Cincha desrotadora, una ortesis fundamental en enfermedades del sistema nervioso infantil

Cincha desrotadora, una ortesis fundamental en enfermedades del sistema nervioso infantil

Durante el desarrollo embrionario el feto es muy vulnerable y algunas anomalías o la genética puede generar enfermedades durante el desarrollo embrionario. Es fundamental comenzar rápidamente con el tratamiento de estas patologías, como la parálisis cerebral infantil o la espina bífida.

El uso de una cincha desrotadora garantiza una mayor autonomía del niño

El uso de una cincha desrotadora permite corregir alteraciones en la marcha, mejora el equilibrio y la postura y ofrece una mayor autonomía para las actividades de la vida diaria.

Muchas enfermedades durante el desarrollo embrionario afectan el normal desarrollo de un niño. Por ello es importante diagnosticarlas de forma temprana y programar un tratamiento para que comprometan lo menos posible su calidad de vida. Dos de las más frecuentes son las enfermedades del tubo neural, como la espina bífida, y la parálisis cerebral infantil.

Las enfermedades del tubo neural son defectos congénitos del cerebro, columna vertebral y medula espinal. Se producen en el primer mes de embarazo, cuando comienza a formarse el tubo neural, del que se origina el sistema nervioso central. Normalmente ese tubo, por el que va la médula espinal, tiene que cerrarse completamente. Pero en el caso de la espina bífida presenta un defecto y no llega a cerrarse. El daño en los nervios y la pérdida de funciones, muchas veces, son permanentes. Aunque existen diversos tratamientos que pueden prevenir daños futuros, ayudan a prevenir complicaciones y mejoran la calidad de vida de los niños.

Ocurre lo mismo con la parálisis cerebral infantil. Es la lesión cerebral más frecuente en la infancia. Consiste en un conjunto de desórdenes cerebrales derivados de las secuelas de una lesión en el sistema nervioso central. Esto provoca trastornos de postura y de movimiento y puede dañar la visión, audición, lenguaje y la inteligencia. Su tratamiento está dirigido para mejorar la movilidad y la postura y evitar complicaciones que afecten, aún más, a la calidad de vida de los niños.

En ambos casos, las alteraciones de la marcha son uno de los problemas que aparecen. Para corregirlas, la cincha desrotadora es una ortesis necesaria dentro del tratamiento. En Orliman contamos con dos modelos de cincha desrotadora que aportan estabilidad articular, una correcta alineación de los miembros inferiores, ayudan a las alteraciones de la marcha y mejoran el equilibrio y la postura. Por un lado está la cincha desrotadora tibiofemoral. Compuesta por unas cintas elásticas unidireccionales que llevan unas perlas de silicona en la cara interior lo que facilita la adherencia en la zona. Por otro lado, el desrotador tibiofemoral, además de las cintas elásticas, incorpora una faja para casos en los que se necesita una mayor sujeción, estabilidad y propiocepción del esquema corporal.

Además, pensando en el confort de los niños, Orliman ha diseñado una Funda protectora de cincha elástica. Estos protectores están fabricados en un tejido de algodón para evitar posibles irritaciones o rozaduras de la cincha desrotadora. Así los niños no notarán molestias y se sentirán más cómodos al usar la cincha desrotadora.

Las enfermedades durante el desarrollo embrionario tienen una gran repercusión en la vida del niño y en su desarrollo. Por ello es fundamental seguir los consejos del médico para intentar prevenirlas. Y si aparecen, la detección precoz ayuda a evitar complicaciones y mejorar su confort y calidad de vida.

 

 

 

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