que presenta el paciente serán debilidad muscular, atrofia, falta de coordinación, caídas, calambres y disminución de los reflejos.

Neuropatía sensitiva 

Cuando el afectado es un nervio sensitivo, la gama de síntomas que pueden presentarse son mayores y dependen de la función del nervio. Así encontramos síntomas como:

  • Hormigueo, cosquilleo o entumecimiento de las manos o los pies, que puede avanzar hasta piernas y brazos.
  • Hiperestesia o sensibilidad aumentada en las zonas donde funciona el nervio.
  • Anestesia o pérdida de la sensibilidad. Los pacientes pueden lesionarse o quemarse, sin sentir dolor, lo que en ocasiones puede retrasar el tratamiento de las heridas.
  • Alodinia, dolor ante estímulos no dolorosos.
  • Dolor punzante, urente, agudo o pulsátil en las zonas de inervación.
  • Sensación de estar usando guantes o medias.

Neuropatías mixtas o motosensoriales

El paciente presenta síntomas motores y sensoriales al mismo tiempo, puede deberse a afectación de varios nervios o de un nervio que cumple las dos funciones.

Dependiendo del número de nervios afectados podemos clasificar las neuropatías en mononeuropatía, cuando hay afectación de un solo nervio, o polineuropatía al presentarse daño de varios nervios periféricos.

Neuropatía autonómica

Los nervios autónomos controlan las funciones involuntarias, por lo que su daño afecta el funcionamiento de algunos órganos. Pudiendo producirse alteración en las transpiración (en exceso o déficit), incontinencia urinaria, alteraciones intestinales (con diarrea o estreñimiento), disrritmias cardiacas, alteración de las cifras de presión arterial o disfagia.

Causas de neuropatía periférica

Las neuropatías periféricas pueden ser heredadas o adquiridas por enfermedades o traumatismos, sin embargo, en algunos casos no se puede determinar una causa específica y se les conoce como neuropatías periféricas idiopáticas.

Neuropatía secundaria a traumatismos

Es la causa más frecuente de neuropatías periféricas. Los traumatismos agudos, como los ocurridos en un accidente de tránsito, caídas, actividades deportivas o incluso en quirófano, pueden lesionar los nervios por compresión, estiramiento, aplastamiento o sección parcial o completa del nervio que impide la comunicación eficaz con el cerebro y la médula espinal.

Las fracturas o luxaciones de los huesos pueden lesionar los nervios cercanos; de igual forma, traumatismos leves en ocasiones pueden afectar a los nervios.

Trabajos repetitivos o posturas inadecuadas

Las actividades repetitivas, movimientos inadecuados o las malas posturas también pueden desencadenar una neuropatía periférica. Estas actividades causan inflamación en los tendones, músculos y ligamentos, que comprimen las vías por donde pasa el nervio.

La representación más frecuente es el síndrome del túnel del carpo donde hay compresión del nervio cubital en la muñeca. La muñequera elástica funcional Orliman therago es ideal para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano.

La epicondilitis o epitrocleitis en el codo, también conocidas como codo del tenista y del golfista, son otro ejemplo de neuropatía periférica, por compresión del nervio cubital en el codo, al inflamarse los tendones por movimientos repetitivos. Utilizar el brazalete epicondilitis transpirable, durante la actividad deportiva, previene este tipo de neuropatía.

Enfermedades metabólicas y endocrinas

Entre estas enfermedades hay que destacar a la diabetes mellitus como la principal causa de neuropatía periférica por enfermedades en adultos. Entre el 30 y el 66% de los pacientes con diabetes, presentaran algún grado de neuropatía periférica. Puede presentarse con afectación de cualquier tipo de nervio y con variaciones de los síntomas ya presentados.

Otras enfermedades endocrinas como el hipotiroidismo, donde hay acumulación de líquido por una disminución del metabolismo, o la acromegalia con crecimiento excesivo de los huesos y las articulaciones por exceso de hormona de crecimiento, hacen que los nervios queden atrapados o comprimidos.

Enfermedad de los vasos sanguíneos

Las vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos) terminan en endurecimiento y cicatrización de la pared de los vasos, lo que disminuye el flujo de sangre y el aporte de oxígeno en la periferia. Los nervios periféricos se ven afectados al no recibir el aporte adecuado de sangre.

Estas vasculitis pueden producir un trastorno conocido como mononeuritis múltiple o mononeuropatía multifocal, en la cual se ven afectados dos o más nervios aislados en áreas distintas. La diabetes mellitus también altera el aporte de sangre a los nervios.

Enfermedades inmunológicas

Las enfermedades inmunológicas pueden afectar directamente a los nervios o atacar los músculos y huesos cercanos. La estructura de los músculos y los huesos se altera y pueden comprimir o atrapar las fibras nerviosas.

Enfermedades renales

La disminución en la tasa de filtración de los riñones, provoca una acumulación de sustancias tóxicas en la sangre que dañan los nervios periféricos. La mayoría de los pacientes con diálisis presenta polineuropatía periférica.

Cáncer

El crecimiento anormal de un tumor puede comprimir los nervios periféricos. Otra forma en que afecta el cáncer a las fibras nerviosas periféricas es el síndrome paraneoplásico, en donde la respuesta inmunitaria contra el tumor, en ocasiones puede dañar el sistema nervioso periférico.

La neuropatía periférica por la quimioterapia utilizada para tratar el cáncer es la causa más frecuente en pacientes oncológicos y es una de las razones por las cuales los pacientes abandonan el tratamiento.

Infecciones virales o bacterianas

Algunos virus, la mayoría perteneciente al grupo del herpes humano, y bacterias pueden producir un daño considerable en el tejido nervioso. La presentación más popular es la neuralgia posherpética, que ocurre por un daño de los nervios luego de un ataque de culebrilla o herpes zóster.

Toxinas 

Las toxinas presentes en algunos medicamentos o compuestos industriales pueden dañar los nervios y desencadenar una neuropatía periférica.

El consumo excesivo de alcohol es otra causa de neuropatía periférica. Se produce un daño directo sobre el nervio, que en ocasiones es irreversible, además se asocia con un déficit nutricional en donde hay disminución de la vitamina B12, tiamina y ácido fólico, fundamentales para la salud de los nervios.

Cómo se diagnostica la neuropatía periférica

Para el diagnóstico de la neuropatía periférica hace falta una historia clínica completa y un examen físico exhaustivo, además de contar con exámenes de laboratorio, que pueden orientar para encontrar la causa de la afectación de los nervios.

También pueden realizarse otros exámenes para orientarnos sobre la causa y el grado de afectación de la neuropatía periférica; entre ellos tenemos:

  • Las pruebas de velocidad de conducción nerviosa
  • Electromiografía
  • Diagnóstico por imagen: ecografía, tomografías y resonancias
  • Biopsia de nervio
  • Biopsia de piel

Cuál es el tratamiento para la neuropatía periférica

Lo principal es controlar las causas de la neuropatía con el tratamiento adecuado. La segunda finalidad del tratamiento va destinado al cambio de hábitos y estilo de vida: llevar una dieta saludable, hacer ejercicio, evitar malas posturas o movimientos inadecuados y repetitivos, control del peso, evitar la exposición a toxinas, corregir el déficit de vitaminas y disminuir o evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Medicamentos para el dolor

Para el manejo de los síntomas se pueden utilizar analgésicos como antiinflamatorios no esteroideos, para casos leves. Los casos más graves pueden requerir el uso de opiáceos para controlar el dolor.

 Los anticonvulsivantes y antidepresivos han sido utilizados para tratar el dolor neuropático con efectividad, teniendo en cuenta sus efectos secundarios,  como la somnolencia y mareos que pueden afectar el día a día del paciente.

Existen medicamentos de uso tópico como la lidocaína tópica, que pueden ayudar con el manejo de algunas neuropatías periféricas.

Otras alternativas para manejar las neuropatías periféricas

Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, en donde se utilizan los electrodos en la piel para administrar corriente eléctrica suave y mejorar la conducción nerviosa.

En algunos casos es necesario indicar ayudas mecánicas como férulas para las manos o los pies, como la muñequera con férula palmar rígida, que puede ayudar a disminuir el dolor y la discapacidad física, compensando la debilidad muscular o aliviando la compresión del nervio.

El calzado terapéutico – rhuys® además de mejorar alteraciones en la marcha, previene las lesiones en los pies, cuando se ha perdido sensibilidad, a causa de la neuropatía periférica.

Cirugía para la neuropatía

Cuando el tratamiento médico no logra calmar los síntomas, producto de una compresión nerviosa, como por ejemplo el síndrome del túnel del carpo o la presencia de tumores, puede ser necesaria la cirugía para descomprimir el nervio y mejorar la sintomatología.

La cirugía puede servir para reducir el dolor neuropático, al destruir completamente el nervio. Es necesario destacar que la cirugía es válida solo para mononeuropatías; cuando hay afectación difusa de varios nervios, como ocurre en la neuropatía diabética, no está indicada.

 

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Pacientes con osteoporosis ¿Cómo les afecta el sedentarismo por el confinamiento?

Durante el confinamiento por el coronavirus, hemos pasado por largos periodos de inactividad y sedentarismo, lo cual ha impactado la salud de nuestros músculos, articulaciones y huesos. Los pacientes con osteoporosis son de los más afectados durante la cuarentena.

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa, que avanza con el paso de los años. La progresión puede detenerse o ralentizarse, pero los hábitos adquiridos durante el confinamiento probablemente le dieron ventaja a la enfermedad y muchos pacientes han sido afectados durante este tiempo.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es la disminución de la densidad ósea por debajo de las desviaciones estándar normales, en otras palabras, es la pérdida de la consistencia o fuerza del hueso, haciéndolo más débil y propenso a fracturarse que un hueso sano.

El tejido óseo, a través del tiempo, pasa por un proceso de recambio, en donde el hueso viejo es sustituido por hueso nuevo. Cuando esta ecuación de remodelación ósea se altera y existe mayor pérdida que reposición del hueso, aparece la osteoporosis.

¿Cuáles son los síntomas y como sé si ha empeorado?

En la etapa inicial la osteoporosis no suele dar síntomas, incluso en algunos casos, es descubierta cuando se presenta una fractura a causa de un pequeño golpe o una caída menor.

Este periodo largo de inactividad y sedentarismo por el confinamiento, acelera los daños ocasionados por la osteoporosis, pudiendo presentar síntomas como:

  • Dolor de espalda
  • Pérdida de estatura
  • Posición encorvada o joroba.
  • Fragilidad ósea, expresada por fracturas patológicas, que son las que se producen sin ningún traumatismo aparente o por uno incapaz de causar una fractura en un hueso sano.

Estos síntomas pueden ser tratados con la ortesis dorso lumbar dorsotech o el corsé rígido toraco-lumbosacro que mejoran la postura, estabilizan la columna vertebral y alivian el dolor de espalda.

Factores implicados en la disminución de la densidad ósea en personas con osteoporosis

Algunos hábitos pueden acelerar la pérdida de densidad en el hueso y por tanto acelerar la osteoporosis:

  • Consumo excesivo de alcohol
  • Fumar tabaco
  • Bajo peso o IMC bajo
  • Sobrepeso u obesidad
  • Inactividad y sedentarismo
  • Baja exposición solar
  • Dieta baja en calcio y vitamina D

La Vitamina D baja, a causa de la cuarentena

Una dieta rica en calcio y vitamina D es recomendable para disminuir el avance de la osteoporosis. La vitamina D, que contribuye al procesamiento del calcio en los huesos, la obtenemos en su mayoría de la exposición al sol pero también de comidas como pescados, lácteos y huevo.

Debido al confinamiento por el coronavirus, nos vimos obligados a quedarnos en casa, con lo cual la exposición a los rayos ultravioletas del sol disminuyó. Por tanto, la síntesis de vitamina D disminuye y la absorción del calcio en los huesos se hace deficiente, aumentado el daño de la osteoporosis.

A pesar de que el bajo peso corporal es un factor de riesgo para fracturas y algunos estudios incluso consideran el sobrepeso y la obesidad como protectores, hay evidencia que sugiere que la obesidad podría estar asociada a insuficiencia de vitamina D, así como a tener un impacto negativo en la resistencia del hueso, aumentando el riesgo de fracturas.

Complicaciones de la osteoporosis

Entre las complicaciones más graves de la osteoporosis están las fracturas óseas, en especial las de la columna vertebral, muñeca y cadera. Las fracturas de la columna vertebral pueden ocurrir sin traumatismo o caída.

Las vértebras van debilitándose hasta el punto de comprimirse, ocasionando dolores de espalda, disminución de la estatura y la temida hipercifosis lumbar o joroba. La cifosis es el signo más característico de la osteoporosis, producto del aplastamiento progresivo de las vértebras.

Los músculos del dorso pierden fuerza con la edad y la columna empieza a inclinarse hacia adelante, lo que favorece la aparición de nuevas fracturas vertebrales por compresión, aumentando la cifosis progresivamente. La cifosis disminuye el equilibrio y aumenta el riesgo de caídas y fracturas.

Ortesis para osteoporosis

A medida que la osteoporosis avanza y el hueso se hace más débil, las fracturas de la columna vertebral van apareciendo y deformando la postura de los pacientes. En algunos, esta afectación de la postura, lleva a que se hagan dependientes de terceras personas y disminuyan su calidad de vida.

Las ortesis han sido usadas para tratar este tipo de fracturas y mejorar la postura de los pacientes con buenos resultados. El marco de hiper-extensión jewett con adaptación esternal tridimensional y la Ortesis dorsolumbar modular taylor pueden ser usadas para mejorar los síntomas de los pacientes con osteoporosis grave.

Es importante señalar que al comienzo pueden resultar incomodas por las limitaciones del movimiento, pero después de unos días los pacientes evidencian la mejoría en su postura, alivio del dolor, independencia, estatura y calidad de vida.

Ejercicio y actividad física contra la osteoporosis

El ejercicio o la actividad física ayuda a mejorar la densidad mineral del hueso, la marcha, la coordinación, la fuerza muscular, la respuesta de protección y el tiempo de reacción frente a las caídas.

Ejercicios aeróbicos, combinados con ejercicios de resistencia y de carga, han demostrado aumentar la densidad mineral del hueso de la cadera y la columna. Caminar, trotar y hacer pesas, pueden beneficiar a las personas con osteoporosis, sin embargo es importante que consultes a tu médico para saber qué ejercicios son recomendables para ti antes de empezar una rutina.

Evita los ejercicios de alto impacto y que impliquen agacharse o doblarse, ya que pueden favorecer la aparición de fracturas en los huesos debilitados y fracturas por compresión en la columna vertebral.

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Cómo proteger la espalda en la vuelta al deporte tras del confinamiento

Consejos ortopédicos para proteger las articulaciones en la vuelta al deporte tras el confinamiento

 

Cómo proteger la espalda en la vuelta al deporte tras del confinamiento

Practicar deportes y hacer ejercicio físico de forma regular es una de las principales recomendaciones para mantener la salud de nuestro organismo. Y, en este sentido, después del confinamiento por el coronavirus, reiniciar las actividades deportivas es muy conveniente para recuperar la forma física que teníamos antes de la cuarentena.

No obstante, el retorno al deporte después de largos periodos de inactividad siempre representa un mayor riesgo de sufrir lesiones en las articulaciones. Y la mayoría de actividades físicas supone alguna tensión sobre la columna vertebral y la espalda, por lo que debemos tener en cuenta algunos consejos sobre cómo proteger la espalda al volver a hacer deporte.

Consulta con el especialista para evitar lesiones

Si durante la cuarentena sufriste dolores de espalda, sería bueno que consultes con un médico traumatólogo antes de realizar algún deporte. De igual forma, si has tenido cirugías previas, lesiones repetitivas, lesiones que ocasionaron debilidad muscular o lesión de algún nervio de la columna vertebral, también es recomendable que hables con tu médico para evitar lesiones futuras. El especialista te ayudara a conocer cuáles son los mejores ejercicios para evitarlas.

Las lumbalgias, por otra parte, son comunes después de largos periodos sentados o en posturas inadecuadas. Tu médico puede indicarte el uso de recursos como la faja sacrolumbar lumbitron elite para aliviar el dolor y prevenir lesiones por debilidad de la musculatura lumbar.

Regresa al deporte de forma progresiva

En la columna vertebral y los huesos de la pelvis se fijan los grandes músculos del abdomen y los glúteos, constituyendo los músculos del tronco o el core. Durante la actividad física y los deportes, estos músculos ayudan a estabilizar y proteger la columna vertebral al mantenernos de pie.

Después de un largo periodo de inactividad, como el causado por el confinamiento, estos músculos pierden fuerza y se hacen menos flexibles. Nuestro equilibrio y estabilidad será deficiente, con lo cual se aumenta el riesgo de lesionar las articulaciones, en especial en la zona lumbar o parte baja de la espalda.

Reinicia el deporte de forma progresiva: empieza lentamente, con una intensidad leve a moderada. Con el pasar de los días, puedes ir aumentando la intensidad y duración de los ejercicios, a medida que los músculos vayan recuperando la fuerza y flexibilidad necesaria para realizar la actividad deportiva.

Fortalece los músculos de la espalda y el tronco

Fortalecer los músculos del core, que comprenden los músculos abdominales, lumbares, de la pelvis, los glúteos y la musculatura profunda de la espalda, mejora la estabilidad de nuestro cuerpo y previene las lesiones articulares de la espalda.

Estos músculos aportan también mayor eficiencia al realizar los movimientos, ya que son utilizados, por ejemplo, para dar una patada a una pelota, levantar un objeto pesado y para mantenernos de pie.

Algunos ejercicios para el fortalecimiento de los músculos del tronco son:

  • Yoga
  • Pilates
  • Los abdominales
  • Puente
  • Rotaciones de la columna
  • Plancha y planchas laterales

Mantener una columna vertebral sana evitara lesiones en la espalda, por esto es importante que nuestros músculos y ligamentos se mantengan flexibles y fuertes antes de hacer deporte.

Mantén una postura correcta

La mayoría de las veces, la dorsalgia o dolor de espalda está ocasionada por problemas posturales al momento de realizar el deporte, el uso de la espaldera transpirable puede ayudarte a corregir la postura, recordando que no debe ser usada por más de 4 horas al día.

Tomar conciencia de tu postura y mejorarla a lo largo del entrenamiento disminuirá los dolores y las lesiones de las articulaciones de la espalda, que se presentan al momento de realizar el deporte. Llevar una postura erguida, evitando la postura encorvada, disminuirá estas afecciones.

Al fortalecer la musculatura del tronco, indirectamente, estamos ayudando a mejorar la postura, lo cual ratifica la importancia del fortalecimiento estos músculos.

Disminuye el impacto sobre la espalda

Utiliza el calzado adecuado que ayude a reducir el impacto producido por el choque de nuestro pie contra el suelo, ya que este suele ser devuelto con la misma intensidad con la que golpeamos el piso hacia nuestra columna.  Esto puede favorecer la aparición de lesiones en las articulaciones de la columna vertebral, utilizar el calzado adecuado e incluir la plantilla deportiva con descarga en talón y metatarsos disminuye este impacto y favorece la estabilidad de nuestro cuerpo.

Al correr o trotar sobre suelos duros, como el asfalto, el impacto en nuestra columna es mayor por lo que es recomendable que durante los primeros días realicemos las actividades deportivas en suelos acolchados o blandos, como la grama, para disminuir la fuerza del impacto sobre nuestra espalda.

Calienta y estira tus músculos antes de empezar

Antes de retornar a cualquier deporte es necesario realizar calentamiento y estiramiento de los músculos y ligamentos. Caminar es una buena opción, que ayudará aumentar el flujo de sangre a los músculos y ligamentos de tu espalda.

Al finalizar la actividad deportiva, también debes estirar tus músculos y ligamentos, y recuerda no parar de golpe el deporte, sino ir bajando la intensidad poco a poco hasta estar en reposo.

 

Consejos ortopédicos para proteger las articulaciones en la vuelta al deporte tras el confinamiento

Consejos ortopédicos para proteger las articulaciones en la vuelta al deporte tras el confinamiento

Durante estos días de confinamiento probablemente hayas subido un poco de peso o tu masa muscular se haya disminuido, o incluso una combinación de ambas. Por tanto las condiciones físicas que tenías antes de la cuarentena, no serán las mismas que tienes actualmente.

Al volver al deporte, luego de la cuarentena por el coronavirus, debemos tener especial cuidado en proteger nuestras articulaciones, que suelen ser las más afectadas luego de largos periodos de inactividad, en especial las del pie y del tobillo, que reciben el mayor impacto de energía, al sostener nuestro cuerpo en bipedestación.

Por esta razón, hoy te traemos algunas recomendaciones ortopédicas para proteger las articulaciones del pie y el tobillo a la hora de retornar tus actividades deportivas tras el confinamiento.

Consejos para proteger nuestras articulaciones en la vuelta al deporte

Nuestras rutinas de entrenamiento cambiaron a causa del COVID-19 y, ahora que ha llegado el momento de retomar los deportes, nuestras articulaciones están en peligro de sufrir lesiones, que pueden prolongar nuestro tiempo alejados de las actividades deportivas.

Los errores en el entrenamiento representan el 60% de las causas  de las lesiones por deportes. Y es que, después de tantos días de sedentarismo, es preciso que tengas mucho cuidado y sigas los siguientes consejos para proteger tus articulaciones:

  1. El retorno de las actividades deportivas debe hacerse de forma progresiva, teniendo en cuenta que nos tomará entre 1 y 2 meses recuperar la forma física que teníamos antes del confinamiento. Tener paciencia es fundamental para evitar las lesiones articulares.
  2. Si tienes lesiones previas, como esguinces o postoperatorios de fracturas, antes de reiniciar la actividad deportiva, deberías consultar con un médico  o un especialista en deporte. En caso de lesiones en el  tobillo, podrían recomendarte utilizar tobilleras que estabilizan la articulación como la Tobillera estabilizadora con cordones tobiplus.
  3. No pretendas realizar todo el ejercicio  que no hiciste durante la cuarentena el primer día. Incluso si realizaste actividad física en tu casa, tu cuerpo necesita un tiempo razonable para adaptarse nuevamente a las condiciones del exterior, por supuesto teniendo en cuenta también tu condición física, estado de salud y edad.
  4. No le exijas en exceso a tu cuerpo, lo ideal es empezar con ejercicios suaves. Caminar de 30 minutos a una hora de forma continua o en series de 10 minutos para evitar la sobrecarga es un buen comienzo. La frecuencia, duración e intensidad del deporte se irá aumentando progresivamente.
  5. Siempre realizar el calentamiento adecuado: este incluye estiramientos antes y después de la actividad física. También recuerda que no debemos parar el ejercicio de forma brusca, lo ideal es bajar la intensidad paulatinamente.
  6. Hacer deportes en suelos blandos ayuda a disminuir el impacto de energía que reciben nuestras articulaciones. La Plantilla deportiva con descarga en talón y metatarsos también ayuda a disminuir el impacto del choque del pie contra el suelo, además de brindar estabilidad y mejorar el equilibrio durante la práctica deportiva.
  7. Utilizar el calzado adecuado para hacer deporte evita que suframos caídas o tengamos sobrecargas, que puedan lesionar nuestras articulaciones.

Otras recomendaciones para iniciar los deportes tras el confinamiento

Es importante mantener una alimentación balanceada, que brinde los nutrientes necesarios para desempeñar la actividad deportiva correctamente. Los aportes de colágenos son beneficiosos para nuestras articulaciones, los encontramos en alimentos como carnes, pescado y gelatina.

La mayor composición de nuestras articulaciones es agua, por lo que mantenernos bien hidratados durante el deporte es fundamental para protegerlas del desgaste.

Nuestras articulaciones necesitan recuperarse después de la actividad física, por eso es necesario darles el reposo y descanso adecuado después de hacer deporte.

¿Puedo sufrir lesiones en pies y tobillos al practicar deporte?

Entre las lesiones articulares más frecuentes están las del tobillo y del pie. Los esguinces, torceduras, desgarros ligamentosos y la fascitis plantar son las más frecuentes en los deportistas.

Recordemos que estas estructuras, junto con las rodillas, soportan todo el peso de nuestro cuerpo al estar de pie. Las lesiones por sobrecarga, caídas o torceduras suelen afectar principalmente el tobillo, siendo el esguince el más temido y frecuente entre los deportistas.

Los esguinces de tobillos en su mayoría se suelen recuperar completamente, sin embargo, entre el 20 y 40% de los pacientes tendrán repercusiones crónicas.  Utilizar una ortesis para el tobillo como la Tobillera elástica funcional orliman therago previene de que  se presenten estas repercusiones.

La fascia plantar es la encargada de recibir el impacto al momento de caminar o correr. Cuando se lesiona, se caracteriza por presentar un dolor agudo en la zona interna del talón y se denomina fascitis plantar. Los deportistas con fascitis plantar leve presentarán dolor durante la mañana o después de hacer deporte.

Si no se toman las medidas necesarias el problema se va agravando, hasta el punto de limitar la vida normal de la persona. Si tu médico te diagnostica con esta patología, probablemente indique la utilización de una Ortesis para la fascitis plantar que te ayudará a aliviar los síntomas y volver a realizar tu actividad deportiva con normalidad.

En definitiva, el riesgo de lesiones ortopédicas aumenta, tras un periodo extenso de reducción de la actividad física como el que hemos vivido debido a la crisis causada con el coronavirus, pero siguiendo las pautas que te hemos contado, podrás recuperar tu forma física sin miedo a lesionarte.

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Lesiones traumatológicas en personas mayores tras el confinamiento ¿Cómo evitarlas?

Lesiones traumatológicas en personas mayores tras el confinamiento ¿Cómo evitarlas?

La desescalada ha comenzado y nuestros adultos mayores ya pueden salir a caminar, ir a la plaza y, en algunos lugares, a una terraza. Por esto es importante que sigan algunos consejos traumatológicos para evitar caídas y posibles lesiones traumatológicas en personas mayores.

Y es que, durante la cuarentena, a menos que hayan mantenido una rutina de ejercicios diaria, es muy probable que las personas mayores hayan perdido masa muscular por la falta de movimiento. Esto los hace más propensos a caerse y sufrir lesiones traumatológicas.

Cambios osteomusculares en los adultos mayores

A medida que nos hacemos mayores, el intestino va perdiendo la capacidad de absorber calcio de los alimentos y vitamina D, necesaria para usar el calcio. Como consecuencia, nuestros huesos se hacen menos densos y más frágiles, en especial, el fémur en el muslo, radio y cúbito en la muñeca y los huesos de la columna vertebral.

Otro cambio notable es el adelgazamiento del cartílago que reviste las articulaciones, provocado por los años de movimiento. En consecuencia el movimiento de la articulación puede ser más limitado que cuando éramos jóvenes.

Los ligamentos (que son estructuras de unión de las articulaciones) y los tendones (que unen los músculos con los huesos) se vuelven menos elásticos, lo que aumenta la rigidez de las articulaciones, favoreciendo la aparición  de desgarros musculares o rotura de los ligamentos.

Durante los periodos de inactividad, como el del confinamiento, las personas mayores pierden masa muscular y fuerza mucho más rápido que las personas jóvenes. Y el proceso de recuperación de esta masa muscular es mucho más lento.

El cuidado de los mayores empieza en el hogar

La mayoría de las caídas y los traumatismos, en las personas mayores, ocurren dentro del hogar. Ahora que volveremos al trabajo, probablemente los mayores se quedaran solos, por esto es importante tomar algunas medidas para disminuir los riesgos de caída en la casa como:

  • Mantener una buena iluminación en la casa.
  • Si hay escaleras en la casa, se puede instalar barandillas a ambos lados y asegurarse de contar con interruptor para encender las luces al principio y al final de la escalera.
  • Tener una lámpara o un interruptor cerca de la cama que pueda encender antes de levantarse.
  • Evitar dejar objetos u obstáculos en el suelo, que puedan causar la caída de la persona mayor.
  • Procure utilizar ceras antiderrapantes para el piso.
  • No deje superficies mojadas que puedan hacer que el adulto mayor se resbale.

¿Cómo disminuir el riesgo de fractura en personas mayores?

Las siguientes son algunas medidas de prevención que es conveniente adoptar:

  • Llevar una dieta balanceada, rica en calcio. Los suplementos de vitamina D y calcio pueden ayudar a prevenir el avance de la osteoporosis.
  • Realizar ejercicio moderado pero constante; lo ideal es que sea indicado por el médico.
  • Usar calzado adecuado con suela antiderrapante; se puede utilizar la plantilla biomecánica personalizada para reducir el dolor articular y aumentar el equilibrio al caminar o hacer ejercicio.
  • Utilizar un bastón o andadera si es necesario.
  • Al levantarse deben hacerlo despacio y no con un solo movimiento. Si están sentados, deben levantarse apoyando los brazos y quedarse unos segundos de pie y si no hay mareo comenzar a caminar. Si se están acostados, primero sentarse de lado apoyando una mano sobre la cama y esperar unos segundos antes de levantarse.

Si un adulto mayor ha caído es importante valorar el estado de consciencia, si está sangrando o ha sufrido golpes en la cabeza o columna. Si es así, es conveniente evitar que se levante,  llamar a una ambulancia para trasladarlo a un hospital y que sea evaluado por el traumatólogo.

Fracturas en adultos mayores 

A pesar de que la fractura de cadera es la más temida, la que ocurre con mayor frecuencia es la fractura de muñeca, por la tendencia de apoyar la mano al momento de una caída. En ese caso probablemente sea necesario usar una  muñequera inmovilizadora con férula palmar ambidiestra para inmovilizar la muñeca durante la recuperación.

La fractura de cadera ocurre por la ruptura de la cabeza del fémur, que es el hueso que está en el muslo. La mayoría de estos pacientes amerita hospitalización y cirugía. Probablemente necesiten usar producto ortopédico como  ortesis estabilizadora de cadera con abducción  para que la recuperación sea más rápida y favorable.

La fractura puede presentarse en cualquier momento, cuando camina o al momento de levantarse de la cama, incluso la fractura puede provocar la caída y no la caída ser la causa de la factura, esto por el daño ocasionado por la osteoporosis, que provoca que el hueso se fracture antes de la caída.

Las mujeres postmenopáusicas tienen mayor probabilidad de presentar fractura de cadera, debido a la disminución del estrógeno, que favorece la aparición de osteoporosis. En la mayoría de los casos se considera una fractura patológica, ya que se produce a causa de caídas o traumatismos, que en una persona sana no ocasionan más que un pequeño moretón.

El 60% de las personas mayores que sufren una fractura tienen riesgo de desarrollar alguna limitación que les impedirá realizar sus actividades cotidianas, quedando incapacitados para el trabajo y en ocasiones postrados en una cama. Siguiendo los consejos traumatológicos para mayores podemos evitar que esto suceda y permitir que las personas de la tercera edad sean autosuficientes.

 

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¿Cómo evitar lesiones traumatológicas tras el confinamiento? Consejos para padres con niños

Después de dos meses de cuarentena con los niños en casa, a causa del coronavirus, llega la fase 1 para iniciar el fin del confinamiento, y los niños podrán salir a jugar, saltar y correr en las calles y plazas cercanas a sus domicilios con uno de sus padres, que debe estar atento de la actividad del pequeño.

Probablemente tu hijo subió de peso y perdió masa muscular, a causa de la disminución de actividad física durante el confinamiento. Por esto los padres con niños deben prestar mucha atención y seguir algunos consejos , para evitar lesiones traumatológicas en nuestros pequeños durante el inicio de la actividad física.

Consejos para ayudar a padres con niños a que retomen la actividad física

La actividad física en los niños es importante para que su musculatura y huesos se desarrollen fuertes y sanos. Sin embargo, después de largos periodos de inactividad, es importante seguir algunas recomendaciones para evitar lesiones traumatológicas en los niños al reanudar las actividades comunes:

  • Usar calzado adecuado que amortigüe y absorba el impacto de la actividad física para evitar lesiones.
  • Hacer calentamiento y estiramiento previo, así preparamos las articulaciones y los músculos para el ejercicio.
  • Asegurar una buena hidratación del niño antes, durante y después de la actividad física. Esto evitara mareos y calambres que puedan desencadenar caídas y lesiones traumatológicas.
  • Realizar ejercicios junto a ellos. Así no solo lo guiaras con los movimientos correctos, también fomentaras la buena relación familiar y motivarás a tu hijo dándole el ejemplo.
  • En la medida de lo posible, es conveniente que los niños jueguen y corran sobre superficies blandas que disminuyen el impacto, como el engramado.
  • Estar pendiente de que el niño no exceda sus capacidades, ya que el ejercicio excesivo es peligroso y favorece la aparición de lesiones musculares y articulares. Los descansos entre actividades son beneficiosos para el niño.
  • Mantener una alimentación balanceada que aporte los nutrientes necesarios para su organismo al momento de realizar deporte, por ejemplo, asegurar el correcto aporte de calcio que favorece el fortalecimiento de los huesos.

 

Visitas al parque o plazas infantiles

Con el fin del confinamiento los niños probablemente querrán ir a las plazas o a los parques a jugar, pero antes de permitir que los niños jueguen libremente en estos sitios, es importante que los padres con niños se familiaricen con las distintas zonas de juego.

Es conveniente, por ejemplo, evaluar los riesgos que pueden existir en algunos sectores, como la presencia de vidrios o elementos peligrosos en el suelo o en las instalaciones y que no existan desniveles u obstáculos en el suelo que puedan afectar la seguridad del niño.

Hay que enseñar a los niños cuál es el comportamiento adecuado en el parque, para evitar lesiones, tanto de ellos como de otros niños. Los padres con niños deben estar pendientes de:

  • Que los niños jueguen en instalaciones adecuadas para su edad.
  • Que las instalaciones se encuentren en buen estado.
  • Que los niños no se empujen o forcejeen al momento de jugar en las estructuras para trepar, en los toboganes, sube y baja, columpios y otras instalaciones recreativas.
  • Que no usen las instalaciones cuando se encuentran mojadas, ya que son resbaladizas.
  • Que los niños utilicen la protección adecuada para cada actividad deportiva específica, como el uso de casco, codera y rodillera para patinar o andar en bicicleta. La rodillera acolchada es una excelente opción para proteger las rodillas.

Traumatismos en los niños

La vigilancia y el uso responsable de las instalaciones disminuyen el riesgo de que los niños sufran lesiones al momento de jugar, correr y saltar. Sin embargo, hay situaciones que se escapan de nuestras manos, como accidentes de tránsito o en actividades deportivas, en las cuales pueden presentar lesiones traumatológicas que ameriten tratamiento o dispositivo ortésicos adaptados a su tamaño.

De hecho, los traumatismos son la primera causa de mortalidad en los niños mayores de 1 año, además de ser una de las causas más importantes de incapacidad permanente. La causa más frecuente de los traumatismos son las caídas, accidentes de tránsito o deportivos.

Se estima que el 42% de los niños y el 27% de las niñas, entre 0 y 16 años, sufrirán al menos una fractura. Con un pico máximo a los 15 años para los niños y a los 12 años para las niñas.

¿Cómo identificar una fractura y cómo nos ayuda la ortopedia?

Existen algunas señales que indican la presencia de fractura, como dolor intenso, hematoma o sangrado, deformidad e incapacidad para movilizar un miembro. Ante la presencia de cualquiera de estos signos, debes acudir a urgencias lo antes posible para que el niño sea evaluado por el traumatólogo infantil.

En ocasiones puede tratarse de lesiones leves o puede ser una fractura que necesite cirugía, de una u otra forma el niño deberá guardar reposo y usar productos de ortesis para recuperarse y volver a sus actividades normales. Dependiendo del lugar de la lesión su ortopedista infantil indicará:

Estos son solo algunos de los productos que puede indicar el traumatólogo después de un traumatismo, pero si quieres conocer la lista completa puedes descargar nuestro catálogo de productos pediátricos.