Descubre los beneficios de las infiltraciones de ácido hialurónico

Descubre los beneficios de las infiltraciones de ácido hialurónico

En traumatología y cirugía ortopédica, el objetivo de las infiltraciones de ácido hialurónico es aliviar el dolor y la incapacidad funcional. Tienen muchos beneficios en personas con artrosis leve o media, deportistas que tengan problemas en los cartílagos, y en determinadas patologías de los huesos. Es un producto seguro, eficaz y cada vez más usado en medicina.

Las infiltraciones de ácido hialurónico alivian el dolor y mejoran la funcionalidad de las articulaciones

El ácido hialurónico es una sustancia que podemos encontrar en nuestro organismo. Está muy presente en nuestros tejidos, principalmente en la piel, cartílagos y articulaciones. Es un componente fundamental para el funcionamiento del organismo y para el buen estado de nuestros tejidos.

El protagonismo de esta sustancia vino de la mano de la estética. De todos son conocidos sus beneficios para hidratar la piel, reducir arrugas y líneas de expresión, reponer volúmenes perdidos y mejorar la calidad de la piel.

Pero en la actualidad cada vez es más utilizado en ortopedia y traumatología. En las articulaciones es un componente fundamental del líquido sinovial, que actúa como lubricante y amortiguador en la zona. Sin embargo, cuando aparece una artrosis se reduce la cantidad y calidad de esta sustancia. De ahí que se ha propuesto las infiltraciones de ácido hialurónico para compensar esas pérdidas y restaurar las propiedades del líquido sinovial.

Según afirma la Sociedad Española de Reumatología, las infiltraciones de ácido hialurónico son uno de los tratamientos de la artrosis más eficaces, seguros y rápidos. Se pueden realizar en los centros de salud. Sus efectos, aunque no son inmediatos, sí que son más duraderos. Reducen el dolor y mejoran la funcionalidad de la articulación, gracias a su efecto lubricante.

Por ello cada vez hay más investigaciones dirigidas a mejorar y conocer las funcionalidades de las infiltraciones de ácido hialurónico.

Una investigación del Instituto de Neurociencia, un centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Miguel Hernández de Elche, ha descubierto cómo se produce el efecto analgésico.

Según el estudio, en enfermedades como la artrosis, la concentración y tamaño de las moléculas de hialurónico articular son bajos. Eso permite que se liberen sustancias químicas inflamatorias. Éstas, a su vez, actúan sobre unas moléculas (canales TRPV1) que al estimularse provocan el envío de señales nerviosas de dolor al cerebro. Las infiltraciones de ácido hialurónico, además de lubricar la rodilla para reducir el dolor de la artrosis, permiten actuar sobre los canales TRPV1, haciéndolos menos sensibles al dolor. Así los nervios que señalan el dolor articular no se activan.

Según los autores del estudio, los canales TRPV1 no solo están implicados en los dolores articulares. También en los procesos dolorosos en general y en otras funciones biológicas. Por lo que esta investigación abre nuevas posibilidades para el tratamiento del dolor.

Pero las infiltraciones de ácido hialurónico no sólo son efectivas en el tratamiento de la artrosis. También tienen muchos beneficios en lesiones de cartílago de rodilla. Esta sustancia ayuda a disminuir el dolor, reducir la inflamación de la zona lesionada y permite reparar el cartílago dañado. Además, cada vez son más utilizadas en oftalmología, para elaborar lágrimas artificiales para el ojo seco y en operaciones de cataratas, y en odontología.

Poco se imaginaron el doctor Karl Meyer y su ayudante John Palmer la cantidad de beneficios terapéuticos que tendría esa molécula extraída de los ojos de una vaca que, en 1934, lograron aislar. Su acción regenerativa, cicatrizante, antiinflamatoria, protectora de infecciones, además de ser una sustancia natural, hacen que el ácido hialurónico adquiera un protagonismo cada vez mayor en medicina.

 

 

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