Biomateriales. Crecimiento en cirugía ortopédica y traumatología

Los medicamentos pueden aliviar el dolor y mejorar la función de algunas enfermedades músculo-esqueléticas. Pero otras patologías, como fracturas, artrosis, osteoporosis, tumores, metástasis óseas, entre otras, pueden necesitar intervención quirúrgica y la implantación de biomateriales sintéticos o naturales.

¿Qué son los biomateriales?

Los biomateriales son sustancias aisladas o una combinación de sustancias, que pueden interactuar o ser implantadas en organismos vivos. El objetivo es reproducir la función de los tejidos vivos en los sistemas biológicos, de forma segura, mecánicamente funcional y fisiológicamente aceptable.

Estas sustancias se implantan en procedimientos diagnósticos o terapéuticos, ya sea de forma temporal o permanente.

Cuando son implantados en el cuerpo, tratan de restaurar un defecto existente y en algunos casos conseguir la regeneración tisular.

Características de un biomaterial ideal

Para poder ser implantados los biomateriales deben cumplir ciertas características como:

  • Ser biocompatibles, es decir, que el organismo receptor los acepté y no desarrolle mecanismos de rechazo.
  • Esterilizables, el material debe soportar los métodos de esterilización, sin tener interacción ni afectarse.
  • No ser tóxicos, ni cancerígenos.
  • Resistentes a la corrosión.
  • Ser químicamente estables o biodegradables en productos no tóxicos.
  • Tener una resistencia y propiedades mecánicas, así como características superficiales, tiempo de fatiga y peso apropiados.
  • Tener una adecuada forma, tamaño y diseño.
  • Bajo costo, fabricación reproducible y que se puedan producir a gran escala.

Clasificación de los biomateriales

Según su origen

  • Materiales biológicos
  • Tejidos blandos: piel, tendón, pericardio.
  • Tejidos duros: hueso, dentina.
  • Materiales sintéticos
  • Polímeros, al tener propiedades cercanas a los tejidos vivos, son los materiales más usados en implantes e ingeniería de tejidos.
  • Metales (acero, Ti, Ti aleaciones, Cr-Co, Ta) poseen buenas propiedades mecánicas. Ampliamente utilizados en prótesis ortopédicas.
  • Cerámicas (alúmina, hidroxiapatita, fosfato tricálcico, etc.) son químicamente inertes y estables. Utilizados en prótesis óseas y válvulas del corazón.
  • Materiales compuestos (composites) se usan en todos los campos de la bioingeniería y sus propiedades dependen de los elementos que los constituyen.

Según su respuesta biológica

  • Biotolerados o biocompatibles. Son encapsulados por una capa de tejido conjuntivo fibroso al ser implantados. La biocompatibilidad es la capacidad que tiene un material de generar una respuesta específica en el huésped, que le permita desarrollar sus funciones. Contrario de lo que se piensa, la biocompatibilidad no busca evitar la generación de una respuesta; de hecho, muchas veces, es necesaria la reacción para cumplir su función. Lo que sí se busca es que esta respuesta sea acorde a la función del material y no genere rechazo.
  • Bioinertes. No producen ninguna reacción en el organismo. Se recubren de una capa de óxido estable que presenta contacto directo con el hueso, sin provocar ninguna reacción y sin inhibir la osteogénesis.
  • Bioactivos. Producen una reacción en los tejidos. Con el hueso, establecen un enlace químico directo, gracias a su capacidad para fijar proteínas inductoras en su superficie.

Según su generación

Esta clasificación nace de acuerdo a la evolución en la investigación de los biomateriales.

  • Primera generación: Materiales bioinertes.
  • Segunda generación: Materiales bioactivos y biodegradables.
  • Tercera generación: Materiales diseñados para estimular respuestas celulares específicas a nivel molecular. Son los desarrollados por la ingeniería tisular.

La ingeniería de tejidos se basa en tres elementos:

  1. Soportes o andamios (Scafforts): pueden ser metales, cerámicas o polímeros.
  2. Generación de señales biológicas, químicas, mecánicas o eléctricas.
  3. Células madres mesenquimales, de la médula ósea o tejido adiposo. Últimamente se han estudiado las derivadas del líquido amniótico, con resultados alentadores en animales.
  • Cuarta generación: Materiales con capacidad de estimular células específicas, para ayudar al cuerpo a curar y reparar sus propios tejidos de forma natural siguiendo procesos fisiológicos. También son conocidos como biomateriales inteligentes.

¿Para qué se usan los biomateriales en cirugía ortopédica y traumatología?

El uso de biomateriales en cirugía ortopédica se centra en cinco aplicaciones principales:

  1. Cirugía reconstructiva de las articulaciones.
  2. Implantes espinales.
  3. Productos ortobiológicos.
  4. Tratamiento de neoplasia, metástasis e infecciones óseas.
  5. Implante para el tratamiento de las fracturas.

El éxito de los biomateriales va a depender de la interconexión de diversos factores dependientes del cirujano, del paciente y del propio biomaterial. El cirujano debe proveer unas condiciones locales adecuadas para conseguir buenos resultados. Estas son un lecho sin contaminación, viable, vascularizado y una buena estabilización del defecto óseo.

Crecimiento de la cirugía ortopédica y traumatología en biomateriales

La prótesis más antigua del mundo data de entre 1000 a 600 años a.C. Se trata de un hallux artificial de cuero y madera, encontrado en el pie de una momia egipcia. Desde entonces, hemos evolucionado a prótesis más sofisticadas como la rodilla monocéntrica con freno de carga o la rodilla policéntrica de 4 ejes

En otra momia de unos 3000 años, se halló un clavo de hierro de 23 cm de longitud, fijado con resina al hueso de la rodilla, para conseguir una artrodesis de la misma. Actualmente existen alrededor de 2700 tipos de dispositivos médicos considerados como biomaterial.

Autoinjerto para la reconstrucción del hueso

La técnica más utilizada actualmente para la reconstrucción de hueso es el autoinjerto, el cual consiste en tomar tejido óseo de otra zona del mismo paciente, que puede ser del mismo hueso o de un hueso distinto.

Alguna de las desventajas de este procedimiento es el sacrificio de la zona dadora de hueso, lo que puede ocasionar trastornos en el paciente. Otra desventaja es la disponibilidad limitada, en caso de que se necesite una gran cantidad de hueso para injertar.

Otra técnica utilizada es el aloinjerto, en donde se toma hueso de una persona fallecida. El inconveniente, es la posible transmisión de enfermedades por parte del donante. Debido a estos contratiempos surgen los biomateriales sintéticos para contrarrestar estas desventajas.

Avances en regeneración ósea

Transportadores para los factores de crecimiento

Hasta el momento se han descrito 4 tipos de transportadores para el factor de crecimiento: Materiales inorgánicos, polímeros sintéticos, polímeros naturales (colágeno tipo 1, fibrina, etcétera) y compuestos (composites) de los materiales anteriores. También se ha utilizado el aloinjerto para la liberación de factores osteogénicos.

Actualmente se está trabajando en la obtención de materiales artificiales, sintéticos o biológicos, desnaturalizados que puedan sustituir al hueso.  Una fractura cerrada, podría evitar convertirse en abierta, con el desarrollo de transportadores inyectables.

Terapia celular

Para que se produzca la reparación del hueso es necesaria la presencia de células osteocompetentes. El enfoque clínico actual que se maneja para la liberación de células directamente en el lugar de reparación incluye el uso de médula ósea aspirada desde la cresta ilíaca, que además aporta factores de crecimiento.

A pesar de ser un procedimiento mínimamente invasivo y con buenos resultados, la concentración y la calidad de las células suministradas en la zona receptora puede variar significativamente. Factores individuales, como la edad, el sitio de obtención y la técnica empleada, contribuyen con esta variación.

Una alternativa es el uso de concentrado de aspirado de médula ósea, sin embargo, existen controversias respecto al control de calidad y el número necesario de células progenitoras adecuadas para la reparación ósea.

Ingeniería tisular aplicada a la reparación ósea

La ingeniería del tejido óseo combina células osteocompetentes, difundidas sobre andamios biocompatibles, tridimensionales, con factores de crecimiento, para generar hueso nuevo.

Actualmente, existen injertos compuestos en forma de andamio, sembrados de aspirado de médula ósea o factores de crecimiento, que son usados como alternativa al injerto autólogo. Esta es una ciencia nueva, que aún necesita resolver problemas relacionados con la eficacia, seguridad y costos.

Terapia genética

La terapia genética, una rama de la ingeniería tisular, busca desarrollar la posibilidad de estimular la producción de factores de crecimiento, a través de la activación del ADN.

La transferencia genética se haría utilizando un virus como vector o vectores no víricos, por medio de estrategias in vivo y ex vivo. Ha dado resultados prometedores en estudios con animales, sin embargo, la seguridad biológica, su eficacia real y los costos, deben ser aclarados antes de aplicarse en humanos.

Dónde nos encontramos en el desarrollo de biomateriales

En el campo de los biomateriales se observa una evolución continua y, gracias a la tecnología, se pueden crear soluciones que imitan las características biológicas y materiales del tejido a sustituir.

De igual forma, la creación de estructuras 3D permite la elaboración de implantes personalizados, con estructuras mecánicas y biológicamente complejas que puedan conducir e inducir la regeneración y curación intrínseca propia del organismo.

Futuro de la regeneración ósea

Las opciones de tratamiento actuales de diferentes patologías osteoarticulares se encuentran en desarrollo y se están abriendo nuevas direcciones en el campo de la regeneración ósea con enfoques mecánicos y biológicos, poniendo mayor atención en los andamios y las señales.

El desarrollo de nuevos métodos de estudio, como por ejemplo la nanotecnología, permite evaluar las propiedades mecánicas del hueso regenerado a nivel microscópico, lo que ha permitido desarrollar e investigar nuevas terapias como adyuvantes o alternativas a los mecanismos tradicionales de regeneración ósea.

Los conocimientos a nivel celular y molecular sobre el proceso de regeneración ósea han mejorado mucho en los últimos años y continúan avanzando las investigaciones en este campo.

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¿Conoces la terapia funcional aplicada a la ortopedia? Ortesis funcionales terapéuticas

Rehabilitación física y funcional, terapia física o terapia funcional es aquella que pretende restablecer el funcionamiento óptimo o compensar la pérdida funcional, así como prevenir o ralentizar el deterioro funcional de una parte del cuerpo, buscando mejorar la calidad de vida de una persona. 

La terapia funcional en la ortopediaes utilizada en personas que se encuentran en un proceso de recuperación, luego de una lesión, enfermedad o acto quirúrgico.  

¿Qué hace la terapia funcional o física? 

Con ella se busca desarrollar la fuerza, flexibilidad, resistencia y a la vez mejorar el aprendizaje de la biomecánica apropiada para conservar la postura adecuada y prevenir futuras lesiones. 

También ayuda a devolver la movilidad, libertad y la independencia de la persona afectada. El proceso puede ser lento, pero con la ayuda de un buen terapeuta y las herramientas ortopédicas adecuadas, se lograrán cumplir los objetivos en un menor tiempo. 

¿En qué consiste la terapia funcional?  

Las terapias funcionales pueden incluir diferentes tratamientos, de acuerdo a la lesión que la persona presenta. Entre las opciones disponibles podemos nombrar las siguientes: 

Terapia funcional manual 

Esta abarca la manipulación y la movilización de los músculos, con lo cual se busca recuperar la movilidad de las articulaciones rígidas y aliviar el dolor. Para apoyar la terapia física manual pueden utilizarse las ortesis funcionales para dar soporte y disminuir el dolor muscular. 

Estimulación eléctrica  

También conocida como electro neuroestimulación transcutánea (TENS). Esta libera una corriente eléctrica, no dolorosa, a través de la piel del paciente hasta los nervios específicos. Esta corriente mejora la movilidad, alivia la rigidez y el dolor.  

Terapia con frío

Aplicar frío en el área lesionada ayuda a estrechar los vasos sanguíneos, de esta forma se previene que la sangre se acumule en la zona de la lesión y cause inflamación e hinchazón que retrase la sanación.  

Se debe aplicar dentro de las primeras 72 horas, para reducir el daño del tejido secundario y aliviar el dolor. Se puede aplicar varias veces al día, en un máximo de 20 minutos por hora, para evitar que se congele y se dañe la piel. 

Terapia con calor 

Por su parte el calor ayuda a tratar los dolores musculares y aflojar áreas tensas o adoloridas antes de la actividad física. El calor trae sangre a la zona al dilatar los vasos sanguíneos, con lo cual se suministran los nutrientes necesarios para sanar el tejido. También incrementa la flexibilidad de los tendones y los músculos. 

Hidroterapia 

La hidroterapia se usa para casos donde hay deterioro de la movilidad o debilidad, mejora el dolor, la flexibilidad y la coordinación. Además trae otros beneficios como: 

  • Favorece la circulación sanguínea. 
  • Relaja los músculos. 
  • Disminuye las contracturas musculares. 
  • Reduce el impacto de los movimientos articulares. 
  • Permite aumentar la fuerza muscular. 

Estos son solo algunos beneficios, pero tiene otras ventajas como relajación mental, disminución de la ansiedad y miedo a la terapia, por esto es una excelente opción de terapia funcional para la rehabilitación. 

Ejercicio terapéutico 

El ejercicio se podría considerar como la base de la terapia funcional y con él se consigue mejorar la fuerza, el equilibrio y la coordinación. Permite incrementar la flexibilidad, tonificar los músculos, aliviar la rigidez, la fatiga y el dolor. 

Las ortesis funcionales pueden ser utilizadas durante los ejercicios terapéuticos. Dependiendo de la parte del cuerpo tratada se podrá usar una determinada ortesis. 

Ortesis funcionales para rehabilitación física 

Este tipo de ortesis incorporan una parte elástica que permite el movimiento de los miembros y las partes del cuerpo tratadas. Brindan soporte y compresión muscular, también reducen la hinchazón y el edema del músculo lesionado. 

Están indicadas en casos de distensión o contusión muscular, desgarros o rotura de fibras musculares, irritación postraumática o postquirúrgica y en caso de lesiones de ligamentos o nervios. Al permitir los movimientos pueden ser utilizadas durante la terapia funcional o física, para dar soporte a los músculos durante la terapia. 

¿Qué ortesis funcional debo usar? 

Dependiendo del lugar de la lesión, la enfermedad o la parte del cuerpo tratada, su médico ortopedista le indicará una de las siguientes ortesis:  

Ortesis funcionales para miembro superior: 

Las lesiones en miembro superior se presentan, en su mayoría, en las articulaciones. Para hombros está disponible hombrera elástica funcional orliman therago. 

En el caso del codo para tratar epicondilitis, epitrocleitis y otras afecciones del codo, puede utilizarse la codera elástica funcional orliman therago. 

Para la muñeca la muñequera elástica funcional orliman therago es ideal para la recuperación funcional de esta articulación. 

Ortesis funcionales para miembro inferior: 

En caso de desgarros o contusiones musculares del muslo o la pantorrilla la muslera elástica funcional orliman therago  y la pantorrillera elástica funcional orliman therago ayudan a la recuperación de los músculos. 

Para la rodilla existen dos modalidades rodillera elástica funcional con articulaciones orliman therago y rodillera elástica funcional con flejes orliman therago que dependiendo del tipo de patología su médico indicará una u otra.   

Para finalizar la tobillera elástica funcional orliman therago le da soporte a la articulación del tobillo acelerando su recuperación funcional. 

Epicondilitis y epitrocleitis: Cómo prevenir el codo de tenista y golfista

Después de varios días de entrenamiento o un día de trabajo forzado, comienzas a presentar dolor en el codo, no prestas atención y sigues con tu rutina… El dolor se intensifica e incluso comienza a irradiarse al brazo y antebrazo. Si tienes estos síntomas, probablemente se trate de una epicondilitis o epitrocleitis.

Si no te son familiares estos términos, quizás los conozcas con el nombre de codo de tenista o codo del golfista. Las personas que practican estos deportes de forma recreativa, son las que desarrollan esta enfermedad con más frecuencia, sin embargo, también puede presentarse en otros oficios o profesiones.

¿Qué es la epicondilitis o codo de tenista?

En la cara externa del codo existe una protuberancia ósea llamada epicóndilo lateral; allí se insertan los tendones de los músculos encargados de flexionar y extender la muñeca. Cuando estos tendones se inflaman, se produce el llamado codo del tenista o epicondilitis lateral.

¿Qué es la epitrocleitis o codo de golfista?

Así como existe el epicóndilo lateral, también existe un epicóndilo medial que está en la cara interna del codo, también llamado epitróclea. Allí se insertan otros tendones de músculos del antebrazo. En la epitrocleitis, epicondilitis medial o codo del golfista, se inflaman estos tendones.

Causa de la epicondilitis

La epicondilitis, tanto medial como lateral, se presenta en la mayoría de los casos por microtraumatismos constantes, al realizar actividades repetitivas que involucren el codo. También se pueden presentar tras un golpe directo contra el codo, que pueda lesionar los tendones.

Las malas posturas, el uso de herramientas inadecuadas o una mala técnica someten a los tendones a sobrecargas, que terminan ocasionando daños e inflamación en los puntos de unión con el hueso. Esta inflamación produce dolor y puede presionar los nervios aledaños, ocasionando neuropatías periféricas.

¿Cuáles son los síntomas?

  • Dependiendo del tendón afectado, el dolor se puede presentar en la cara interna o en la cara externa del codo.
  • El dolor mejora con el reposo y se presenta al presionar el tendón afectado.
  • Sensación de hormigueo o adormecimiento en antebrazo y mano.
  • Disminución de la fuerza de agarre.
  • Dolor al levantar objetos con la palma de la mano hacia abajo.

A quién afecta el codo del tenista y del golfista

Se estima que entre el 1 y el 3% de los adultos presenta epicondilitis anualmente, representando la enfermedad más frecuente del codo, generalmente en el brazo dominante. La epitrocleitis por su parte, no es tan frecuente, representando solo el 10 al 20% de los casos de epicondilitis.

Epicondilitis lateral o codo de tenista

La mayoría de los afectados con codo de tenista practica este deporte de forma recreativa y utiliza una mala técnica o una raqueta inadecuada, lo que ocasiona una contracción inapropiada del músculo al golpear la pelota de revés.

Los trabajadores que manejan herramientas pesadas o realizan tareas repetitivas de agarre o alzada, como carpinteros, electricistas, fontaneros o trabajos con uso prolongado del ratón de la PC, también son propensos a padecer la epicondilitis.

Epitrocleitis o codo de golfista

La epitrocleitis se presenta en su mayoría en atletas, como lanzadores de béisbol, jabalina, golfistas, jugadores de bolos, levantadores de pesas e incluso en deportistas de raqueta.

Pero también puede presentarse en distintas profesiones, al igual que a epicondilitis, como carpinteros, albañiles, electricistas, que realizan sobrecarga repetitiva de los músculos flexores de la muñeca.

¿Cómo prevenir la epicondilitis?

Si quieres evitar la epicondilitis o epitrocleitis sigue estos consejos:

  • Asegúrate de utilizar los instrumentos adecuados para realizar la actividad deportiva: raqueta de tenis, palos de golf, bates de béisbol, etcétera.
  • Realiza calentamiento y estiramiento de los músculos extensores y flexores de la muñeca y la mano antes de empezar la actividad.
  • Usa un brazalete de epicondilitis cuando vayas a realizar la actividad.
  • Aplica frío al finalizar el trabajo o el ejercicio que desencadena el dolor.
  • Mantén una postura adecuada en el trabajo, con los codos en una posición cómoda.
  • Descansa cuando sea necesario, realiza pausas para estirar y relajar los músculos.
  • Ejercita la musculatura flexora y extensora de la muñeca.

Ejercicio para fortalecer los músculos del codo

Mantener una musculatura fuerte, ayudará a que se absorba el estrés físico repentino de mejor forma en el codo.

Un buen ejercicio que puedes hacer en casa, para trabajar tanto los flexores como los extensores de la muñeca, es estrujar un rodillo o una toalla.  Toma la toalla con ambas manos y haz el movimiento como si estuvieras exprimiéndola.

De acuerdo al movimiento que realices, hacia adentro o hacia afuera, estarás trabajando los músculos flexores o los extensores.

Tratamiento para el codo de tenista y golfista

Si presentas síntomas de epicondilitis o epitrocleitis, debes acudir al médico para realizar el diagnóstico oportuno e iniciar el tratamiento adecuado.

En principio, el tratamiento se basa en reposo, la utilización de analgésicos para aliviar el dolor y frío local para la inflamación. Pero el tratamiento más utilizado para curar la epicondilitis es el uso de un brazalete, como el brazalete de epicondilitis Orliman fixquick powered by boa®.

Este se coloca 1 o 2 cm. por delante de la flexura del codo, asegurándonos de que no limite la flexo-extensión de la articulación. La almohadilla se coloca en la cara del codo con dolor y se regula la presión, evitando así que se produzca isquemia, por estar muy apretada.

El brazalete reduce la fuerza de tracción que ejercen los músculos sobre la inserción del tendón, permitiendo que se alivie la inflamación y eliminando el dolor.

Otra opción de tratamiento es la infiltración con esteroides, fisioterapia y las ondas de choque extracorpórea. La cirugía es la última opción en caso de que los síntomas no mejoren.

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Cuidar tus pies este verano: Calzado terapéutico Orliman Feetpad Summer

Después de un largo periodo en nuestros hogares debido al confinamiento, todos queremos disfrutar del sol en las playas, piscinas o parques. Pero, esto hará que nuestra piel esté más expuesta al sol y debemos protegerla con protectores solares y una buena hidratación. Además, esto no es lo único que debemos proteger durante el verano: los pies también sufren en el periodo estival.

Y es que, en ocasiones, nos olvidamos del cuidado de nuestros pies y estos se ven afectados por las altas temperaturas, las infecciones por humedad o sufren daños ocasionados por el uso inadecuado del calzado para esta estación veraniega. Por esta razón, hoy te traemos algunas recomendaciones para cuidar los pies en verano.

Higiene de los pies durante el verano

Mantener nuestros pies limpios y secos es la principal protección. Por eso, después de cada ducha o baño en el mar o en la piscina, es importante secarnos bien los pies, cuidando especialmente los espacios entre los dedos y el pliegue que los une con la planta del pie. La toalla o paño para secar los pies no debe ser compartida con otras personas.

Además, el verano hace que nuestros pies se calienten y suden más, por tanto, al regresar a casa, debemos limpiar y secar bien nuestros pies. Con esto se evita la proliferación de bacterias y hongos, que puedan dañar su apariencia, causar molestias o provocar mal olor en nuestros pies.

Hidratación de los pies

Cuando nuestros pies están expuestos al aire libre, se secan y pueden agrietarse, favoreciendo la aparición de heridas e infecciones. Por esta razón, debemos mantener una buena hidratación en nuestros pies, con cremas específicas para ello.

Estas cremas no hidratan como tal, pero crean una capa aislante que evita que el pie se deshidrate.

Estas se deben usar durante el día, antes de salir a la calle, para evitar la deshidratación de la piel del pie, y en la noche masajeando por unos minutos, para descargar las tensiones musculares generadas durante el día.

Pintura de uñas en verano

El uso de esmalte para uñas es otra de las rutinas habituales del verano y no está contraindicado, pero sí debe utilizarse de forma limitada y aplicando una base protectora antes del esmalte. El esmalte evita que la uña respire, por tanto debe usarse por periodos cortos.

Evita las grietas y heridas en los pies

Mantener una buena hidratación evitará que tus pies se agrieten o aparezcan durezas en la planta de los mismos, especialmente en el talón, que producto de los microtraumatismos constantes a los que está sometido al caminar, se agrieta con mayor facilidad.

En ocasiones puede haber algo de picazón en los pies. En este caso, es conveniente evitar rascar con elementos que puedan erosionar la piel, como pinzas, cuchillas o limas, ya que esto favorecerá la entrada de microorganismo, al crear heridas o por contaminación de estos objetos.

Evita andar descalzo en lugares públicos o en el hogar, ya que en el suelo puede haber objetos cortantes que causen heridas o infecciones. Usa zapatos que te protejan como el calzado terapéutico – molène summer, con suelas resistentes y además antiderrapantes, para prevenir caídas.

¿Cuál es el calzado adecuado para cuidar tus pies este verano?

Usar el zapato adecuado para el verano protegerá nuestros pies del calor, la sudoración excesiva y la aparición de infecciones. Estas son algunas características que debes buscar en tus zapatos de verano:

  • Para evitar la sudoración en los pies, lo ideal es usar calzado transpirable y elástico, para facilitar la evaporación del sudor.
  • Procura que el calzado sea lo más estable posible y tenga buen agarre para evitar caídas.
  • Suelas antiderrapantes y antideslizante para pisos mojados.
  • Zapatos que eviten la proliferación de bacterias en los pies, como el calzado terapéutico – belle-ile® summer.
  • Si utilizas plantillas personalizadas, necesitas un zapato que permita que se adapte una plantilla externa como el calzado terapéutico – groix® summer, lo que te permitirá continuar con tu tratamiento durante el verano.
  • La protección contra rayos ultravioleta del sol también es importante en los pies, sobre todo en el empeine, que en ocasiones se descuida, y podemos sufrir quemaduras en esta zona. Los zapatos calzado terapéutico – bréhat® summer están hechos de un material reflectante que protege a los pies de las rayos ultravioleta.

Chanclas para el verano

Usar las chanclas es común en el verano, incluso hay personas que las usan durante todo el día y para diferentes actividades. Pero el uso de forma continúa no es recomendable, ya que no sujeta bien el pie y producen garra en los dedos para aumentar la estabilidad.

Muchos pacientes terminan presentando fascitis plantar, callos y dolor en los pies durante el verano por las chanclas.  Un buen sustituto es el calzado terapéutico – oleron® summer, son frescos, tienen una mejor sujeción, un tacón adecuado y están hechos de un material que evita las rozaduras y molestias.

 

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