Caídas de ancianos: consejos clave para evitarlas

Caídas de ancianos: consejos clave para evitarlas

Las caídas de ancianos son muy habituales. Pueden ser por obstáculos en su entorno, por enfermedades , problemas en la movilidad y el equilibrio, alteraciones visuales o auditivas, desorientación o deterioro cognitivo. La mayoría de las veces son varios de estos factores los que influyen en ellas. Por eso muchas veces acaban los ancianos en silla de ruedas. Con el efecto que eso conlleva en su calidad de vida, ya que pierden autonomía y aumenta la dependencia.

Muchas de las caídas de ancianos son evitables

En muchas ocasiones, las caídas de acianos son evitables y se pueden prevenir. ¿Cómo? Realizando una serie de cambios en su entorno para modificar los factores de riesgo. Además es importante hacer un buen seguimiento de su estado de salud para estar atento ante cualquier cambio y actuar a tiempo.

  • En casa. Evitar suelos irregulares, deslizantes y/o con desniveles. Además es importante que este esté seco y eliminar obstáculos que puedan entorpecer la marcha, como alfombras o cables. En el baño es importante colocar barras de sujeción y resultan de gran ayuda los asientos en retretes y sillas en la ducha. A ello se une que hay que evitar zonas mal iluminadas, contar con interruptores accesibles y disponer de luces nocturnas.
  • Para reducir las caídas de ancianos, estos deben utilizar calzado cómodo, que sujete bien el pie y con suelas antideslizantes. En este sentido, en Orliman contamos con diversos modelos de zapatos terapéuticos, como Quiberón. Este modelo puede ser con tejido de nido de abeja o de aspecto nubuck. También el modelo Rhuys. Todos ellos son un calzado confortable, con cierre ajustable y fácil de poner. Además su tejido es ligeramente elástico para adaptarse a las deformidades de los dedos. Y puede utilizarse con plantilla ortopédica. Son transpirables y garantizan una excelente sujeción del pie.
  • Dispositivos de ayuda. Puede llegar el momento que los ancianos necesiten un apoyo extra para su movilidad. Bastones y andadores son siempre una buena opción, ya que les hacen sentirse más seguros. Y no hay que olvidar revisar el buen estado de gafas y audífonos, para que sus sentidos no pierdan calidad.
  • Si los ancianos realizan algún tipo de actividad física, sus músculos y huesos estarán más fuertes y su equilibrio mejorará, con lo que muchas caídas se podrían prevenir.

Eliminar obstáculos y un calzado con buen ajuste y suelas antideslizables es clave para evitar caídas de ancianos

A pesar de estas medidas, es posible que se produzca algún accidente. En el caso de fracturas de cadera, por ejemplo, es necesario que vayan los ancianos en silla de ruedas. Pero ante problemas en el brazo, es importante utilizar ortesis como el Cabestrillo inmovilizador reforzado de Orliman. Este ofrece contención, estabilización y una fuerte inmovilización. Con ello se consigue evitar malos movimientos que impidan una correcta recuperación de subluxaciones de hombro, por ejemplo. Y si el problema se encuentra en el codo, la Ortesis de codo y control flexo-extensión de Orliman, ofrece inmovilización y ajuste del miembro superior, incluso cuando se necesita controlar o bloquear los grados de flexión y extensión. Es transpirable y cómoda de llevar.

La prevención de las caídas de ancianos en clave por las consecuencias que estas tienen. A las complicaciones que puede suponer una fractura, hay que sumarle el miedo que se produce tras una caída. Ese miedo conlleva una restricción voluntaria de la movilidad, mayor dependencia, ansiedad y depresión.

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