Lesiones en el muslo, cómo evitar los desgarros

Lesiones en el muslo, cómo evitar los desgarros

Si practicas algún deporte sabes que la posibilidad de sufrir una lesión es alta. Pero es posible tratar de reducir al mínimo esas posibilidades. Por ejemplo, las lesiones en el muslo, como los desgarros musculares, se pueden prevenir con un buen calentamiento, una buena alimentación e hidratación y protegiendo la zona con una muslera como las de Orliman.

Las lesiones en el muslo pueden ser contracturas, desgarros o distensión

Las fibras musculares pueden sufrir una contractura muscular en el muslo, una distensión o un desgarro. Un desgarro muscular es una de las lesiones en el muslo más frecuentes. Suele ir acompañada de dolor agudo en el interior del muslo. Se siente como un tirón, una contractura muscular en el muslo o un pinchazo. Y aparece un hematoma. Hay distintos grados de desgarro dependiendo de la cantidad de fibras rotas. En el grado 1 apenas hay fibras dañadas, en el grado 2 las roturas parciales superan el 5% e impiden que el músculo desempeñe su función. Y en el grado 3 hay una rotura completa y la recuperación es costosa.

Las lesiones en el muslo se pueden prevenir con un buen calentamiento y protegiendo la zona

Para saber cómo prevenir esas lesiones en el muslo hay que conocer las causas que provocan un desgarro muscular.

  • Calentamiento insuficiente. En muchas ocasiones hemos destacado la importancia de hacer un buen calentamiento antes de empezar la práctica deportiva. Un músculo que ha entrado en calor tiene menos posibilidades de sufrir un desgarro.
  • Una mala condición física debilita las fibras musculares y las hace más vulnerables.
  • Si nos pasamos con el deporte nuestros músculos se resentirán. Una contractura muscular en el muslo, una distensión o un desgarro son lesiones habituales.
  • Mala alimentación o hidratación. Carencias nutricionales o de líquido afectan a los músculos, porque no reciben el suficiente alimento. Así los músculos pierden elasticidad y las fibras se vuelven más débiles
  • Una mala elección de calzado puede ser la causa de muchas lesiones y problemas en la práctica deportiva.
  • Mala rehabilitación. Cuando hemos sufrido una lesión en muchas ocasiones hacemos una rehabilitación mínima antes de volver a exigirle al músculo que vuelva al rendimiento normal. Esa situación puede causar una recaída u otra lesión muscular.

Ante lesiones en el muslo, como el desgarro muscular, es importante parar cualquier actividad que estés realizando. Y acudir al especialista para recibir el tratamiento correcto. Junto con el reposo y la aplicación de frío, en los primeros momentos es importante la compresión de la zona. Para ello, el uso de la Muslera de neopreno de Orliman aporta soporte, calor y compresión. Además esta muslera es una buena opción para la prevención de lesiones en el muslo como el desgarro, ya que protege la zona.

Tras unos días de recuperación de las lesiones en el muslo se puede retomar la vida normal, controlando los movimientos para no someterlo a esfuerzos. Eso sí, la rapidez en la reincorporación dependerá de la gravedad del desgarro muscular. Se puede realizar ejercicios sin carga, como natación o bicicleta. Siempre con cuidado.

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