La importancia del collarín cervical para evitar daños neurológicos

La importancia del collarín cervical para evitar daños neurológicos

Tras un trauma puede ser necesario inmovilizar la columna vertebral. Para ello, un elemento importante es el collarín cervical. Estas ortesis protegen la columna cervical de la compresión y contribuyen a reducir el rango de movimientos de la cabeza. Además, para la inmovilización CTLSO del accidentado, este tiene que estar en posición supina sobre una tabla larga y manteniendo la alineación de la columna en toda su extensión. Y siempre hay que manejar a estos pacientes con mucho cuidado para evitar daños neurológicos. 

El collarín cervical evita movimientos bruscos que puedan agravar la lesión

Un traumatismo en la columna vertebral suele producirse tras accidentes de tráfico, deportivos o laborales. El más conocido es el latigazo cervical, un tipo de esguince que aparece por un desgarro de algún ligamento de las vértebras de la zona y que produce mucho dolor. El traumatismo también puede aparecer en personas mayores, sobre todo mujeres, por osteoporosis o tumores. Su importancia radica en las lesiones neurológicas y secuelas dolorosas que pueden ocasionar.

Por ello, el uso de un collarín cervical es fundamental como primera medida ante estos traumatismos. Sobre todo en casos en los que no se sabe si hay alguna fractura vertebral. Al realizar una inmovilización con el collarín cervical se evita que el paciente haga movimientos bruscos que agraven la situación. Como el Collarín cervical bivalvo con apoyo occipitomentoniano de Orliman. Esta ortesis está indicada para casos como el latigazo cervical o el tratamiento de la hernia de disco en cervicales. Esta fabricado en polietileno de baja densidad y su interior está acolchado para incrementar la sensación de confort y evitar la aparición de rozaduras. Es cómodo de llevar y de usar. Y se pueden realizar radiografías con el collarín cervical puesto. Además se puede desmontar para lavar sus componentes textiles.

El collarín cervical y el corsé son de gran ayuda para inmovilizar a pacientes tras un trauma

Pero una inmovilización no solo puede necesitar el collarín cervical. También puede ser aconsejable el uso de un Corsé bivalvo como el de Orliman. Este corsé consigue una perfecta inmovilización de la columna toraco-lumbosacra. Además mantiene la columna en extensión completa, evitando giros laterales y movimientos de rotación. Está recomendado para el tratamiento de la hernia de disco, fracturas vertebrales y para post-operatorios que requieran una inmovilización de la zona. Es fácil de poner y cómodo de llevar, ya que se ajusta a las características de cada paciente. A ello se une que se puede desmontar con facilidad para una correcta higiene.

Y en esos casos en los que el paciente necesita de una inmovilización completa de la columna vertebral, tiene que llevar collarín cervical y corsé, en Orliman contamos con unos elementos para que ambas ortesis estén unidas. Es el modelo CC2701, unas varillas fáciles de enganchar tanto al collarín cervical como al corsé y que se ajustan a la altura del paciente, completando una CTLSO e inmovilizando correctamente toda la espalda.

Es importante seguir las indicaciones médicas sobre el uso del collarín cervical y del corsé. Así conseguiremos estabilizar la zona, reducir el dolor y no se producirá una atrofia muscular por desuso. Un buen uso de estas ortesis aporta muchos beneficios, por ejemplo ante un latigazo cervical o en el tratamiento de la hernia de disco, pero un mal uso puede ser muy perjudicial para su salud.

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