Rodilla del corredor

Rodilla del corredor, qué es y cómo tratarla

La condropatía rotuliana es el resultado de un uso excesivo de la rodilla. Por eso, este trastorno es conocido también como rodilla del corredor, porque es muy común entre estos deportistas, ya que se ejerce un gran estrés en la zona.

Dolor y sensación de inestabilidad son los síntomas más comunes y su tratamiento va encaminado a asegurar la funcionalidad de la rodilla y a fortalecer los músculos para prevenir futuras recaídas.

Rodilla del corredor: síntomas de la condropatía rotuliana

La rodilla del corredor surge por el desgaste del cartílago que existe entre el fémur y la rótula y cuya función es evitar la fricción entre ambos. Normalmente se manifiesta con dolor en la parte anterior de la rodilla. Este dolor es una de las quejas más frecuentes entre los corredores. Se agrava al bajar escaleras o al correr en pendientes.

Los síntomas desaparecen al correr pero vuelven a aparecer cuando se está en reposo. Además del dolor, los otros síntomas de la rodilla del corredor son crujidos y chasquidos, la sensación de fricción al extender la rodilla y sensación de inestabilidad (parece que la rodilla falle).

Aunque los corredores son los más afectados por esta dolencia, también es muy frecuente en ciclistas, así como en deportistas que juegan en superficies duras como los jugadores de baloncesto o balonmano. Además, la condropatía rotuliana puede afectar a niños y adolescentes que crecen muy rápido en poco tiempo y a personas sedentarias.

Existen cuatro grados de gravedad de la dolencia, dependiendo del desgaste del cartílago:

  • Reblandecimiento. Cuando el cartílago comienza a desgastarse y a perder sus propiedades.
  • Delaminación. El cartílago va perdiendo espesor.
  • Fisuración. Se produce la rotura de la capa del cartílago.
  • Desaparición. Se pierde la capa del cartílago.

Los dos primeros son casos leves, mientras que los dos últimos son más graves ya que pueden repercutir en la movilidad de la rodilla y provocar mucho dolor. Además, el cartílago es un tejido que no se regenera y una vez dañado pierde su funcionalidad. Por eso es importante detectar la condropatía rotuliana a tiempo y empezar el tratamiento rápidamente.

¿Cómo curar la condropatía rotuliana o rodilla del corredor?

El tratamiento consistirá en fisioterapia para aliviar el dolor y fortalecer la musculatura. Además es conveniente reducir la intensidad del deporte para que la rodilla del corredor no vaya a más. Y combinarlo con otros deportes que no machaquen tanto la rodilla, como la natación. Si no realiza ninguna actividad física debe comenzar para preservar la funcionalidad de la rodilla y evitar o corregir deformidades.

Además, al correr es conveniente usar plantillas de descarga como la Plantilla deportiva con descarga en talón y metatarsos de Orliman. Estas plantillas de descarga están diseñadas con una combinación de zonas blandas, que absorben los impactos, y zonas semirrígidas, que dan estabilidad durante la práctica deportiva.

Las almohadillas del talón y cabezas metatarsianas reducen el impacto que se produce en las articulaciones en los momentos de apoyo e impulsión. Así se consigue reducir el estrés que provoca la rodilla del corredor. Además, la estabilidad y control que aportan permiten que el pie siga un patrón de movimiento natural. Esto mejora el equilibrio dinámico.

Tiempo de recuperación de la rodilla del corredor

El periodo de recuperación de la rodilla del corredor suele estar entre 2 y 6 meses. Siempre y cuando se sigan las indicaciones del especialista, para evitar que se convierta en un problema crónico. La rodilla del corredor mejora siempre que se trate a tiempo. Si no habrá que acudir a la cirugía porque el cartílago está muy dañado. En estos casos, puedes llegar a necesitar una prótesis de rodilla. Por eso es importante eliminar las causas que provocan la condropatía rotuliana y cuidar las rodillas.

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