Cuidado de los pies planos para mejorar tu calidad de vida

Cuidado de los pies planos para mejorar tu calidad de vida

El cuidado de los pies planos  y también de los pies en general, aportan muchos beneficios

Reconocemos un pie plano, cuando presenta una disminución del arco longitudinal de la planta del pie. Esta es una afección congénita muy usual. Y lleva consigo una serie de molestias y condiciones articulares que pueden ser corregidas. Por ello, el cuidado de los pies planos es clave para mejorar tu calidad de vida.

Normalmente, podemos encontrar tres tipos de pies planos:

– Pie plano flexible: Es el más común, se da cuando el pie se vuelve plano al estar apoyado en el suelo y cuando se levanta vuelve a formarse el arco. Se forma en la niñez y poco a poco se va agravando.

– Pie plano rígido: En este caso, el pie se encuentra siempre de forma plana.

– Pie plano adquirido: Se forma con el paso de los años, cuando el músculo tibial posterior se daña o se rompe por un mal funcionamiento.

El ejercicio es clave en el cuidado de los pies planos

El pie plano no es doloroso en sí. Incluso, en algunos casos, solo se presenta la ausencia del arco plantar sin manifestar ningún tipo de sintomatología. Pero, en otros casos, el dolor puede aparecer en la parte del retropié. Esto se produce debido a la inserción de la musculatura involucrada como el tibial posterior o el cuadrado plantar, entre otros.

Adicionalmente, la persona puede también sufrir caídas constantes; torpeza o cambios compensatorios al caminar; aumento de la sensibilidad o calambres constantes. También, puede tener molestias de espalda, pues la actitud siempre es mucho más cifótica con un pie plano, ya que se tiende a ir más echado hacia delante. Para evitar todo ello es importante el cuidado de los pies planos.

En cualquier caso, cuando la curvatura de la planta del pie no es suficiente, pueden aparecer, como decimos, otros dolores en las articulaciones, tendinitis y también favorecer la aparición de los juanetes o metatarsalgia.

Los pies planos deben estar controlados por un médico. Pero hay algunas pautas que debemos seguir si queremos aliviar el dolor producido. En el cuidado de los pies planos, en primer lugar, hay que acudir a un especialista en ortopedia para que nos recomiende unas plantillas adecuadas a nuestro problema en la planta de pie. Esas plantillas reducirán considerablemente las molestias producidas por tener los pies planos.

En Orliman, por ejemplo, disponemos de unas Plantillas con bóveda metatarsial que resultan muy adecuadas para estos casos. Fabricadas con silicona viscoelástica extrafina y flexible, permiten una gran adaptación a la mayoría de calzados, gracias a su menor espesor. Y al llevar una bóveda metatarsal, ayudan a la alineación de las cabezas metatarsales aliviando los dolores de antepié. Y también la formación de metatarsalgia en personas que, además, permanecen mucho tiempo de pie o caminando. La plantilla permite recortarse para adaptarla al calzado.

Aparte de recurrir a plantillas, también podemos hacer algunos sencillos ejercicios para fortalecer la planta del pie y evitar el dolor. Son ejercicios pensados para el cuidado de los pies planos y también de los pies en general. El principal de esos ejercicios es caminar descalzo por la arena de la playa.

Extender los dedos de los pies al máximo mientras estamos sentados es otro de los ejercicios más recomendados para los pies planos. Y usar zapatos de tacón, en el caso de las mujeres, resulta totalmente desaconsejado. Es mucho mejor usar un calzado con suela anatómica, ergonómica y flexible, si queremos caminar de una forma correcta y cómoda.

No debes olvidar que los pies sujetan el peso de todo tu cuerpo y merecen un cuidado adecuado, especialmente, cuando tus pies son planos. La salud de los pies contribuye a la salud general y un cuidado de los pies planos adecuado siempre es recomendable para mantener a tu cuerpo sano.

 

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